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Un verano cargado de poesía
por Ricardo
Fernández Moyano
La
primera semana de julio tuve el privilegio de asistir en Barbastro
(Huesca) a un curso de verano de la UNED sobre La poesía española
de posguerra con la participación de eminentes poetas como Jesús
Munárriz, Jorge Riechmann, Alfredo Saldaña o Antonio Méndez y entre
los compañeros, Pilar Peris, reciente premio Isabel de Portugal.
Se
partió de dos libros: Hijos de la ira de Dámaso Alonso y
Sombras del Paraíso de Vicente Aleixandre; ambos significaron
una revolución ya que su aparición supuso una ruptura con el pasado
y abrieron nuevos horizontes en el universo de la poesía española,
el más importante de ellos la llamada poesía social de la que fueron
precedentes Carlos Edmundo de Ory y Miguel Labordeta. De esta
corriente estudiamos la poesía de Caballero Bonald y Claudio
Rodríguez. Caso aparte fue José Ángel Valente analizado en
profundidad por Alfredo Saldaña. Se pasó de puntillas sobre Los
Novísimos, aunque Jesús Munárriz dio una interesante charla sobre la
situación sociopolítica y literaria en la España de los 60. A
continuación se realizó un análisis exhaustivo de la llamada
poesía de la experiencia o de las nuevas sentimentalidades
para finalizar con las exposiciones del poeta Antonio Méndez y el
crítico Virgilio Tortosa que cada uno por su lado llegaron a la
misma conclusión: esta última corriente ha sido ya superada tanto en
su vertiente levantina (Carlos Marzal, Vicente Gallego y Pablo
García Casado) como en la andaluza (Luís García Montero) dando paso
a una nueva andadura, la llamada poesía del compromiso o
poesía de la conciencia que busca no tanto emocionar sino
conmocionar. supone una vuelta a la poesía social, pero no ya sólo
como denuncia sino buscando una actitud que lleve a la acción ante
los retos sociopolíticos del mundo actual: inmigración, terrorismo
internacional, cambio climático, guerras, violencia doméstica etc.
Por vez primera, aparece de manera constante en la poesía española
una referencia explícita a la Guerra Civil Española. Son jóvenes
poetas, cuyos progenitores no vivieron la contienda, que se
preguntan por las causas de tan sangrienta lucha fratricida y tratan
de ahondar en sus consecuencias. Se trata de una poesía que busca
soluciones al conflicto desde el compromiso social y la toma de
conciencia ante estas situaciones insostenibles. Todo ello se vería
reflejado en la Antología Once poetas críticos en la poesía
española reciente recopilación de Enrique Falcón.
En definitiva, un curso bien planteado, denso e intensivo que sin
duda dejó una profunda huella en los asistentes.
Otra
experiencia, esta ya más personal, ha sido la que viví la última
semana del mismo mes en La Casa del Poeta de Trasmoz (Zaragoza)
www.olifante.com/casapoeta.php donde realicé un trabajo sobre
los poetas suicidas bajo el título Poetas suicidas: Sensibilidad
o Supervivencia. Asimismo participé en los actos preliminares al
VII Festival de Poesía del Moncayo, dedicado este año a Antonio
Machado como fueron un bookcrossing con la suelta de 2.000
ejemplares de la editorial de poesía Olifante, un recital de poemas
de Antonio Machado y la escenificación de La Tierra de Alvargonzález
en romance de ciego entre otros.
Residir en La Casa del Poeta ha sido una experiencia ilusionante,
rodeado de libros y silencio a los pies del Moncayo y junto al
castillo, testigo de innumerables leyendas como la de la Tía Casca
que Bécquer recogiera en su Carta VI de Cartas desde mi celda
escrito en el cercano Monasterio de Veruela y luego conocer de la
mano de Trinidad Ruiz Marcellán, editora de Olifante, a Luigi Maráez,
artista polifacético: pintor, poeta, cantante y escultor, autor del
diseño del monumento a Bécquer
www.becqueryelmoncayo.es que se va a levantar junto al castillo;
a su mujer, la artista turca Âlime Hüme, extraordinaria cantante con
la que también forma pareja artística. Asimismo tuve el placer de
conocer a dos grandes escritores aragoneses Miguel Ángel Longás y
Miguel Mena, y reencontrarme con mi querido Ángel Guinda en el
último acto de estas jornadas previas al Festival de Poesía, donde
pudimos escuchar un fragmento de La Divina Comedia, primero en
italiano y luego en castellano, poemas del propio Ángel y las
deliciosas canciones de Luigi y Âlime, preludio del Festival que se
desarrolló los día 31 de agosto y 1 de septiembre en distintos
pueblos de la zona del Moncayo que como cada año tuvo un gran éxito.
Por
último, el 17 de septiembre se presentó en Madrid el libro de haikus
Paseo por el Parque del que soy co-autor junto a Félix Alcántara,
Montse Grao y Lola Romero. El acto contó con una excelente
presentación a cargo de Pepe Cereijo y la asistencia de poetas y
escritores como Ana Rossetti, Ángel Guinda, Ángel Petisme, José Luís
de la Vega o Ramón Alcaraz, entre otros. Se realizó en “El bandido
doblemente armado”, café-librería propiedad de Soledad Puértolas y
su hijo Diego Pita, de obligada parada en el recorrido cultural de
la capital, donde se suelen realizar tanto presentaciones de libros
como otros actos culturales. El libro despertó un gran interés por
parte de los asistentes cuya presentación finalizó la con la
proyección de un powerpoint con fotos y haikus del libro.
Octubre2007 |