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  4 POEMAS  de  Ricardo Fernández Moyano 


 
Ha vuelto a invadir mi mente 
ese tábano negro que corroe las entrañas.
Insecto maligno, devorador de ideas
despierta bajos instintos,
destruyendo con el poder del miedo.
Paso la mano por las sienes, 
intentando ahuyentar ese fantasma
que se agarra férreo a los rincones
y oquedades del cerebro.
Cómo duele tanta tristeza 
que vacía el pensamiento,
a la espera de esa luz cegadora
que convierta en savia la tormenta.

Agosto 2005

 
PASEO POR EL PARQUE

                                     A Frutos y Ángel por su libro “Haikus del Parque”

Miras con otros ojos las calles,
jardines y plazas de tu ciudad de siempre
en estos días en que crees
arañar al tiempo su memoria.
La luz de otras horas puebla tus retinas
con aromas recordados, mientras el aire
mece las copas de los árboles
al rumor de la añoranza.
Nada hacía presagiar un aura
de que algo diferente o virginal
golpeara tus sentidos,
pero esa impronta, a un tiempo
nostálgica, mágica y renovadora,
ha vuelto a iluminar tus días y tus venas
con una veta de ilusión en las pupilas.

Abril 2001

 
 

ABRAZOS

                            A los poetas de “LA CONFITERÍA” por su Antología dedicada.

Es hermoso abrazar amigos en los versos,
embriagarte ardoroso de cálida ternura.

Abrió al azar el libro, tropezó con un verso
que hablaba de la muerte de un padre,
de los momentos turbios y felices,
de las claras y ocultas miserias.

Llegó volando a su memoria
la reciente pérdida de la madre,
sus amables y destellantes ojos, 
con incierto sabor a despedida.

Luego ordenó sus pensamientos,
cogió su dulce pluma y grabó
con ardor estos versos que celebran 
a un tiempo amistad, duelo y presencia:

Es hermoso abrazar amigos en los versos,
embriagarte ardoroso de cálida ternura.

 

 
 

POLVO CÓSMICO

                                     A Carlos Marzal

Somos una burbuja de inerte aire
perdida en la inmensidad del cosmos,
un grano de translúcida arena
en el gigantesco desierto universal.
en el mapa cosmológico de Dios
somos apenas un débil punto
que hace años dejó de brillar
en el infinito y sideral espacio.
No somos nada y nos matamos 
por un pedazo de reseco barro,
no somos nadie y nos creemos
amos del mundo y sus quimeras.
sólo el amor nos salva de tanta osadía,
sólo el amor puede salvarnos
si miramos con otros ojos el mundo,
con ojos de hormiga o pájaro.
Cuando nuestra presencia se sienta
en la amplitud infinita del espacio
será porque el Sol ha estallado 
en enana blanca convertido.
Ya no habrá más tierra que defender,
ni derechos humanos, ni más guerra,
descansaremos en el polvo cósmico
diluidos entre estelas de nada y estrellas.
Ojalá hayamos aprendido de la vida,
pues en el juego de billar de los astros
no seremos mas que una mota de polvo
en la solapa del traje de los que juegan.

 

Febrero 2004

 


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