Título: BLOODY WINTER

Autor (guión, dibujo, tinta y color): Sergio Bleda Villada

Género: Cómic serie negra (48 pag. / color / 22 x 30 cm. / año 2005 junio)

Sinopsis: Con 48 páginas a color y en tapa blanda, la editorial Planeta trae a España una violenta historia de policías, gangsters y, sobre todo, tormentosas relaciones familiares. Ya publicado en EE.UU. y Francia durante el año pasado, por fin nos llega en castellano.
Sergio Bleda define Bloody Winter como "la historia de una venganza", y está narrada en forma de storyboard.
En el día del prematuro funeral de su madre, Ralph, un niño recluido en una silla de ruedas, es raptado. Veinte años más tarde, regresa vinculado ahora a Norton Gable, un despiadado y cruel traficante de drogas.

Editor: Planeta de Agostini   Precio: 8´95 €
ISBN:  84-674-0269-9

Distribución: Albacete (Tienda-librería Comikers y Legend), internet (www.fnac.es y www.planetacomic.net, http://tienda.dreamers.com y www.planetadeagostinicomics.com), distribución nacional y en Europa y EEUU.



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   Bloody Winter : Un salto cualitativo.
  
por Miguel Ángel Aguilar AvilésRalph, protagonista de "Bloody Winter" (boceto inédito de Sergio Bleda © 2002 )

En el cómic, como en la literatura o el cine, las obras cuentan una historia valiéndose de personajes que sufren por algo: Por un amor, porque los van a matar, porque quieren matar a alguien, por llegar a un sitio, por irse, y así hasta el infinito (¡y más allá!). Al lector le interesa, le emociona o le entretiene, lo que ve en función de dos bazas fundamentales: El argumento y lo que no es el argumento.

La historia de El Padrino, por ejemplo, trata de una familia de mafiosos que no quiere entrar en el negocio de la droga y que se pelea con otras familias de mafiosos, con muchos tiros y asesinatos de por medio. Sin embargo, lo que atrapa (con mayor intensidad y cualidad) a los espectadores no es ese “emocionante” argumento sino todo lo que hay detrás: la caballerosidad de Don Vito, los dilemas éticos y emocionales de Michael, y todos los pequeños gestos que delatan que cada personaje esconde, literalmente, un universo capaz de generar 10 películas sólo sobre él. La grandeza de El Padrino, como de miles de obras del cine, del cómic y de la literatura, no radica en su argumento (¿podría haber argumentos más banales que los de las grandes películas de Hitchcock?) sino en todo lo que ocultan y que, convenientemente, nos dejan ver con cuentagotas. Y ese es el preciso caso de Bloody Winter de Sergio Bleda.

El argumento es el que la editorial Planeta difunde en sus reseñas y solapas al efecto: En el día del prematuro funeral de su madre, Ralph, un niño recluido en una silla de ruedas, es raptado, bla, bla bla... Todo es una excusa, como debe de ser.

No sé si la mayoría de los lectores de cómics corren a la tienda a comprar el nuevo tebeo de turno en función de la violencia y el ritmo contenido en sus páginas. Me da la impresión de que sí –o más bien que eso es lo que piensan los sutiles y avizados editores de tebeos-, y de que lo difícil para un autor es poder vender (intriga, violencia, etc.) y a la vez contar (personajes, emociones, etc.) más allá de la obviedad.

Sergio Bleda firma en Bloody Winter un guión que, no por el argumento y sí por lo que hay detrás y por cómo se cuenta, marca un antes y un después en la carrera guionística del internacional autor albaceteño.

Con su larga trayectoria de la mano y con la última experiencia de su álbum Duérmete niña presentes, Sergio le ha plantado cara a un problema físico e inaplazable: Hay 48 páginas por delante y un argumento y muchas otras cosas que contar (¿que el autor preferiría que fuesen 148 páginas? No lo dudo ni por un solo momento; bienvenidos, lectores todos, al mundo real). Esas cuarenta y ocho páginas no pueden discapacitar una historia, ni la creatividad con que –lo exigimos- debe de ser contada. Y de ese trance Sergio sale más que airoso con este afortunado Bloody Winter.

Boceto inédito de Sergio Bleda © 2002Como argumento de intriga y acción, la historia está dosificada milimétricamente –con encaje de bolillos diría yo, a la vista del escaso número de páginas del que dispone- y las subidas y bajadas de tensión discurren con una naturalidad nada casual. La historia oficial (traición, rapto, espías, asesinatos, etc.) se desarrolla contundentemente: conduciendo al lector al estado de inquietud, curiosidad, etc. que en cada momento el guión requiere. Al llegar al final uno queda con la sensación de que ha vivido una historia... miento: más de una. 

Todo ello es narrado con una estética cinematográfica (literalmente utiliza el travelling y el zoom) que viene dada, entre otras cosas, por las cuatro viñetas apaisadas y de idéntico tamaño que configuran cada una de las páginas del libro. Es este un gran acierto narrativo que, a la vista de los resultados, le ha permitido a Sergio Bleda contarnos las cosas con distintos recursos en los que se le nota cómodo y acertado.

Pero la historia de serie negra, la trama de intriga, a la vez que se sucede nos habla de lo que realmente nos interesa: Un personaje negro que hospedaba al protagonista de pequeño (y que con tan sólo dos frases y 3 viñetas de aparición queda en nuestra memoria y acervo como si fuéramos el mismo protagonista. Prodigiosa –y obligada- economía de recursos), el ayuda de cámara del protagonista (sobre cuya relación nada se conoce y todo se sospecha) o la madre del protagonista (cómo es descrita a través de un recuerdo en el que amor y desesperación, el pasado visto desde el pasado y desde el presente, encajan: todo en 8 viñetas). Estas son las cosas que hacen de Bloody Winter un cómic mayor de edad. La carga de los personajes y, lo que es más importante, la sutileza con que ésta es presentada (nada de obviedades, tan al uso en el cómic comercial made in usa, del tipo: Hombre que se está muriendo y mientras dice ” ¡oh, me muero!”).

El dibujo se amolda a la narración de lenguaje cinematográfico (estética que está presente como herramienta pero que no es ni evidente ni esperpéntica) y brilla por mérito propio (todo en colores grises y ocres, sin concesiones) desde la portada, a la vista queda, hasta ese zoom de la última página en el que alguien canturrea “las gotas de lluvia siguen deslizándose sobre mi cabeza...”.

Lo mejor del libro: Que te deja con la sensación de que la historia y los personajes pertenecen a una saga mayor –en el pasado y en el futuro- que el presente tomo (aunque eso no sea cierto) y te deja con la intención de leer más tebeos sobre ellos, no porque la historia se haya quedado corta sino porque: Quieres más. Lo mejor también es el cuidado que el autor demuestra por la narración (guión) visual. Imprescindible la escena (sólo una página, cuatro viñetas) en la que, aparentemente, una niña saluda y se despide de su abuelo: Un sencillo montaje digno del mejor Coppola.

Lo peor: Los únicos personajes estereotipados son los dos policías que actúan –gajes del guión- como narradores de parte de la trama oficial del libro y que, salvo por una escena que los hace prosaicos y los humaniza verosímilmente (Ray: “No dejes que te afecte de una forma tan personal. Qué te parece si...te acompaño arriba y... bueno...” Michelle: “Buenas noches, Ray” Ray: “Tenía que intentarlo. ¿No?.”) resultan un tanto planos. Son la parte menos sutil del libro. A su vez, la historia de la trama en sí es mucho más interesante para mostrar otras cosas (personajes, montaje, etc.) que por el propio argumento, que es, más bien, una correcta excusa de serie negra.

La conclusión, tras la lectura de Bloody Winter, es que se nos hace necesario leer y ver los dibujos de un Sergio Bleda que no tenga que estar atento a las servidumbres de lo que se supone que se va a vender bien. Otros registros. En Bloody winter se asoma un autor que parece que, por el momento, calla mucho más de lo que cuenta.

¿Cómo sería una historia actual escrita por Sergio Bleda sin ningún condicionante comercial? ¿cómo sería su dibujo –más allá del atrevimiento actual del formato panorámico de las viñetas-? ¿a cuántas tintas? En todo esto me hizo pensar Bloody Winter tras acabar la lectura de la última de sus páginas.

Julio 2005

 

Muestra del proceso de creación de Bloody Winter:
Viñetas a lápiz, a tinta y, por último, a color.

© 2004 Sergio Bleda Villada

  Entrevista a Sergio Bleda en Albaceteliterario.com (marzo 2004)

  Reseña y Crítica del libro-cómic Duérmete niña publicadas en www.albaceteliterario.com  (febrero 2004)

  Ficha de autor de Sergio Bleda en Albaceteliterario.com


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