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Nombre javi
Esteve
E-mail
ooo@ooo.uk
Fecha 22-01-2004 |
Me parece muy positiva tu
opinión, y creo que das en la clave cuando hablas de que la
poesía "no creo que se deje utilizar de buena forma
para fines ajenos a su insubordinada belleza", porque
esa es un abuena asignatura pendiente, porque me parece más
un deseo muy deseable que una realidad. Demasiadas veces la
poesía no e smás que un instrumento de ego y de tristes
medradores, en cuyas manos las poesía no es más que un
arma arrojadiza de turno como podrían haber elegido otra
cualquiera.Y uno a veces no sabe cómo separar el grano de
la paja, y eso es especialmente triste al hablar de algo tan
bello como la poesía.
También sobre lo de que "los premios están bien si
bien se toman" yo lo tomaría en un sentido literal, a
mí me parece que los premios están bien si bien es como se
reciben, y no por enchufe o por ser famoso, lo cual no es
una manera nada dificl de obtener premios, tan sólo un poco
de arribismo y un nada de conciencia, jajaja. Pero por todo
lo demás tu artículo me parece estupendo y muy positivo y
creativo, ójala se sigan tus propuestas en el mundo del
arte en general, además de en la poesía. Y un grano no
hace granero pero ayuda al compañero, así que ánimo y
gracias por tus palabras, que yo creo que nos pueden valer a
todos los interesados en estas cosas. Salu2 |
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Nombre León
E-mail
leonmp@ono.com
Fecha 11-09-2004 |
Todo eso es positivo y la
actitud de cualquiera medianamente sano. Pero es una
cuestión de límites. ¿O debe ser en tu criterio
ilimitado?. Si es así, no estoy de acuerdo. Y me explico.
Para llegar a esos limites debemos situarnos en casos no del
todo infrecuentes.Por ejemplo: Un bobo que ha mal leído
cuatro libros dice sus boberías arrogante y agresivamente,
un malababa te agrede porque es un malababa, un lameculos
del poder y el figureo manipula para hacerte daño y de paso
beneficiarse con ello, etc. ¿Qué haces?, ¿le dices que no
pasa nada y todos somos uno?. Yo, por mi parte, ya me
guardaré de ser ni uno ni medio con esos tipos y esos
talantes. Nos conocemos hace tiempo y se que sabes nos han
intentado imponer en nuestras cosas personas por la fuerza
del dinero, que nos han boicoteado libros con ediciones
vergonzosas y alevosas de forma premeditada, que nos han
denigrado públicamente porque no hemos aceptado las normas
de "cuadra" de los paranoicos lameculillos del
"podercete" literario local, que alguno de ellos
ha llegado incluso a llamarnos por teléfono a casa a
deshoras para insultarnos por incomprensibles razones, que
algún paisano nuestro se afana y deleita en denigrarnos
ante poetas foráneos, que a tí mismo te han puteado e
insultado con la edición y distribución de un libro tan
bueno como Libro del Agua, sin ir más lejos...
Yo no soy uno con esa gente, igual que no soy uno con los
fascistas, ni con los violentos (valga la redundancia), ni
con los engreídos, ni con los desleales... No digo yo que
paredón, pero mandarlos sonoramente a tomar por culo, es un
acto de justicia (y de descanso).
Tu sabes que en nuestro grupo de amigos poetas nos llamamos
habitual y cariñosamente entre nosotros
"hermano". Pero eso hay que ganárselo. A quien no
sólo no se lo gana, sino que se esfuerza en lo contrario,
¿cómo le voy a llamar "hermano"?. Sabes además
que no es nada de "capillas", tenemos muy buenos
amigos desde poetas que ya murieron en la ancianidad, hasta
jovencísimos que comienzan a escribir y leer sus primeros
versos. Se lo han ganado. Juntos nos lo hemos ganado. Otros
no lo conseguirán nunca. Los miserables no los quiero de
hermanos. Eso sí, por fortuna son pocos. Y por último dos
cosas: los rifirafes entre poetas por sus obras son algo
ridículo y no hay que hacer caso, máxime si son muy
jóvenes, porque eso, a veces, va con la edad y el proceso
de crecimiento y luego se pasa. Segunda: si el rifirafe
tiene ingenio y gracia, puede ser divertido, y " no
pasa ná".
Última: Si lo que te digo no te acaba de convencer,
pregúntale al poeta Carlos Blanc (un hombre,como tu sabes,
no precisamente violento) , cómo se sintió después de
mandar a tomar por el culo, sonoramente, vigorosamente y en
público a uno de los más señalados capullos del mundillo
lieterario local. Higiene pura.
Otra: ¿Recuerdas lo que hicimos con el dinero la primera
vez (y casi la única) que nos pagaron un recital a los de
La Confitería?. En efecto, invitamos a cenar a un grupo de
poetas jóvenes que por entonces comenzaban a editar un
revista; Isla Desnuda. Ahora somos "hermanos".
¿Recuerdas cómo nos pagaron hace mucho tiempo en una
revista a la que ofrecimos nuestro entusiasmo adolescente?,
¿cómo va a ser lo mismo?.Que sean uno con su prima la del
pueblo.
Saludos hermano.
León. |
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Nombre José
Manuel Martínez Sánchez
E-mail
jmjosnop@yahoo.es
Fecha 17-09-2004 |
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El gran defecto del poeta es su
egoísmo. Siempre lo he pensado, desde que comencé a
reunirme con un grupo de poetas -hace unos años- para
recitar nuestros versos y apenas escuchaban los versos de
sus colegas sino que esperaban ansiosos el momento de su
lectura, el momento de escucharse a sí mismos y de ser
halagados por los otros poetas. Poco les importaba
sinceramente lo que escribiese su falso o leal cómplice. El
mundo de la poesía -sobre todo ahora- es un mundo donde los
lectores de poesía son los propios poetas. ¿Y qué sucede?
Que la mayoría de las veces -o casi todas- leen a sus
contemporáneos no para experimentar el placer de la lectura
poética sino para comparar, menospreciar, rebajar o
intentar superar lo ajeno. Ese es el egoísmo del poeta que
escribe desde la soledad. Esa soledad yo no la atribuyo al 'beatus
ille' -que es la verdadera soledad- sino a la incapacidad
del poeta de sentir una seguridad consigo mismo: y su obra
se convierte en un ejercicio de rencor y de revancha
inconsciente con el mundo. Es necesario que los poetas dejen
de una vez de sentirse poetas, o al menos, que acepten que
hay dos clases de poetas: los que lo son sin más y los que
ejercen esa profesión. Desgraciadamente a esta segunda
clase pertenecen casi todos. Y el desarrollo de una profesión
-en este siglo XXI más que nunca- consiste en competir con
tus adversarios y derrotarlos usando los medios que estén a
tu alcance. No importa que la profesión sea poeta, abogado,
médico o albañil, todos son víctimas, supervivientes o
servidores de esta sociedad caóticamente jerarquizada. Y el
poeta profesional no es un ser alado y sagrado, es un hombre
muy normal que vende sus sentimientos en papel. Yo
-personalmente- no busco competir en esta profesión y
aunque me obliguen a hacerlo me alejaré siempre y seguiré
escribiendo para los que no se hacen llamar 'poetas', para
aquellos que realmente creen en la palabra, para aquellos
que quieran leerme a cambio de nada. |
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Nombre EFE
E-mail
EFE@EFE.com
Fecha 18-09-2004 |
A mí me parece, León Molina,
que estás muy resentido y que tus palabras son fruto del
resentimiento. Y que siempre son arrogantes e ignorantes
aquellos que dicen cosas que no nos gustan, y hermanos los
que nos dicen a todo que sí. Y que estoy de acuerdo contigo
en el mamoneo institucional. Y que por qué te pones a decir
todas estas cosas justo cuando sacas un libro. Y que mucho
silencio y autocrítica es lo que nos hace falta a todos.
Insisto en que te veo muy resentido. Tú sabrás por qué. |
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Nombre León
Molina
E-mail
leonmp@ono.com
Fecha 18-09-2004 |
Constestando a "EFE",
quienquiera que seas. Yo no hablo desde el resentimiento. El
resentimiento es un sentimiento de congoja o dolor ante
alguna situación o persona. No siento nada de eso en este
momento y lo he sentido muy poco en mi vida, porque tiendo a
olvidar y pasar página pronto respecto a las cosas que me
disgustan.
Con ocasión de tu comentario he releído el mío precedente
y comprendo que pueda sacarse esa conclusión. Quizá porque
nos parezca que cualquiera que pida, como yo hago, un
discurso más radical y menos complaciente hacia aquellos
que no merecen nuesta consideración (nadie podrá negar que
existen), tiene por fuerza que estar cabreado o resentido.
Pero no tiene porqué ser así. De hecho no estoy cabreado
ni lo estaba cuando escribí aquel comentario. Sólo trataba
de aplicar a la idea central contenida en el artículo de
Angel (hemos de llevarnos bien, no "guerrear" y
aceptarnos porque todos compartimos un espacio común de sueño
y entrega - perdón Angel por el quizás burdo resumen-) un
par de reflexiones que a mí me ocupan en los últimos
tiempos que se podrían enunciar: 1.Existe un efecto
secundario perverso de nuestra sociedad de base democrática
burguesa y neoliberal consistente en asumir que las
opiniones de las personas son algo sagrado y digno de
respeto porque dimanan de la dignidad igualitaria del
individuo democráticamente socializado. Es un error que se
produce al amparo de una cultura blanda y acrítica en la
todo vale y en la que el rigor de los discursos perece ante
su eficacia comunicativa, su defensa de intereses, etc. Las
individuos son respetables, sus opiniones no tienen porqué
serlo. Y es más justo, más honrado y más leal poner de
manifiesto el error que dar una sonriente palmadita, que al
fin y al cabo es ignorar y menospreciar a quien la sostiene.
Resumiendo, es perfectamente consecuente la posición de
respeto a alguien y la afirmación de que está en un error,
o incluso si nos ponemos coloquiales, que ha dicho una
tontería o gilipollez.
2. No creo en las amistades gremiales por decreto. En el
gremio de los poetas, tampoco. Mantengo una relación
respetuosa y afectuosa con la práctica totalidad de poetas
que conozco, porque sucede lo mismo con el resto de personas
(en mi trabajo, en mi barrio...), no porque, como yo,
escriban poemas.
Las buenas relaciones son el resultado normal entre personas
de buena voluntad con un poco de educación. Pero si te das
cuenta, hablo en plural, esto es, hacen falta dos. Si uno de
ellos no quiere, ¿porqué el otro ha de suspirar apenado
mientras sufre al comprobar que el mundo no es una idílica
sociedad de serafines?. Y si no solamente no quiere, sino
que además agrede al otro de cualquier forma, ¿qué hay de
malo en denunciarlo?. Si no usamos ese elemental derecho nos
autoinfligimos el castigo de renuncia a la justicia.
Evidentemente esto no tiene nada que ver con los juicios y
valoraciones de lo escrito por otros. En este caso si hablámos
de gusto personal, no hay ni media palabra que decir más
que "me alegro" o "lo siento". Si se
habla en términos de calidad (técnica y aliento poético),
debemos exigir rigor, si se nos da aceptaremos su validez o
señalaremos su invalidez.
A este respecto puedo decirte que las críticas más
profundas, duras y demoladoras que he recibido sobre cosas
que he escrito han provenido siempre de personas que quiero
mucho, hasta el punto de mandar al fuego libros terminados
porque me han demostrado lo deficientes que eran. Pero no
olvido que toda esta historia se originó seguramente en los
rifirafes que en esta misma web se produjeron. Creo que si
este espacio fuera un espacio para las loas y alabanzas
mutuas exclusivamente, sería muy pueblerino y muy aburrido.
A mí me hacía gracia y además los que escribían se
retrataban (por cierto, también por si pudiera pensarse
otra cosa, nunca me he dirigido a Albacete Literario con
seudónimo ni lo haré).
Es cierto que el tono se fue de madre algunas veces. En fin,
amigo y probable hermano EFE, que no hay resentimiento, que
sólo trataba de decir que discutir y batallar por las ideas
no es malo sino fructífero y que es una ilusión pensar que
entre aquellos que escriben (que, en cierto sentido, no es
nada tan distinto de hacer maquetas de aviones, practicar la
entomología de campo o estudiar egiptología) no existen
malintencionados ni tontos engreídos. Y le decía a mi
amigo Angel (que es un bienintencionado crónico) que cuando
estos actúan, lo más justo, y a veces lo más divertido,
es mandarlos a tomar viento. Y creo que no hay de qué
preocuparse.
Por último decirte que no entiendo muy bien la extrañeza
que señalas acerca de que enviara aquellos comentarios
ahora, precisamente, que me acaban de publicar un libro. Si
era porque partías del supuesto de que estaba resentido y
de que no debería estarlo, sino que debería estar contento
y agradecido, te repetiría lo dicho anteriormente, por lo
que no hay contradicción; en efecto estoy contento y
agradecido. Y nada más, amigo EFE, que tengas felicidad y
gratificantes lecturas.
Un saludo.
León |
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Nombre el
niño melón
E-mail
elniñomelon@noescomolosdem.as
Fecha 19-09-2004 |
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excelso josé manuel, realiza
una crítica profunda y objetiva sobre el libro de la luci,
que tú sí habrás tenido acceso a él, ¿no? esperando nos
hallamos. |
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Nombre EFE
E-mail
EFE@EFE.com
Fecha 20-09-2004 |
Por supuesto que existen
malintencionados entre los que escriben y también
ignorantes. Lo que pasa es que eso es una obviedad (dicho
sin ánimo de ofender ni nada de nada), es decir, que es
sabido y claro que pasan esas cosas, y que, ante eso, pues
cada uno valora de una manera la opinión del opinante en
cuestión: me gusta, no me gusta, es un ignorante, va a lo
personal, es arrogante, etc...
Habiendo quedado claro que no estás resentido, porque así
lo afirmas y no tengo ningún derecho a no creerte, me queda
la cuestión de por qué plantas un mensaje como ese justo
en este momento que acabas de sacar un libro y no sé cuántos
meses después de que haya sido publicado el artículo de Ángel
Aguilar en esta web.
Ahí va mi teoría.
Desde que empezó su andadura Albacete Literario, he
detectado aquí y allá, en conversaciones sueltas, mensajes
en el foro, respuestas a artículos, etc..., una especie de
temor y rechazo a que se publicaran opiniones negativas
sobre libros de autores albaceteños. Muy especialmente he
notado que todo esto provenía de ciertas personas
pertenecientes a La Confitería.
Yo coincido contigo en que el debate es bueno, y en que cada
cual se define por sus palabras, y en que el rifirrafe es
divertido y forma parte del espectáculo. Defender con
vehemencia posiciones estéticas distintas, con respeto y
educación, es honesto y sano. Y ayuda a pensar sobre la
posición de uno mismo y sobre la de los demás, en lugar de
ignorarnos sistemáticamente. Me parece que este mensaje
tuyo, expresando cosas sabidas y obvias como que hay
malintencionados, arrogantes e ignorantes, sin concretar, es
una nueva forma de presión, más sutil si cabe, para evitar
las críticas negativas en esta web, y mantener el tono
buenrollista que todos exhibimos en las cafeterías y demás.
Y, siendo seguramente injusto, lo relaciono con el asunto de
que acabas de sacar un libro y no te apetece mucho ver la crítica
que se escriba. Pero insisto en que en este caso seguramente
soy injusto y retorcido. Te ruego me disculpes el pseudónimo,
aunque te garantizo que no nos conocemos. Lo bueno de
Albacete Literario es que todo el río de comentarios a
espaldas de todos, al que seguro que tú también
contribuyes en alguna ocasión, ve la luz, y los interesados
pueden leer lo que piensan los demás sobre ellos (aunque
claro, desde el anonimato; lo otro sería pedir demasiado).
En fin, que siento el pseudónimo pero que no me apetece ni
tengo fuerzas ni ganas de hacer el doble esfuerzo de decir
lo que pienso y poner la otra mejilla.
Sirva esto para que lo que pienso no lo escuchen solamente
mis amigos, sino todos los que quieran hacerlo.
Ruego a los poetas que acepten las opiniones de las demás,
es decir, que las tomen como quieran, pero que al menos no
las desautoricen con calificativos en lugar de argumentos. Y
si en alguna ocasión sientes la necesidad de decir que tal
crítico o tal articulista o tal persona son unos
ignorantes, no se han leído ni cuatro libros o llevan malas
intenciones, lo digas al interesado y en el momento y el
lugar oportuno. En lugar de en general y con referencias
vagas.
Ser preciso y oportuno es una forma de disminuir el caos y
los malentendidos; la mierda, vamos. Tu mensaje, como te
puedes imaginar, me parece cuando menos incendiario, porque
apenas concreta y destruye así la credibilidad de todos. Yo
tengo mi opinión sobre tus respuestas al artículo de Ángel
Aguilar y aquí y ahora la he expresado.
Pido disculpas una vez más por el pseudónimo y te deseo lo
mejor, sinceramente.
Un saludo |
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Nombre León
Molina
E-mail
leonmp@ono.com
Fecha 20-09-2004 |
Creo que ni tu ni yo estamos por
la labor de alargar esto sin fín. Sólo te diría que
nuestras afirmaciones en el fondo no están lejos de poder
coincidir en buena medida.
Supongo por ejemplo que coincidimos en pareciar Albacete
Literario y el intercambio que promueve. Y en algunas cosas
más. Todo lo que yo digo, más o menos afortundamente, sólo
trata de expresar la idea de que, precisamente por apreciar
el medio, se debe pedir rigor y que cuando este no se da, se
puede señalar o denunciar.
Sólo te precisaré algunas cuestiones de tu último
mensaje:
- Escribí mi primer mensaje de esta serie justo después de
leer el de Angel por primera vez.
- Sí que es un poco retorcido pensar que lo hice por evitar
críticas a mi libro. Además, si algún día tenemos la
oportunidad de conocernos verás que no es mi estilo, sobre
todo porque yo escribo como el que se agarra a un salvavidas
y no tengo la más mínima ilusión de fama o
"carrera" y si alguna la vez la tuve, el tiempo y
la madurez me han mostrado lo imposible del empeño en mi
caso. Me gustan las críticas aunque a veces duelan, aunque
lógicamente analizo también su fundamento. Se que aceptarás
lealmente lo que te digo como haces respecto de anteriores
afirmaciones.
- No me importa nada que uses seudónimo. Es una
elección personal. Dije que no lo usaba yo, sólo para señalar
que no intervine en ninguno de los rifirafes a los que hacía
referencia, no por criticar que tu lo hagas. Por otra parte,
en lo que a mí respecta no temas por tu otra mejilla, las
mejillas de los demás no las uso más que para dar besos y
abrazos.
- No era mi intención ser "incendiario". Insisto
en que mi idea se resume en que si alguien dice alguna cosa
incierta, mal fundada, o malintencionada, el otro hace bien
en denunciarlo y que ésto no es malo. Y todo esto proviene
de conversaciones privadas mías con Angel Aguilar sobre su
concepto ético de "aceptación" del otro de un
modo que yo no comparto. Ese fué el impulso inicial.
Y todo esto me ha dado la oportunidad de charlar contigo, de
lo que me alegro.
P.D. Si te apecete leer mi libro, hazlo, y si además te
apetece cometarlo por este medio o en privado (leonmp@ono.com),
hazlo también. Comprobarás que es cierto lo que digo y
comprobarás que aprecio mucho más la nobleza (aunque sea
airada y vigorosa, sin babas, vamos) que la piromanía.
Salud y suerte.
Un saludo.
León |
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Nombre EFE
E-mail
EFE@f.com
Fecha 20-09-2004 |
Tienes razón en que, al final,
estamos más de acuerdo que otra cosa. Si, como dices, has
leído lo de Ángel por primera vez y has expresado tu opinión
al respecto te pido disculpas. Me ha resultado un poco raro
verlo casi seis meses después.
También me he dado cuenta, después de intercambiar estos
mensajes contigo, de que ese tono agresivo que creí
detectar en un principio en tus palabras no era más que
vehemencia y convicción. Dos rasgos que respeto.
Estoy contigo en que no pasa nada por mandar a la mierda,
personal o figuradamente, a alguien cuyas opiniones nos
parecen destructivas.
Todo esto es porque me encanta Albacete Literario, me
encanta este intercambio de opiniones, aunque a veces las
cosas se desmadren, y me encanta que alguien escriba una crítica
sobre un libro de su paisano y diga civilizadamente que no
le gusta o que le vuelve loco, y lo explique. Mucho mejor
que esas reseñas de compromiso que no dicen nada.
Y por eso siento en carne propia las agresiones contra el
espíritu de libertad que se respira en esta web, que las ha
habido, y supongo que sólo me he enterado de la mitad.
Aunque ahora comprendo que en este caso me he
equivocado.
Ha sido un placer aclarar las cosas. |
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Nombre León
Molina
E-mail
leonmp@ono.com
Fecha 20-09-2004 |
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Pues ¡ole nuestros huevos!,
EFE. |
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Nombre Miguel
Ángel
E-mail
abmiguelangel@arsystel.com
Fecha 21-09-2004 |
Respetado León
Recibe ante todo el encabezado del respeto por la falta de
trampas dialécticas que leo en estas saludables misivas a
lo largo de la conversación hasta este punto, así como por
la proclividad (la RAE me acoja en su seno) hacia la
conversación misma.
Dicho esto hay algo que no entiendo, en concreto un párrafo
que reza:
"sabes nos han intentado imponer en nuestras cosas
personas por la fuerza del dinero, que nos han boicoteado
libros con ediciones vergonzosas y alevosas de forma
premeditada, que nos han denigrado públicamente porque no
hemos aceptado las normas de "cuadra" de los
paranoicos lameculillos del "podercete" literario
local"
¿Quienes, si no con nombres acaso con situaciones, son
tales "lameculillos"?
¿De dónde proviene el "boicot" cuando la
mayoría de los escritores de La Confitería han sacado
libros a través de la Diputación, en cuyo órgano de
decisión de publicaciones habéis estado, hasta hoy
también, creo no equivocarme, de manera continuada miembros
de La Confitería?
Al margen de estas dos preguntas, al hilo de esas palabras
que citaba, sí me interesa mucho preguntarte, y lanzarlo
también a cuantos lo lean, un tema que últimamente me
ronda, al margen de esta situación en la que me atrevo a
plantearlo por encima: El porqué -desde tu experiencia
dentro de este órgano de la Diputación- las ediciones
literarias de este órgano no alcanzan a ser, en mi modesta
opinión, lo que debieran, esto es: vehículos de promoción
y difusión de la literatura local, y se quedan en libros de
segunda, en el sentido de que carecen de distribución
oficiosa ni de promoción en condiciones, cuando un órgano
como la Diputación podría poner todo su peso institucional
y las herramientas de las que los particulares carecen para
conseguir tales objetivos. ¿Es la cultura la
"maría" de las asignaturas institucionales de la
Diputación, etc? ¿a qué se dedican los políticos y los
gestores?
Recibe un cariñoso saludo. |
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Nombre León
Molina
E-mail
leonmp@ono.com
Fecha 21-09-2004 |
Hola Miguel Angel (supongo que
eres Miguel Angel Aguilar, director de Albaceteliterario).
Gracias por tus palabras y un saludo.
Intentaré responder a tus preguntas.
1. Supongo que comprenderás que intentaré satisfacer tu
curiosidad sin citar nombres, porque no tengo ganas de
peleas, que por otra parte, dadas las personas de las que
tendría que hablar, serían infructuosas y muy
probablemente de mal estilo.
2. "Los paranoicos lameculillos del podercete literario
local" son personas que a través de los años, los
distintos consistorios municiplaes y corporaciones
provinciales, mantienen puestos de privilegio y prebendas
que usan en gran medida en beneficio propio y de sus
"carreras", habiendo cosechado por el camino la
enemistad de una amplia mayoría de los escritores de esta
provincia. Y no sólo escritores; en conversaciones
privadas, algunos ex altos cargos locales me han declarado
su absoluto desagrado por la arrogancia y desfachatez con
que se conduce alguna de estas personas en concreto. Las anécdotas
darían para un libro de miedo. ¿Por qué no se hace nada?.
No encuentro más explicación que la pereza de los políticos,
los supuestos beneficios que consiguen a cambio y la penosa
consideración que la cultura tiene en la acción política.
Salvo contadas y admirables excepciones, todo es de
boquilla. Por otra parte, vivimos una sociedad blanda,
inculta y acrítica, como ya dije, de modo que los
ciudadanos no demandan acciones amplias, valerosas y con
rendimiento (cultural, no político) y de este modo, no
sintiéndose presionados los dirigentes políticos, ¿por qué
se van a partir el pecho si esto les va a dar más
quebraderos de cabeza que éxito o popularidad?. Quiero
decir que no echo toda la culpa a los políticos. Todos
nosotros también tenemos. Y así se perpetúan estas
personas. Pero ya te digo, no doy nombres. Pero yo me refería
a éstos y a otros personajes destrucvtivos que a veces
aparecen desde instituciones privadas, desde el
funcionariado, o desde la propia actividad privada de
escribir
2. Cuando hablaba de daño causado a "nosotros" no
me refería sólo a La Confitería, sino a todos los
escritores de Albacete, si bien puse ejemplos que conocía,
todos referentes a La Confitería, porque me dirigía a
Angel Aguilar y eran asuntos que él conocía.De hecho, no
creo que exista ningún boicot específico a La Confitería,
sino desidia en general hacia los escritores locales y palos
generalizados por parte de los individuos mencionados
anteriormente por su paranoia, dado que consideran (me
consta) que cualquier éxito de cualquier clase de un
escritor local, amenaza su estatus (gilipollez y mezquindad
que nunca entenderé más que desde la patología psiquiátrica).
La Confitería en general no ha sido especialmente
maltratada por la adiministración en cuanto a
publicaciones. Sus miembros han venido publicando en la
Diputación durante muchos años (pero también es que ya
vamos teniendo uos cuantos años y libros), presentando sus
libros y proyectos. Mi opinión personal, dicho sea de paso,
es que hay un puñado de libros de mis amigos confiteros que
lo merecen sin lugar a dudas por su calidad.
Resumiendo: en mi escrito trataba de decir (échale un
vistazo de nuevo si quieres) que no comparto la visión de
Angel y que a los que no lo merecen no hay porqué darles ni
aceptación ni silencio y para ello citaba ejemplos. Esos
ejemplos son todos ciertos (entidades que subvencionaban
acciones que llevábamos a cabo La Confitería han intentado
imponernos a personas - qué casualidad, "lameculillos"
de los mencionados-, personas que se han congratulado de
dejar un libro de un escritor hecho unos zorros
editorialmente, libros premiados que tardan dos años en ir
desde un cajón de un señor hasta cuatro calles más allá
para obtener la publicación ganada, mangoneos para poner y
quitar nombres en antologías, etc.), pero pongo estos
ejemplos porque son los que conozco. Seguro que cualquier
otro escritor de Albacete podría poner muchos más. De modo
que yo no hablo de, ni tenía en mente boicot a La Confitería
sino de maltrato en general a los escritores por parte de
personas malintencionadas. También me refería a las
discusiones en esta web tratando de decir que la discusión
no es mala y que si alguien dice tonterías, no pasa nada
porque otro se lo diga. Y todo ello en el marco estricto de
la contestación al artículo de Angel, discutiendo sus tésis
y sin otro interés que polemizar con ellas.
3. Respecto a la cuestión que planteas acerca de la
distribución de los libros de la Diputación. Es para mí
también una incógnita y una frustración (tanto de carácter
general pensando en los años en que coordiné el Comité
Asesor del Servicio de Publicaciones de la Diputación, como
personal, claro, al publicar yo allí después de dejar esa
actividad). En este sentido quiero ser prudente pues
comprenderás que frente a las consideraciones que pudiera
hacer, se sitúa también la necesidad de no mostrarme
desagradecido. Aún así te diré lo que creo: El ámbito de
trabajo de la Diputación es provincial y la repercusión
que por tanto más interesa a sus responsables es ése. Esto
produce cortedad de miras y una mala valoración de la
distribución como aspecto fundamental en la edición de un
libro. Y no se hace nada en este sentido. Por otra parte,
los intentos que se han hecho chocan con la cruda realidad
de que libros de autores desconocidos de una pequeña
provincia editados por su diputación no son precisamente un
chollo para la distribución que sabe que no se van a vender
ni siquiera mínimante para justificar su esfuerzo. Se junta
pues el hambre con las ganas de comer. A quien le
corresponda, si existe ese interés, deberá buscar
soluciones imaginativas.
Dicho sea de paso, cuando se creó la editora provincial y
se hizo cargo de ella, hace años, Andrés Gómez, que
entonces era director del gabinete de prensa, sí que se
distribuían, pero me ha comentado Andrés que entonces tuvo
un apoyo incondicional por parte del presidente.
4. Respecto a los poetas de La Confitería y la editora
provincial te comentaré también algunas cosas que creo
pueden interesar. Durante muchos años la editora no tuvo
ningún órgano que eligiera los libros a publicar, de modo
que eso corriía a cargo de funcionarios. En la anterior
legislatura, la diputada me llamó y me dijo que quería
crear ése órgano y quería que yo me encargara de
coordinarlo. Puse sólo una condición: basar esa actuación
estrictamente en la calidad literaria (a juicio de los
integrantes del comité como es lógico) y cambiar el estilo
editorial. Se aceptó inmediatamente y de buen grado. Se
cambió el estilo de diseño y se redujeron las múltiples
colecciones que entonces habían. Yo llamé para formar
parte de ese comité a Andrés Gomez Flores, José Sanchez
de la Rosa, Angel Aguilar y Arturo Tendero, actuando como
secretario el funcionario Paco Hernández, por otra parte
gran lector y muy buen escritor. Durante esos cuatro años
lo que se publicó de autores de La Confitería fue un
poemario de Cruz Campayo y un cuento de Frutos Soriano (al
comienzo de nuestro trabajo ya estaba para publicar uno de
Valentín Carcelén, en éste sólo adaptamos el nuevo diseño
a la publicación). Es más, en esos años la comisión
decidió no publicar un libro de un miembro del grupo, con
el consiguiente mal trago que nos supuso. Pero como supondrás,
ni Angel, ni Arturo ni yo diremos jamás los nombres ni del
poeta ni del libro. De esta época recuerdo con especial
agrado, entre otros, la edición del libro La generación
Fanzine, que creo es hoy un libro de referencia generacional
local. La idea de hacerlo fué mía en justa correspondencia
con la esfervescencia de revistas y jóvenes poetas (muchos
de ellos inéditos) que había en Albacete. En la comisión
le hicimos el encargo a Arturo que hizo un trabajo ímprobo
investigando, buscando, preguntando, con la meticulosidad
que le caracteriza. Aunque su buena voluntad en algunos
casos al sugerir correciones y cambios a los autores no fué
bien comprendida, el resultado creo que es un libro muy
serio y bien documentado, con un prólogo o estudio previo,
dicho sea de paso, excepcional. En aquella comisión
mantuvimos como prioridad la publicación de poetas jóvenes.
En tal sentido lanzamos mensajes para que se nos enviaran
libros, pero la realidad es que llegaron pocos. Aun así se
publicaron algunos muy buenos como los de Ana Martínez y
Mercedes Díaz, por poner un par de ejemplos.
Al terminar la legislatura yo decidí dejar esa tarea. En
una reunión con la nueva diputada se decidió que ocupara
mi puesto como coordinador Arturo Tendero y se invitó a
participar, para cubir el hueco a Eloy M. Cebrián, que
aceptó. Tuvieron una primera reunión de trabajo, hace de
esto muchos meses (y en la que decidieron la publicación de
mi libro El Son Acordado), después se detuvo el trabajo por
parte de la Diputación y según me dicen siguen esperando
sin saber qué sucederá, de modo que la comisión está
paralizada y no se sabe de momento nada sobre la continuidad
de su trabajo En fin, espero haber respondido a tus
preguntas en la medida de mis posibilidades. También me he
enrollado con otros temas colindantes porque son cosas que
quizás no conozcan muchos visitantes de este sitio y pensé
que a lo mejor le podían interesar. Aprovecho, ya que te
has dirigido a mí, para felicitarte por la idea y ejecución
de este sitio. Al respecto sólo te diría una cosa; las
chorradas que a veces se dan (insultos, peleíllas
infantiloides...) le restan atractivo y credibilidad al
sitio para algunos potenciales participantes que podrían
aportar mucho de interés según me consta. Pero claro, no
si está en vuestra mano hacer algo si es que estais de
acuerdo conmigo. Una idea de actuación no coercitiva que os
lanzo, es que aunque se publique todo, albaceteliterario
publique en cada ocasión nota dirigida al remitente señalándole
amablemente que ese no es estilo o el tono deseado por el
medio.
En fin, no se si es una tontería. También echo de menos
aporte de información sobre libros aunque no sean de
escritores de aquí. Quiero decir, por ejemplo, que si yo
acabo de leer un libro que me ha gustado mucho no me costaría
trabajo enviar noticia de ello al sitio y explicando
brevemente de qué se trata. ¿No es eso de las cosas que más
valoramos en el intercambio con los amigos lectores?.
Un saludo y gracias por todo.
León |
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Nombre Jesús
E-mail
jesus@jesus.com
Fecha 22-09-2004 |
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Hola, José Manuel, me ha
encantado lo que dices, llevas toda la razón. Deberías
escribir detenidamente sobre ello, un artículo de opinión
o algo así para sacar de una vez por todas a los poetas de
su sueño dogmático. |
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Nombre Miguel
Ángel
E-mail
abmiguelangel@arsystel.com
Fecha 23-09-2004 |
Hola León
Sí, como decías soy Miguel Ángel Aguilar, he puesto
simplemente Miguel Ángel porque he querido participar de
esta interesante conversación como un visitante más, sin
ninguna connotación añadida.
Muchas gracias por tus respuestas y por la generosa
extensión de las mismas.
Me parece una buena idea la de crear un espacio en la web en
donde los visitantes puedan publicar sus impresiones sobre
las cosas que se van leyendo, sean de la procedencia que
sean. Te tomo robada la idea, a ver si la podemos poner un
marcha junto a la sección de Magazine on-line de la web.
El tema de los mensajes fuera de tiesto, etc (especialmente
en el foro) es algo que nos suelen comentar. La propuesta de
publicar pequeñas notas invitando a la educación, etc,
puede ser también interesante, si bien la veo más
apropiada en secciones como esta misma, por ejemplo, que
para el foro, que un poco se autorregula él mismo, y es
más "propiedad" de todos los visitantes que de
quienes hacemos la web, cosa que creo sana (respecto a estas
secciones creo que, salvo contadas excepciones, prima la
inteligencia y los contenidos de quienes dejan sus
comentarios (o será que mis ojos son generosos ;-). Acerca
del foro, por ejemplo, me ha alegrado comprobar cómo cumple
con su utilidad, por ejemplo, con el controvertido tema que
espontáneamente ha ido surgiendo acerca de la honestidad de
los premios Barcarola. Independientemente del tema en sí de
estos premios, me parece del todo saludable el que gente que
anteriormente no podía expresarse con una cierta
repercusión pública, sí pueda hacerlo a través del foro
(si lo prefiere, aunque también puede hacerlo, como es
sabido, mandando sus opiniones o reflexiones a esta web para
que las publiquemos nosotros), resulta un medio de tomar el
pulso a lo que piensa la gente creo que sumamente
constructivo. Bien es verdad que en temas delicados, como
pueda ser el de esta polémica, todo el mundo ha utilizado
pseudónimos, es decir, el anonimato. Lo ideal sería que
las opiniones las firmara cada persona con su nombre, pero,
en todo caso, y dejando esa elección a la circunstancia y
criterio de cada participante, lo interesante es saber qué
es lo que piensa la gente, independientemente de quién sea
el emisor de cada opinión, y en ese sentido creo que pesa
lo positivo sobre consideraciones que amigos y colaboradores
nos hacen acerca de las maldades del anonimato.
Saludos. |
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Nombre José
Manuel Martínez Sánchez
E-mail
jmjosnop@yahoo.es
Fecha 24-09-2004 |
Estimados amigos: Yo sólo quería
añadir una cosa a lo que dice Miguel Ángel. Estoy leyendo
los diversos textos que se suceden en torno y colateralmente
al artículo de Angel Aguilar y me parecen muy
interesantes.
Yo quería opinar sobre los firmantes anónimos. Por
supuesto que están en todo su derecho de firmar de ese
modo, con un nick, algo que es propio de la cultura de
Internet. Pero considerando que el tiempo del franquismo y
de la censura ya pasó hace mucho y no hay necesidad de
ocultar la identidad para expresar una opinión libre, me
molesta bastante que algunos, acogiéndose a ese derecho de
privacidad aprovechen para lanzar graves agravios y
calumnias. Entramos en el problema básico de la democracia,
esto es, el mal uso de la libertad. Yo he sido, de hecho, víctima
en esta página de calumnias e insultos en muchas ocasiones
y no he tenido más remedio que aguantarme pero por supuesto
nunca me he callado y no he dejado de participar, porque más
allá de la presencia de esos impresentables creo en la
esencia de este portal literario que ofrece un lugar de diálogo
absolutamente libre. Lamento mucho que Albaceteliterario
tenga que sufrir la presencia de esos indeseables y lamento
también que personas como mi padre tengan que ser víctimas
de sus juicios de valor radicales basados en la calumnia y
en el agravio. Creo que es algo muy serio llamar a alguien
'corrupto', y creo que a la persona que emite esa acusación
se le ha de exigir una responsabilidad. La mínima
responsabilidad es que se identifique, tal vez de este modo
si me lo encuentro por la calle le pueda llamar a él también
corrupto o asesino o lo que se me pasara por la
cabeza.
Para terminar, considero que el director de esta página, en
ningún caso es responsable del contenido de los textos que
aparecen en ella , ya que la libertad de expresión es la raíz
de esta web. La responsabilidad única es la de aquellos que
participan en los foros, aquellos que se expresan
libremente. Por tanto yo solamente pediría dos cosas, la
primera: respeto y la segunda: tener la dignidad de ser
responsable de lo que se dice y no ocultarse bajo un virtual
seudónimo.
Nada más, un saludo a los que conversan (León
Molina, Miguel Ángel Aguilar, EFE, etc.) y perdonad por
interrumpir vuestra conversación pero tenía la necesidad
de expresar estas apreciaciones y el Foro no me parecía un
lugar idóneo ya que hubiera sido radicalmente masacrado por
el tribunal inquisitorial.
Hasta pronto. |
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Nombre efe
E-mail
efe@efe.com
Fecha 26-09-2004 |
Muchas gracias, José Manuel,
por tus palabras. Y una pena que prefieras no hablar en el
foro por miedo a que te machaquen a mensajes.
Yo, sin embargo, tengo que confesarte que soy de los que
sospecha abiertamente del Premio Barcarola. Quiero decir, no
tengo pruebas (es muy difícil encontrar pruebas de algo así),
y si las tuviese sin duda impugnaria el fallo
judicialmente.
Pero, aun sin pruebas, me huele muy mal el asunto.
No sé si estarás conmigo en que por regla general el
premio de poesía Barcarola lo ganan o autores de prestigio,
digamos, serie B, o gente de Albacete cercana al círculo de
amigos de los gestores del cotarro (véase Javier Lorenzo o
Mercedes Díaz, que ayudó en la organización del premio el
año anterior de ganarlo y que trabajó con Juan Bravo).
Creo que es mucha casualidad que el año pasado (Jesús
Ferrero) y este (Etxebarría) los trabajos de estos dos
poetas hayan pasado el proceso de selección anónimo, hayan
llegado a la fase final, anóninamente, y hayan sido
escogidos por el jurado que al abrir las plicas comprueba
con sorpresa que se trata de autores conocidos.
Me parece mucha casualidad que siempre lo ganen todo los
mismos. No me creo que sus libros fuesen leídos sin saber
de quién eran. Pienso que, cuando menos, llegaron
directamente a la final saltándose la fase de selección
previa esa que hace el becario de turno. Eso si no se tenía
ya claro que se le iba a dar el premio a la persona en
cuestión, por encima de los demás trabajos.
En cualquier caso, sea esto cierto o no, la mujer del césar
tiene que parecerlo. Y el Premio Barcarola te aseguro que
desde fuera "parece" un nido de mierda y de
compadreos y de estafas.
No te pido que des explicaciones sobre el tema, porque no es
tu responsabilidad y porque no eres tu padre. Sólo te
explico mi postura sobre el asunto, que creo es la de buena
parte de los escritores de Albacete.
un saludo |
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Nombre José
Manuel
E-mail
jmjosnop@yahoo.es
Fecha 27-09-2004 |
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Tener sospechas sobre algo no
otorga a nadie legitimidad para acusar, calumniar y
descalificar abiertamente a nadie. Hay que tener prudencia y
respeto, dos valores que mejoran la convivencia y la
comprensión común. La honorabilidad de una persona sólo
puede ponerse en duda si hay una causa sólidamente
demostrable. |
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Nombre efe
E-mail
efe@efe.com
Fecha 28-09-2004 |
Prudencia es precisamente lo que
falta en el Premio Barcarola de Poesía. Sobre todo cuando
funciona con dinero de los contribuyentes.
Insisto: La mujer del césar no sólo tiene que serlo, tiene
que parecerlo. Y ese dar el premio a amiguetes no da muy
buena impresión. |
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