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Nombre
Ana Julia González Lozano,
Aswad
E-mail
laviejaaswad@hotmail.com
Fecha
07-02-2007 |
Hombre, yo
diría que el Teatro Circo tiene muchas cosas buenas, y
algunas malas. En su largo listado del bien yo pondría entre
otras cosas que trata de cubrir, con más tino o con menos
según a quien le preguntes, todos los gustos o la mayoría de
ellos. Del lado de las buenas noticias habría que decir que
no es un banco, ni un edificio de oficinas de una
multinacional, es un teatro en el centro de la ciudad por no
se sabe qué milagro que no parece propio de Albacete.
También es limpio, y bonito, salvo por la fachada, y hay un
intento amable de darle personalidad (el cielo estrellado de
la cúpula, el rescate de algunos ornamentos antiguos). Tiene
sala de fumadores y cafetería, cosa también importante y
menos frecuente de lo que la gente se piensa. A mí la
acústica me parece muy buena, y sólo he tenido problemas
para escuchar y entender a algunos actores de televisión que
no saben lanzar la voz en un teatro, cosa que habitualmente
disimulan apoyándose en un micro. Que le pregunten a los
grandes de la escena si tiene acústica el Teatro Circo.
La programación, efectivamente, todavía es débil, porque se
agarra con fervor y con miedo a los premios max y a los
éxitos madrileños, confiando que eso la salve de todo mal.
Eso no es un problema en absoluto, y si no existiera ese
concepto en su programación yo misma me quejaría, pero
también es necesaria una contrapartida, es decir, no se
programan funciones de compañías que saquen los pies del
tiesto institucional y mediático. Pero creo sinceramente que
si cualquiera hiciese una propuesta seria para programar un
ciclo de teatro de vanguardia, o de grupos más modestos y
peleones con interés, o si ellos llegaran a pensar que
existe un clamor popular que defiende ese otro teatro,
terminarían aceptando esa opción, porue nunca me ha parecido
que estuviesen cerrados en banda a casi nada. Lo que pasa es
que seguramente hay una parte importante del público que lo
que quiere es ver de cerca gente que salga en la tele, o que
haya ganado premios, o que esté triunfando en otra parte, y
el Teatro Circo escucha, vaya que si escucha. Y si ellos ven
que este tipo de funciones tiene aceptación, y se llenan las
butacas, es difícil plantearse que programen para minorías
de vez en cuando. Por otra parte también es cierto que para
esos formatos de teatro existen salas más pequeñas en la
ciudad, igual de válidas. Pero insisto, si alguien hiciera
una propuesta a este respecto, creo que se llevaría la
sorpresa de ser tenido en cuenta.
Y la escuela de circo es una locura preciosa, igual que el
ciclo de circo. Una locura, y un encanto, la verdad, una
rareza divina, una pequeña maravilla. Efectivamente
tradición tiene poca, y puestos así más tradición tiene la
revista musical en Albacete, y ni hay ni habrá escuela de
revista (¡madre mía, lo que sería
eso!). Pero no creo que a nadie le pueda parecer mal el
apoyo al circo, más cuando no consiste en darle latigazos a
un elefante encadenado a un palo.
Pero desde mi punto de vista donde la programación escuece y
salta en pedazos es en los Festivales de agosto y en la
Feria. Los Festivales han perdido la categoría que tenían
cuando suponían casi la única oportunidad de ver teatro en
esta ciudad, pero eso se ha llevado a un extremo tal que
ocurre que ya no son una buena idea para ver teatro.
Desconozco la razón, por otro lado me parece bien que no se
aglutine en una semana toda la programación y que se reparta
a lo largo de todo el año. Pero más sincero sería llamarlos
Festivales de Danza en agosto, tampoco pasaría nada, o
transformarlos en un ciclo muy definido y concreto de un
arte escénico en particular, el que fuera, y centrarse en
él, en vez de tratar de abarcar en diez días más de lo que
se puede.
Lo de la Feria es más grave, y para mí personalmente es el
único verdadero punto negro del Teatro Circo. Nos pongamos
como nos pongamos, el Teatro Circo en septiembre tiene la
malvada obligación de sustituir al Teatro Chino, con sus
compañías de revista musical, y de hacer honor a sí mismo, a
su larga tradición revisteril. Duela a quien duela, en Feria
la mayoría de la gente que va al teatro no va a volver en
todo el año, va cumpliendo una tradición milenaria, tan
vieja como la Feria, van al teatro igual que fueron sus
antepasados después de vender la mula, al salir de los
toros. Y van buscando reírse con la más sencilla y más
vulgar de las comedias. Me parece normal que no se programe
revista porque efectivamente el género está muerto, por más
que yo me empeñe en otra cosa. Pero el sustituto es la
comedia, no el drama griego ni el monólogo filosófico ni el
retrato al pastel del XVII. Comedia, señores, ese viejo
asunto popular, en la Feria es una obligación, una
necesidad, y cualquier otra cosa es una burla a la tradición
del Teatro Chino y del Teatro Circo. El resto del año trae
lo que te parezca, trata de resolver con elegancia, págale
tributo al Max si eso te ayuda a dormir, pero en Feria, por
dignidad, por favor, comedia y comedia, y ninguna otra cosa,
porque ninguna otra cosa tiene sentido en la Feria.
Sea como sea, si estas opiniones tienen algún sentido es
porque existe el Teatro Circo, contra todo pronóstico, y
sobre todo porque no está en manos de los “salvadores de la
patria”, aquellos que se enfadaron tanto porque no se les
regaló la gerencia y la taquilla de un teatro que es
popular, del Ayuntamiento y mío y nuestro, no de ellos, no
un corral privado para señoritos sin finca. Se despidieron
con un “volveremos, cuando las condiciones sean las
adecuadas”, o lo que es lo mismo, cuando haya un alcalde de
su color que entienda argumentos de tanta bondad y
generosidad. Ahora afortunadamente andan salvando, otra vez
por amor y sin ningún ánimo de lucro (esto me suena), al
equipo de futbolín que hace las delicias de los sadomasos. A
ver si se coronan presidentes del club de una vez, se inflan
a ganar pasta, y así nos aseguramos de que se olvidan para
siempre de su pasado “amor” al teatro. O qué ganas tengo de
casar al chiquillo para perderlo de vista. |
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Nombre
Uno mismo
E-mail
pigui@fernandezygraciani.com
Fecha
08-02-2007 |
Lo siento, pero
discrepo.
El teatro que programan en el Tearo Circo me parece bastante
variado y de cierta calidad. Hemos podido ver casi de todo y
allgunas cosas de bastante nivel. Otra cosa es que no llegue
cierto tipo de teatro, el mas experimental o vanguardista
(con todos mis respetos es, en su mayor parte, un "coñazo"),
pero hay que saber que ese teatro no sale de ciertos
circuitos muy reducidos de las grandes ciudades, creo que
porque no tiene suficiente público. A mi me gusta bastante
el teatro y en Albacete hay posibilidades de ver buenas
cosas (segun mercado, como en los restaurantes) y a un
precio bastante asequible en comparación con esas grandes
ciudades.
Creo que tenemos que saber que vivimos en una ciudad
pequeña, y teniendo en cuenta esto, tenemos suficiente
oferta de teatro.Ah, y en verano un par de obras clásicas en
el Festival de Chinchilla, que está aqui al lado. Además si
esto lo combinas con alguna escapada a Madrid para ver
alguna cosa de las que no llegan aqui, puedes aprovechar
para ver a los amigos y tomarte unas copitas por madrid La
Nuit.
En todo lo demás que dice el artículo sobre la cultura
municipal: O.K.
Saludos |
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Nombre
Ewina
E-mail
ewina.s@gmail.com
Fecha
13-02-2007 |
Echo de menos
una lista de propuestas o, al menos, dos sugerencias de
cierto interés entre tanto lloriqueo. ¿Cuál fue el último
evento cultural que usted se molestó en programar,
financiar, adecuar, poner en marcha y, finalmente, ofrecer a
sus convecinos? Eso pensaba, porque olvidaba usted -tal vez
lo desconozca- la programación musical de salas privadas de
nuestra ciudad (Charro, Competencia, Heartbreak, Hi-FI,
Lokindango...) cuya oferta le gustará más o menos, pero
existe. Igual que distintos colectivos artísticos, grupos de
teatro etcétera a los que desconozco qué aportaciones habrá
realizado usted. Incluso, oiga, renace tímidamente el efecto
"fanzine" (indíquenos sus textos en ellos para leerlos con
gusto). Incluso tengo entendido que algunos espacios como el
Ateneo y los Centros Culturales se ofrecen a la exposición
de obra gráfica y similar (no recuerdo ninguna firmada por
usted). Claro, entiendo, que es que lo suyo se limita al
lloro y al pataleo. Que igual a usted también le gustaría
dar un par de lametones a la teta municipal ¿no?
¿Teatro diferente? Involúcrese, ofrezca, cree, muestre.
¿Literatura diferente? Reparta su trabajo con fotocopias por
nuestros locales como hace "Tito" en sitios como el Neo.
¿Música diferente? Encuentre una nueva dimensión para la
castañuela y el madrigal.
Y si estas opciones se escapan de su alcance, pues al menos
sea original en el lloro y no retome lo manido.
Afectuosamente: Ewina. |
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Nombre
El Comediante
E-mail
el@comediante.com
Fecha
15-02-2007 |
Aswad: creo que estoy de
acuerdo contigo en todo, y me sumo
a la reivindicación de traer revista en Feria (o en no
Feria), pues creo que ha dejado de ser algo tildado de
retrógrado para convertirse en underground, y de lo más "in".
Y yo me debo a mi snobismo, a falta -lo reconozco- de el
menor criterio sobre los temas que abordo. En lo que
discrepamos es en la acústica del Teatro Circo: Ni els
Joglars ni otras tantas obras han podido ser escuchadas por
este servidor desde el primer piso del local, sólo intuidas.
Lo mismo me estoy volviendo gordo como una tapia, pero creo
que no. Otra cosa se me olvidaba añadir a los puntos buenos
del teatro: El servicio de restauración del bar (cenas
inluidas), y especialmente sus socorridísimos, buenísimos y
baratos bocadillos de jamón serrano. Que nadie s elos
pierda. Postadat: efectivamente, gracias a Dios, al alcalde
y al espíritu santo que el Teatro Circo no cayó en manos de
esos arribistas, clasistas e indeseables de los que hablas.
Por supuesto.
Uno mismo: A mí lo que no me encaja es que vengan obras
teatrales, de danza y musicales del todo irrelevantes, si no
malas. No es una práctica generalizada, pero tampoco
aislada, dentro de la programación. Y creo que sería
positivo para todos un mayor cuidado en ese aspecto que
señalo, tanto para la organización y su buen nombre como
para el público potencial. En este sentido, creo que un buen
espejo en el que mirarse es el del Auditorio Regional de
Murcia (http://www.auditoriomurcia.org/index.php?/content/view/full/69),
que con una programación muy variada combina a la
perfección, desde hace muchísimos años, las
concesiones más demandadas y comerciales (Como Raphael o
Pastora Vega o lo que deseen) junto a -y en igualdad-
conciertos que pueden verse en muy pocos sitios del país (llámese
Fangoria -que siendo underground es absolutamente comercial-
Lorenna McKennit, o Arto Tunçboyaciyan recientemente). Esa
política no me parece ni siquiera arriesgada (partiendo de
que una institución pública no tiene nada que perder), a
tenor de la entrada que registran los conciertos
supuestamente no comerciales la entidad Murciana. Creo
que es cuestión de convertir el Teatro Circo -sin prisa pero,
ay, sin pausa- en una referencia cultural, más allá de un
aprobado justo o de una línea de flotación (por más que
pueda sobresalir con ocasión de jazz o lírica), más
que nada, porque creo que es cuestión de voluntad y
conocimiento en la gestión, más que presupuestaria.
Ewina: Querido Ewina, no dudes acerca de mis anhelos de teta
municipal, pues no sólo lo indico claramente: sino que lo
reivindico: si las políticas culturales se abren de piernas,
y de tetas, al primer fulano (nunca mejor dicho) que llama a
su puerta: me pongo a la cola. El problema no son los
indeseables como yo (que sospecho siempre existiremos) sino
la gestión pública cultural que se espatarra, se deja
ordeñar y acaba desintegrándose hasta su esencia actual: la nada.
No te cabrees por mi pataleo, primeramente, yo hablo de
las políticas culturales públicas (no privadas) con la
sempiterna excusa para mil temas que nos ofrece la cercanía
de la elecciones a los plumillas chusqueros que en el mundo
somos, no hablo de iniciativas privadas, mucho más loables y
menos criticables, de por sí, en tanto que privadas y
arriesgadas. También te digo que el que yo sea un indeseable
sin iniciativa alguna no desacredita mis palabras ni mi
crítica. Si quieres desacreditarlas rebátelas, pero no te
pongas en si yo soy más o menos indeseable. POrque te
confirmo que sí que lo soy, sin duda. Mi discurso será todo
lo manido que quieras, pero aquí estamos: hablando del
Teatro Circo y no de todo lo demás ¿es significativo, no
crees que algo de agua lleva...? Finalmente, creo que soy
bastante constructivo en mis exposiciones. De hecho, si
hubiera pretendido hablar mal o criticar duramente la
gestión del Teatro Circo, te aseguro que lo hubieras notado.
No se trata de decir "es maravilloso y loable" o "es
asqueroso y detestable". Yo creo en los puntos medios, y es
curioso que los puntos medios suelen ser los que siempre
ofenden a los puntos extremos. Intento provocar mejoras,
aunque no me queden pelos en la lengua. Solamente.
Cordialmente. |
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Nombre
El amigo del bueno
E-mail
heycapitantrueno@hazqueganeelbueno.es
Fecha
16-02-2007 |
De dónde se
sacará este señor Ewina y otros muchos como él, que para
poder demandar en una provincia un poquito de cultura uno
tenga necesariamente que convertirse en productor, promotor
o artista. Pues no señor mío no. Yo no quiero hacer nada de
lo que usted me propone. No quiero convertirme en actor de
compañías locales, ni en músico de grupos locales ni en
poeta local ni en cronista de la Villa, ni en dueño de un
bar de la zona. Por si eso fuera poco, para su escándalo,
tampoco me interesan los poetas locales, los músicos
locales, los columnistas locales ni los grupos de teatro
locales, fíjese usted. No es por nada.
Es que no me interesan. ea. Y a todas estas circunstancias
personales, se une que soy una persona razonablemente culta
y razonablemente interesada en determinadas manifestaciones
culturales, que me gustaría ver programadas en mi ciudad.
Como además soy un ciudadano con plenos derechos y que por
opción personal no pertenece a cofradías, asociaciones,
partidos ni ongs, pues hago lo que debo: utilizo los medios
de comunicación para quejarme (destructivamente, sin
proponer alternativas, sin hacer nada positivo, simplemente
señalando lo que no me gusta y lo que me parece mal) y
utilizo mi voto para buscar los gestores menos malos.
Y dicho esto, estoy absolutamente de cuerdo con el autor del
artículo, que al modo de Ivan de francia, igual resulto ser
yo mismo con otro seudónimo. |
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