Enero
1999

Ayvelar nº 8

ayvelar@hotmail.com  

Dirigida por Julián Cañizares Mata  

Características: Ayvelar nº 8, formato algo inferior a A4 a imprenta, contenidos variados (prosa y poesía)

Suplemento: Breve libro de tamaño aproximado mitad de A4 a imprenta, con el cuento Los campos de batalla (arqueología sentimental) de Francisco Alfaro Tercero,  ilustrado por Vidal Palazón

Intervienen: Carrira, Kalenda Maia, Vedsonia,  Eib Hernán, Luis E. Cauqui, Marual, Alfonso Tornero, Alberto López, Juan García y Miguel Úbeda, e ilustraciones de Vidal Palazón, Alicia Gómez y Pedro Tornero

 

Más información sobre esta publicación:  Extraído de revista AVENTIS nº 13, año 1999

[respecto a los ilustradores colaboradores del nº 7 de ayvelar] Finalmente no hubo nada oficial, pero lo cierto es que Julián Cañizares depuró la parte gráfica sin hacer mucho ruido y redujo la plantilla a sólo tres ilustradores de prestigio: Vidal Palazón, Alicia Gómez y Pedro J. Tornero. Miguel Ángel Aguilar para su desgracia fue excluido de Ayvelar (ya había sido vetado por Rafael Núñez en Fábulas Extrañas). Juanjo y Airún (Nuria Alfaro) también se cayeron de la lista de escritores, aunque lo más probable es que esto fuera culpa de los propios autores que probablemente andarían justos de material.

Otro asunto polémico y del que apenas se sabe nada es el caso Aswad. Cuando Ayvelar en plena Perestroika empezó a incorporar a los viejos pesos pesados de la Coordinadora (Luis Escribano Cauqui, Miguel Ángel Aguilar, José Alfonso Tornero, e incluso Alberto López Aroca), todo el mundo pensaba que Aswad se estrenaría en la revista de un momento a otro. Pero misteriosamente, Ayvelar nunca descolgó el teléfono para ponerse en contacto con la que había sido la escritora más famosa de Albacete. Parece ser que la revista temía el carácter polémico de Aswad, y muy especialmente después del escándalo de Walter Asckenazy y de la editorial The Complete, que a punto estuvo de provocar un conflicto internacional cuando el inglés, después de ser juzgado por un tribunal que valoraría más la popularidad de la escritora que la verdad de los hechos, dio con sus huesos en la cárcel de La Torrecica.

El número 8 de Ayvelar, que salió en enero de 1999, sirvió para consagrar definitivamente a esta revista como una de las más importantes y decisivas de toda la historia de Albacete. Nuevamente se cambia el formato (ahora más pequeño que el A-4, con la forma de un cuadrado), y por primera vez se editará con una portada doble en color (por supuesto de Vidal Palazón). Como ya se ha señalado antes, este número sólo fue ilustrado por tres autores: Vidal Palazón, Alicia Gómez y Pedro Jesús Tornero (cada uno un tercio de la revista). Incluía un nuevo suplemento de Francisco Alfaro (Eib Hernán), y se caen de la lista de escritores los ya mencionados: Juanjo y Nuria Alfaro. Todos los demás repiten.

Además tenemos dos nuevas y significativas incorporaciones: Juan García Rodenas y Miguel Úbeda.

El primero coronaba así su carrera meteórica y se consagraba como uno de los jóvenes valores con mayor proyección.

El segundo había encandilado a Julián Cañizares con su minilibro El último día de Mathew Pérez Yünior publicado en el Bardo Raro. Ayvelar demostraba así que su vocación era la de reunir la mejor literatura que se estaba publicando en aquellos momentos en Albacete.

La incorporación de estos dos autores de segunda generación, que no habían pertenecido a la Coordinadora, y a los que los miembros de Ayvelar ni siquiera conocían personalmente, supone la culminación del proceso aperturista de Ayvelar. Y supone además la apuesta definitiva de Julián Cañizares por la nueva escuela emergente, denominada La Invasión desde Marte (a la que pertenecían, entre otros, Miguel Úbeda y Juan García), ya que a partir de este momento prácticamente todos sus autores publicarán sus obras en esta revista.

A partir de ahora, Ayvelar se convertirá en una publicación preocupada por la promoción de los nuevos talentos (con el imperativo de incorporar, al menos, a un autor nuevo en cada número) pero que no se olvidará de los autores ya consagrados.

Este nuevo número de Ayvelar despertó el entusiasmo del público y de la crítica y enseguida se perfiló como uno de los más firmes candidatos, junto al Adentros número 4, para arrasar en los Premios AVENTIS de 1999. Precisamente Adentros, una revista cuya estética estaba muy lejos de la ortodoxia de Ayvelar, era una publicación muy admirada por Julián Cañizares que acabaría incorporando a Luis Alfaro (codirector de Adentros) a su revista en el número 9 de Ayvelar. Luis Alfaro, por su parte, también se confesó más de una vez como un devoto admirador de este número 8 de Ayvelar, que aunque tenía errores de bulto (como el cuento final en letra 9 de un tal more melon, que era en realidad Julián Cañizares), supuso uno de los momentos estelares en la historia de los fanzines albaceteños y el principio, en cierto modo, de una nueva era para todas las revistas que habían protagonizado el boom de 1994.

 

   Material gráfico disponible de esta publicación:

Portada

Editorial conjunto

Ilustración del interior (Pedro J. Tornero)

Portada del suplemento

Ejemplo de interior del  suplemento

 

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