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Las verdaderas mentiras
Aclaración del
autor en relación a la primera - presumiblemente no la última-
polémica en torno al libro
por Miguel
Ángel Carcelén Gandía
La librería diocesana Biblos,
de Albacete, se puso en contacto conmigo la semana pasada por medio
de terceras personas (en concreto un familiar, la editorial
Acumán y el portal albaceteliterario.com) para expresar su
malestar hacia mí -no hacia Acumán- por haber difundido el
bulo de que este libro estaba vetado en sus estanterías.
Tan pronto como pude (viernes, 17 de
marzo de 2006) me puse al habla con Mari Ángeles, de Biblos, para
aclarar el tema. Hasta la fecha mis libros habían sido vendidos en
esta librería sin ningún tipo de problema, aún es más, la comisión
de venta que les aplicaban era menor de lo habitual en deferencia
hacia los fines solidarios a los que se destinaban los beneficios.
Vaya esto por delante.
En esta charla telefónica dejé bien
claro que yo, el autor, no había dicho jamás que el libro estuviese
vetado en Biblos. Se me pidió que quitara de la página de
albaceteliterario.com la indicación de veto y creí dejar bien claro
que sobre esa página yo no tenía ningún tipo de control. Lo único
que pude ofrecer fue poner en la página de
Publicaciones Acumán
la indicación de que el libro Las Verdaderas Mentiras
no estaba vetado en Biblos, advirtiendo del interés morboso
que eso podía provocar en quienes no estuvieran al tanto del
comentario inicial. Así lo iba a hacer cuando Miguel Ángel Aguilar
Aviles, director de albaceteliterario.com, hace saber a
Acumán que habían recibido de Biblos una velada amenaza.
Reproduzco a continuación parte del correo electrónico enviado por
albaceteliterario.com a Publicaciones Acumán:
"Tras hablar esta mañana con una
responsable de Biblos que me ha expresado su malestar por figurar el
veto en nuestra web lo hemos retirado hasta hablar con vosotros.
Para vuestra información del tema, tras la llamada, diplomática y
sin problemas en retirar de nuestra parte el anuncio del veto hasta
que se aclarara todo, te contaré que esta mujer ha vuelto a llamar,
con cierto desasosiego y animadversión hacia Miguel Ángel o
vosotros, y me ha aclarado que el libro ni se vende allí (cosa que
ya le había preguntado en la primera llamada) ni se va a vender
nunca allí, en plan "pues si va diciendo que aquí vetamos este libro
ahora sí que se va enterar de verdad", una llamada sin sentido dado
que ya había quedado claro en la primera que el libro no se vendía
ni se vendería allí.
Durante la primera conversación la mujer también me ha dejado caer
que si no nos denuncian (a albaceteliterario.com) es
porque hemos tenido la buena suerte de toparnos con ellas, que son
buenas."
Por eso me decido a esperar antes de
anunciar inexistencias de vetos. Ayer, día 22 de marzo de 2006, por
indicación mía, un familiar de toda mi confianza llevó en mano a
Biblos unos cuantos ejemplares de Las
Verdaderas Mentiras para su venta. La responsable de Biblos le
dijo textualmente "estos libros no los vamos a vender, no nos los
quedamos. Si alguien pregunta por ellos te llamamos". Acto seguido
este familiar solicita la devolución de otros libros míos que hasta
la fecha se estaban vendiendo sin ningún tipo de problema en dicha
librería. No hubo ninguna explicación de por qué precisamente
este libro no se iba a poner a la venta en Biblos. No sé si eso
es vetar un libro o no, por lo tanto no puedo afirmar que el
libro está vetado en Biblos, pero sí puedo sostener que los
responsables de la librería diocesana Biblos de Albacete han decidido, sin adjuntar motivaciones, no
aceptar este libro para su venta. Son muy libres de hacerlo, por
supuesto, pero contradice su política de más de seis años de vender
otros libros míos sin ningún tipo de impedimentos (claro, que en
esos otros libros no se habla de lo que en éste).
Biblos está en su derecho de vetar y
denunciar a quien le plazca, pero no en el de amenazar. Como explico
en el prólogo mi intención con este libro no era desenterrar el
hacha de guerra contra quienes intentaron hacerme la vida imposible
hace seis años, pero han sido ellos precisamente quienes antes de
que el libro saliese a la venta en librerías (en internet se comenzó
a vender semanas antes) han empezado a querer desprestigiarme
tachándome de mentiroso sin pruebas con las que avalar la
afirmación. Las circunstancias han cambiado mucho en estos seis años
y por supuesto que no voy a actuar con la infantil prudencia de
entonces.
Siento que Biblos, con quien siempre
me unió una relación cordial, haya derrotado por ese camino y le
haya seguido el juego a quien no debiera. Sólo puedo decirles que
nunca he tenido nada contra la librería e insistir en mi
agradecimiento por los años en los que han vendido mis libros a
beneficio de causas solidarias.
Marzo
2006
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Las Verdaderas Mentiras |