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La poesía palomaca: Una breve introducción
por
Licenciado Juan Gaspar de Víllegas Aroca
Escrito y publicado en
1998 en el fanzine albaceteño Cyborg nº4.
Cedido por el autor para su reproducción por Albaceteliterario.com
En los últimos tiempos, estamos viendo
la proliferación de una serie de publicaciones que, Dios mediante,
están realizando una labor que tiene relación con el trabajo en el
que hace ya varios años veo empeñado mi tiempo, y me congratulo de
ello. Se trata de la aparición de una ingente cantidad de
revistas de Poesía Palomaca.
"¿Y qué diablos es la Poesía Palomaca?",
se preguntan, en su ignorancia, algunos de los insignes editores.
"¿Qué movimiento poético es ese? ¿Qué características posee? ¿Tiene
una métrica fija? ¿Rima mucho o poco? ¿Ha de ser ripiosa? ¿Es de
jóvenes, o es de viejos?" Sí, amigos míos; incluso entre la élite de
los bardos de nuestra región, se da el más supino de los
desconocimientos. Y así ha de ser, pues la poesía no se crea, al
menos en la actualidad, según unos cánones concertados por
académicos (males endémicos de nuestra era, a excepción de unos
pocos, entre los cuales me honro estar). ¿Queda alguien que crea
en las reglas? No. Y si dudan lo más mínimo de estas
aseveraciones, no tienen más que mirar cualquiera de las
publicaciones (de momento me abstengo de citarlas por su nombre,
pues son muchas, si no todas) a las que me refiero en la primera
línea.
Sin embargo, aún a pesar de este hecho
(nada insólito, repito), sigue manteniéndose una de las más
importantes manifestaciones poéticas de todos los tiempos (o al
menos de este), esto es, la Poesía Palomaca que aquí nos trae.
Hasta fechas recientes, se ha hablado
de un movimiento (en realidad una forma de entendimiento poético)
conocido como Poesía Pastelera, es decir, poesía blanda y dulce,
empalagosa y simplona, también llamada Poesía de Amor Chapucera.
Es muy fácil confundir este verso con el genuino Palomaco, que va
más allá del mero sinsentido romanticón.
La Poesía Palomaca tiene una raíz
etimológica bastante evidente, pues se denomina "palomo" desde
tiempo ancestrales al gay, y así serán nuestros poemas palomacos,
totalmente amariconados. Y con esto no quiero decir que se trate de
un movimiento poético gay, sino que lo aparenta.
Para ratificar estas afirmaciones, propongo las siguientes
características, no definitivas:
a) La Poesía Palomaca es
eminentemente femenina (aunque también la compone un gran número
de varones, excepcionalmente sensibleros)
b) Los autores suelen escribirla en
edades comprendidas entre los doce y los veinticuatro años
(demos un margen de error amplio, de al menos un par de años, para
los jóvenes precoces y los adultos de espíritu débil)
c) El tema suele ser el amor, ya
sea al ser humano, al paisaje, a los animales, etc. Cualquier
variante de este tema es válida, pues como bien ha demostrado la
Historia de la Literatura, parece inagotable. Aunque mejor diríamos
que se repite hasta la saciedad.
d) La variedad de su métrica es tan
amplia como limitada en su temática. De cualquier manera,
podemos hacer un índice estadístico y concretar que la Poesía
Palomaca tiende hacia el verso octosilábico, con rima asonante y
facilona (ripiosa) en los pares (los impares quedan sueltos), o lo
que es los mismo, romances dotados de excesivas libertades. Se trata
del resultado de la ruptura de la rima tradicional a principios de
este siglo, entremezclada con las acostumbradas canciones moñas que
suelen escucharse en la radio. Bien es sabido que la letras
musicales se adaptan a la música, convirtiendo una sílaba en cuatro,
y cuatro en dos.
La hemos podido encontrar en muchos
sitios. En principio, aparecía escrita en carpetas de estudiantes
instituteros, en los márgenes de los libros de texto junto a
pareados y trípticos humorísticos como El gato / andó un rato,
o bien La oveja hizo be-be, / y ve tú a saber / la moto que me
compré.
Pero, como decíamos, el Movimiento Palomaco se ha hecho extensible a
diversas publicaciones fanzinerosas, dando así un punto de apoyo
esencial a estos poemas, que están llegando al pequeño público
amante de la literatura.
Si la existencia de la Poesía Palomaca no es más que una
ilusión, un espejismo, una mera moda pasajera, sólo el tiempo podrá
decirlo.
Noviembre
2005 |