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El
horror. Poetas, novelistas y
gallinas cluecas.
por El
Comediante
Albacete,
cuna de pedantes y ni eso.
De
farsantes y nenazas con premio a escote y pluma pelechada,
y un buen índice de libros cultos que ocultan la estupidez de quien
los cita. En eso tienen fe, carne de iglesia y carnets de profetas,
de tres al cuarto y que gane la banca. Un lámame usted este
ano, no, por favor, usted primero, ah, faltaría más,
honorquemehace.
Esnobismo
de los embrutecidos, de los aburridos y de los grises cochinillos.
Su oink-oink propaga más verdad que todas sus obras dadas a luz a
escuras, a la esquina de la vida, al alza de la cobardía, mientras le
ponen una vela a la cátedra, a la hipoteca y al pan fijo de cada
día mientras hablan de
espiritualidad, de bohemia y de Borges. Deberían
empezar por Forges; semillitas de semen caducadas. A dar vueltas a la piedra del mismo molino, honoris sin
causa.
Jóvenes con cerebros de viejos, también.
Qué
buenos son los poetas, los prosistas, los listos y las listas de éxitos
de Albacete. Qué buenos son, si has bebido y quieres pintar sus
parnasillos de amarillo. Orín amoníaco. Demasiado sacro para
las hojas de árboles talados en vano, en vanidad. Póngame medio
kilo de ingenio de salón para enanos intelectuales, un poco de
Joyce con jamón de York y cuantos menos seamos más nos
reiremos. De ellos, de los que sudan, de los que no calculan. Ja ja.
Jamblet
y arriba España, y el Quijote y su sacrosanto ¿centenario?.
Subasto mi mano derecha para el primero que no se haya estudiado el
Quijote, sino que lo haya leído. En un lugar de La Mancha de
cuyo nombre nadie os recuerda de vuelta a casa. Y a los que no lo
habéis leído: Yo os absuelvo en humanidad e inmortalidad,
en el nombre de Sancho Panza.
Os
saludo, convecinos de este gran patio de vecinas, chismosas y
sufridoras, viudas y putas, pudientes y encaramadas, venerables y
jovencitas, os saludo amigas mías.
Y
que la suerte os sonría.
Al
resto, iletrados del mundo, exiliados de las camarillas y los
bagajes, os digo ¿quién necesita lotería teniendo sus
actos?
Quién.
Septiembre
2005 |