Título: ADELÁNTATE A TODA DESPEDIDA

Autor: Arturo Tendero López

Género: Poesía (80 pag. / año 2005 mayo)

Sinopsis: Poemario que fue galardonado con el Premio Internacional de Poesía Gerardo Diego 2004 organizado por el Gobierno de Cantabria y otorgado por un jurado compuesto por Manuel Borrás, Vicente Gallego, José Antonio Lorenzo, Carlos Navarro Marzal, Javier Rodríguez y el consejero de cultura del gobierno regional.
El libro se abre con una cita de R.M. Rilke que reza "Adelántate a toda despedida, como si ya hubiera pasado, / como el invierno que dejamos atrás. / Porque detrás de los inviernos hay uno tan invierno / que, si lo pasas, tu corazón resistirá
"

Editor: Pre-textos   Precio: 9 €   ISBN: 84-8191-665-X

Distribución: Albacete (Librería Popular) Internet (www.librerialaberti.com)


     Albaceteliterario.com no comparte necesariamente las opiniones vertidas por sus colaboradores


Adelántate a toda despedida
    por José Manuel Martínez Sánchez 

Lo que me dispongo a relatar no es una crítica literaria académica sino un cúmulo de impresiones de un lector de poesía. Tras leer el libro de Arturo Tendero, titulado Adelántate a toda despedida, se ha desvelado en mí una impresión inicial de irrealidad (falsedad) poética. Podrían valer estas palabras de Borges[1] para describir los versos de Arturo Tendero: Este libro, curiosa antología del error, agota las maneras más diversas de eludir la poesía.

Arturo Tendero ha obtenido, con este libro, el Premio Internacional de Poesía Gerardo Diego 2004, avalado por un distinguido jurado del que cabe destacar a Vicente Gallego y a Carlos Marzal. El libro se inaugura con una cita de Rilke

 Adelántate a toda despedida, como si ya hubiera pasado,
                        
como el invierno que dejamos atrás.
 Porque detrás de los inviernos hay uno tan invierno
 que, si lo pasas, tu corazón resistirá
[2].

La lectura de esta cita ha sido lo que más me ha gustado del libro, lo que mayor placer poético me ha causado. Este cuarteto, para información del lector, corresponde al poema XIII (de la II parte) de Los sonetos a Orfeo. Buena elección hace Arturo Tendero al incluir esta de Rilke, pues del soneto, declara su autor en una carta a la madre de Wera Ouckama Knoop[3]: De entre todo el conjunto [de la II parte de Los sonetos a Orfeo, este soneto] es el que está más cerca de mí y en definitiva el que más valor tiene.

Estableciendo una relación entre las declaraciones de Rilke sobre su soneto y el libro de Arturo Tendero me gustaría resaltar el carácter personal e íntimo del poemario. Poemas que, en definitiva, están muy cerca del poeta y esto, por supuesto, dota al conjunto poemático de un valor especial. La mirada cotidiana es motivo creador habitual: Mis días se descuelgan desde un cerro / a cuya cumbre tiendo la mirada / al despertar. Escribe Arturo en el poema Túnel del tiempo. Hay una experiencia acumulada, en casi todos los poemas, que suele estar empañada de desilusión, hastío y cierta desesperanza por el paso del tiempo: Perdido en el principio o al final de un viaje, / parece aún más banal, sin peso, lo vivido […] No hay ilusión entonces en llegar.

Cinco partes  componen el libro: I. Por las altas ventanas apagadas, II. Extraño en lo que era, III. Aquí está abril, su luz[4], IV. Entre la lluvia nada y V. Símbolos. Son poemas escritos durante diez años (entre 1993 y 2003) aunque estructuralmente no se respeta el orden cronológico en la disposición de la obra. En el índice, última página del libro, se anota junto a los títulos de los poemas el lugar y fecha de su escritura. En total son cuarenta poemas (I. 8, II. 8, III. 6, IV. 9, V. 9).

En el primer poema del libro, Merodeadores, el autor trata el topoi del río desde una temática diferente, esto es, no habla del paso del tiempo sino de una especie de beatus ille corporal, el río sentido como espacio de sosiego ante el mundanal ruido: agita [viento] lo que queda de río en nuestras venas.

No me agrada el sonido de ciertos verbos repartidos por los poemas: ulula, aúlla, gorjeo, borboteoTampoco el tratamiento de la reduplicación: silencio puro, que sin embargo es, / es, es, en vuelo inapresable. O esta otra: Es aquí, aquí, / mucho más cerca. No las veo necesarias y tampoco considero que cumplan su función de dar más profundidad sonora y semántica al poema. Tampoco me agradan algunos sustantivos y adjetivos: trino, verdor, lucernario, albeadas, chaparrón, chapoteo, mirlo… En definitiva, me ha parecido un libro bastante común, de los que se escriben para concursos, demasiado complaciente con el tono usual contemporáneo de la poesía, nada original, por tanto. Y un tono más reflexivo-prosístico que poético, cuando hay algún uso de imágenes poéticas o de recursos de estilo en el nivel sintáctico, por ejemplo, el autor recurre a lo manido, lo habitual del discurso, como antes he apuntado, sin ofrecernos casi nada de cosecha propia, sólo sus pensamientos y no la elaboración de los mismos.

La contemplación, la luz, el ruido, la calle, la ciudad, el rumbo, los recuerdos y el paso del tiempo… son motivos y elementos mal encuadrados, según mi punto de vista, en el poema.

La vida va mostrándonos

todo lo que no somos

de aquello que al principio nos creímos.

De estos tres versos no me gusta el tránsito rítmico y sobre todo, semántico, que se da entre el segundo y tercer verso. El tema tampoco es tratado con originalidad, pues Neruda lo dijo en menos palabras:

Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. 

El discurso de la poesía, no se puede negar, es una continua reelaboración de los temas universales, la originalidad poética es una manera individual de reelaborar lo poético.  Además, como señala Carlos Marzal: La poesía no es otra cosa que canción, música de las palabras dispuesta para convocar la dualidad sublime a la que aspira el hombre en sus mejores sueños: belleza y verdad, que son, como sabemos, una y la misma cosa en la obra de arte conseguida. Paradójicamente Carlos Marzal formó parte del jurado que premió este libro, pero sin embargo estas palabras suyas me valen para subrayar las limitaciones que he hallado en Adelántate a toda despedida, que son: la imposibilidad de crear música y belleza con las palabras. A mí, como lector poético, individual, este libro no me ha transmitido belleza y verdad. Que es algo que necesito de toda creación artística para que acceda a mi sensibilidad e intelecto.

         No obstante, el libro está escrito en un tono muy correcto.



[1] Crítica que realizó Jorge Luis Borges del libro Caracol marino de Francisco R. Villamil.

[2] Sei allem Abschied voran, als wäre er hinter / dir, wie der Winter, der eben geht. / Denn unter Wintern ist einer so endlos Winter, /  dab, überwinternd, dein Herz überhaupt übersteht.

[3]Wera Ouckama Knoop era una joven bailarina y murió prematuramente. Rilke le dedica “como monumento funerario” Los sonetos a Orfeo.

[4]Homenaje, supongo, a T.S. Eliot : April is the cruellest month, breeding/  Lilacs out of the dead land, mixing /  Memory and desire, stirring /  Dull roots with spring rain.

julio 2005


  Comentarios a este libro                            Envía tu comentario sobre este libro para ser publicado AQUÍ
   Nombre Criticón       E-mail abcd@dcba.com        Fecha 22-06-2005
He comprado el libro, y lo siento. Los 10€ que me ha costado mejor me los hubiera gastado en cañas. No dice nada. Nada nuevo, nada original, nada que rompa con la inercia de esta generación de poetas a los que hay que jubilar ahora mismo. Mucho guiño a García Montero (“Lunes”, “Al volante”, “Persiana rota”...), a Marzal (“Alcancía”...) o a Cabrera (“Esfera roja”...) pero nada de nada. Como mucho la sensiblería de telefilm de “Antes del desayuno” y poco más. Es poesía –si es que lo es- para club de lectura, no rompe con nada ni con nadie. Todo está medido, el verso justo para el efecto justo. Aburrimiento y decepción.
   Nombre Ricardo Fernández       E-mail rfernandezmo@auna.es        Fecha 24-06-2005
No se quien se esconde bajo el nick de criticón, pero desde luego que lo es y de los malos. Yo también he comprado el libro y me ha encantado, esa sencillez que ha conseguido Arturo es muy difícil de conseguir y sólo los grandes maestros llegan a ella después de recorrer un arduo camino. El fin de la poesía no es romper, sino transmitir, llegar a lo más profundo del lector y a mi me ha llegado, y ¡cómo me ha llegado! tal vez porque yo también tuve que vivir una experiencia parecida me haga sentir más cercano a él. Me parece un libro estupendo y como albaceteños deberíamos sentirnos orgullosos de tener un pedazo de poeta como Arturo que desde ya ha escrito su nombre junto a los grandes. Enhorabuena.
   Nombre kursk       E-mail kursk@kur.sk        Fecha 24-06-2005
Para mí que el señor Fernandez este tiene el gusto literario alojado en el extremo inferior de su tracto digestivo (como se demuestra por algunos ejemplos de su obra que hemos tenido la desgracia de ver por aquí). En cuanto al libro de Arturo Tendero, suscribo palabra por palabra la opinión de Criticón. Poesía prefabricada, construida por el sistema de "corta y pega" a base de trozos que a todos nos suenan, sin un átomo de emoción ni inspiración. Poesía, en definitiva, hecha ex profeso para ganar premios, aunque a la vista del pobre resultado, de lo convencional de las imágenes, de lo machacón del ritmo, de lo consabido y trillado que suena todo, uno se pregunta qué es lo que premian exactamente los señores que engordan su cuenta corriente a base de actuar como jurados en un premio tras otro. A mí todo esto me suena a mafia, a amiguismo, a "hoy por ti mañana por mí". Y quiero aclarar que no es Tendero el único miembro de este club de farsantes entre los "literatos" de este castigado páramo nuestro. Ahí tenemos por ejemplo, los notorios casos de Lorenzo, de Aguilar y de otros confiteros de medio pelo, pero de voracidad equiparable. Y eso por no mencionar a sus distinguidos partenaires en la prosa narrativa, cuyo mas conocido exponente es tal vez el señor Cebrian (huy huy que miedo, que me denuncia). En fin, una lacra con la que hay que acabar por el procedimiento de urgencia. Que lástima de libro, dios, que lástima. Y luego dicen que se acaban los bosques.
   Nombre Miguel Ángel Aguilar       E-mail visavisradio@hotmail.com        Fecha 25-06-2005
En calidad, exclusivamente, de lector de "Adelántate a toda despedida" y de esta sección creo que el relato "El último farero" de Fernández Moyano disponible en esta web está mejor que peor y que, en todo caso, no saber tocar el piano no conlleva no saber distinguir a quién lo toca bien de quien lo toca mal.
Respecto a opiniones extra-literarias (amiguismos, voracidad, etc.) las mejores maneras de combatir estos temas son, desde mi experiencia como salpicado en el pasado y en el presente por los mismos, y partiendo desde la caballerosidad, afrontarlos:
a) Con pruebas y responsabilidad (lo contrario me parece incoherente, e incluso jugar al mismo juego en cierto modo) a la hora de su denuncia.
b) Mantenerse alejado de ese ambiente y no contaminarse del mismo, que no aporta nada (salvo que una moral muy laxa se vea compensada por las limosnas-prebendas de fama o dinero) y que, sin embargo, sí resta tiempo y energía. Además no es nada interesante, es demasiado predecible, aburrido y fácil.
De otra parte abogo porque el espacio dedicado a un libro sea dedicado a hablar sobre ese libro, sea bien, mal o regular, dado que otros temas laterales que rodean a la literatura pueden tratarse en esta página tanto en el foro como colaborando libremente a través de artículos de opinión.
A mí (repito que como mero, y posiblemente poco docto, lector que soy ) el "Adelántate a toda despedida" me queda lejano, es un lenguaje que no entiendo (mejor dicho, que no comparto) y en el que, a otro nivel de cosas, veo muy sacrificado el fondo por la forma. Con todo ello hay dos poemas que, por contra, sí me han gustado bastante, y así paso a transcribir uno de ellos, que, una vez expresada mi opinión, es lo mejor que puedo hacer: Compartir lo mejor que he visto.

***********

TRAIDOR

Siento extraña la tierra
que fue para mis muertos
el único lindero concebible.
Qué viento es éste
que contra el rostro afila su cuchillo.
El campo, sus olores,
todo es ajeno a mí.
Sólo vengo a cambiar
la piel de mis problemas,
no a exponer los sentidos
al clima y su amenaza.
Si mi abuelo labrase aquí
delante, con mi edad,
curtido, sudoroso,
cómo reconocernos,
qué recelo feroz,
qué lejos me han traído
los años y los libros,
esta paz mentirosa.

***********
(De "Adelántate a toda despedida"/ Arturo Tendero/ Ed. Pre-textos)
   Nombre Quéimporta       E-mail quéimporta@anadie.es        Fecha 01-07-2005
Llega un momento en que parece que lo literario se diluye en lo personal. Es más, da la impresión de que hay una serie de francotiradores apostados para disparar contra todo aquél que gane o haya ganado un premio, dejando al margen la calidad del texto: "Como me cae mal, le vuelo los sesos", metafóricamente hablando. He leído el libro de Arturo y me parece injusto que se le dispare con esa saña. ¿Hay parecidos entre su poesía y la de otros poetas del panorama nacional? Es posible. Pero es que hay líneas estéticas a las que el autor tiene todo el derecho del mundo a adherirse. Y, ¡qué carajo!, ya hablaba Harold Bloom del ansia de la influencia como una característica fundamental de la literatura. Creo que el libro de Arturo merece una reseña mesurada y que le haga plena justicia. El resto, incluso la tibieza de presuntos amigos suyos, me suena a una indisimulada envidia y a una tremenda frustración por no ser capaces (sus críticos) de llegar a donde ha llegado -poéticamente hablando- un POETA llamado Arturo tendero.
   Nombre Johny Quitar       E-mail dimedeloqueacusas@ytedirédeloquepe.cas        Fecha 01-07-2005
El libro adolece de pasión (que no es sinónimo de fuegos artificiales) y se excede en pensamientos fugaces descritos en poemas igualmente fugaces, y a otra página. Y eso es terrible.
Para el participante "Quéimporta": 
No hay mayor violencia que la que tú practicas puesto que eres el único mensaje hasta ahora que no ha dicho NADA del libro. Esa es la verdadera violencia. Escribe un tratado sobre la envidia, si tanto te interesa, y deja de faltarle el respeto al libro de Arturo Tendero a base de obviarlo. No hay mayor violencia. Por lo que hacemos nos conocemos, no por lo que decimos.
   Nombre Quéimporta      E-mail quéimport@anadie.es        Fecha 05-07-2005
Tranqui, Johnny, tranqui, no vaya a ser que te suba la tensión, y con estos calores esto podría ser letal... Sólo intentaba atenuar un poco el tono de las críticas y los ensañamientos personales. ¿Quieres una crítica personal? Ahí va: el libro me ha parecido espléndido, desde la parte formal a la parte conceptual. Creo que es una poesía nacida de la experiencia, y no sólo de la "experiencia" entendida como acción, sino también de la experiencia sensorial, de la experiencia reflexiva y de la experiencia del mundo, con sus luces y sus sombras, como esa persiana a través de la cual se cuela la luz, dejándonos también la percepción de la sombra. ¿Hace falta pasión? ¿Es que no hay ya suficiente pasión en este acontecer de días y poemas? Se puede atacar un libro, pero con razones más sólidas, please. Y esto me pasa por querer que esta web no parezca un patio de vecinas en un sainete... Por la próxima crítica cobro, que la vida está muy achuchá y las vacaciones en la playa se tragan lo que le eche.
   Nombre defensor      E-mail defensor@hotmail.com        Fecha 05-07-2005
johny, revisa el significado del verbo adolecer, porque contradice tu crítica. Un saludo.
   Nombre Joseph K     E-mail k@k.com        Fecha 05-07-2005
madre mía, jose manuel... estás pasadísimo de rosca.... y eso que estoy de acuerdo con el fondo de lo que dices, pero ¡vaya formas!
   Nombre Gatopardo     E-mail gatopardoblog@gmail.com        Fecha 19-07-2005
He leído estos días el libro de Arturo Tendero, que ha eliminado de su poesía los adornos artificiosos, tan usados por los que empiezan, y ha llegado a una sencillez muy difícil de alcanzar y mantener, más cercano a los de la generación del 27 que a los Novísimos antes de que evolucionaran.
Por lo que antecede, la crítica de José Manuel Martínez Sánchez, que algún día fue un joven recto y conmovedor, receptivo y casi angelical, me temo que se ha teñido con ese resentimiento rencoroso e irritado, que tanto lo estropea últimamente, cosa natural por otra parte, habiendo encajado a lo largo de años todos los desaires y toda la mala baba que son capaces mis paisanos de expresar a quien no es del montón.
Lo siento porque José Manuel es un hermoso proyecto de ser humano y para mí sigue siendo un gran poeta del que espero una gran obra.
Arturo, te comentaré tu libro con detalle personalmente. ¡Felicidades por el Premio!
   Nombre Carnicero     E-mail la@carniceria.com        Fecha 20-07-2005
Hemos coincidido, Gatopardo, en la tardanza lectora del libro. Cómo dices es poesía sencilla (sin pasarse, porque es muy redundante en su intralenguaje -ojú, parezco otro..-) pero que no es de llorar ni de pensar realmente, y se queda en "Sí, vale, no es horrible y...¿ya está?"
En lo que dices Gatopardo de JM no estoy de acuerdo: Si a JM lo han desairado o tratado mal (que ni lo sé ni me importa) no creo que sea, a tenor de sus textos (aunque sean leídos con paternal comprensión e indulgencia: todo tiene un límite) porque no sea "del montón", eso es subirle el ego falsamente: sino porque es el hijo de JMCano y por, sobre todo, su LEGENDARIA modestia, sutileza, sentido del humor y hondura en muchas de sus intervenciones (ya ves que la ironía está de moda). Vamos, que de desvalido, incomprendido o víctima de la sociedad no lo veo. Ne. Escribe JM que el libro "Adelántate a toda despedida" puede definirse como "Este libro, curiosa antología del error, agota las maneras más diversas de eludir la poesía" y estoy de acuerdo totalmente, pero por error, porque esa frase es caída del cielo -muy también- para el libro "Épica del naufragio" de JM, cuyas críticas con tanto empaque y elegancia supo encajar en época y sección de aquel libro. Aunque esté de acuerdo no me lo explico:. O que JM ha evolucionado desde aquel libro (se lo deseo).
   Nombre Gatopardo     E-mail gatopardoblog@gmail.com        Fecha 20-07-2005
Carnicero: ante todo, perdona mi torpeza mental, y achácala a mi edad; pero es que después de leer siete veces tu texto no he logrado encontrar el hilo lógico en tu comentario.
Si Albacete Literario no quiere sobrecargar esta sección con mis problemas seniles, ruego seas tan amable de volvermelo a explicar como para idiotas a mi dirección de correo electrónico. Te lo agradecería, porque me he he quedado en un penoso estado de confusión.
  Nombre Carnicero     E-mail la@carniceria.com        Fecha 21-07-2005
Amable Gatopardo, tu falta de comprensión hacia mis palabras no es sino motivada por el alboroto con que las he lanzado, muy probablemente a causa de mi inexperiencia por mi joven edad. Agradezco tus reiterados intentos (hasta siete, publicas) por entenderla. Culpa de mi mocedad probablemente. Si no te importa, vuelvo a exponer lo que decía de manera más reposada y menos subordinada:
Creo que el libro de Tendero es de poesía sencilla (sin giros y culteranismos) como dices, pero con un contenido bastante flojo, por ambiguo y lleno"de medias tintas" pseudo trascendentales. Eso sí: La buena intención no se la niego, pero la intención no quita la objetividad, ni lo cortés lo valiente.
Creo que no tienes razón al decir que JM "se ha teñido con ese resentimiento rencoroso e irritado, que tanto lo estropea últimamente, cosa natural por otra parte, habiendo encajado a lo largo de años todos los desaires y toda la mala baba que son capaces mis paisanos de expresar a quien no es del montón" pues me parece un razonamiento bienintencionado pero irreal acerca de las causas del rencor o la irritación. Yo creo que esas causan están más relacionadas (a raíz de lo que he leído por boca del propio JM en esta web, porque ciertamente no lo conozco personalmente) con que JM no tiene modestia, sutileza, sentido del humor ni, muchas veces, hondura adulta en sus razonamientos, y que tiene un ramalazo muy pueril y rabotudo que ya le vale (léanse muchas de sus intervenciones en esta web). Y digo que esas características motivan una serie lógica de consecuencias mucho más que un presunto y romántico "no ser del montón" (en persona probablemente sea muy especial, pero por lo que escribe y lo que se da a conocer es más bien... prefiero ni entrar).
Luego digo que la descripción que JM emplea para el libro de "Adelántate a toda despedida" (recuerdo: ""Este libro, curiosa antología del error, agota las maneras más diversas de eludir la poesía, etc.") le viene como anillo al dedo al libro de JM "Épica del naufragio" y me sorprende que vea la viga en el ojo de Tendero y no la vea en el propio (de su libro), más aún cuando aquel "Épica del naufragio" recibió toda suerte de opiniones sobre su obra y JM las encajo "malcriadamente" y más con ego dolido y personalismo que con arte, sensibilidad o equidistancia. Con ello, su crítica de "Adelántate a toda despedida" me parece bien porque da sus razones, se compartan o no (yo las comparto y aún añadiría alguna más) y es valioso que tenga la honradez artística de escribir lo que piensa, aunque ello no le "convenga" entre la patética jet set literaria de Albacete, en este caso en concreto le aplaudo honestamente. Que igual que es de justicia comentar las faltas lo es comentar los dones (en su caso, pienso que, además, el trabajo que se toma con los textos que publica aquí oficialmente  también es un punto muy a su favor; lástima que a ratos se empeñe en empañarlo con salidas de tono y de coherencia...)
Eso es todo lo que quería expresar en mi anterior comentario, perdona Gatopardo y demás lectores, lo mal expresado que lo hubiera hecho entonces.
   Nombre Gatopardo     E-mail gatopardoblog@gmail.com        Fecha 22-07-2005
Gracias por las aclaraciones, amigo Carnicero. Y ahora, me toca a mí intentar explicarme: cuando leo a un joven, suelo observar que su léxico y su sintaxis traslucen sus pocos años y sus pocas lecturas, su incapacidad para utilizar el lenguaje con su carga de sugerencias y resonancias universales, y de ahí su pobreza expositiva. Eso es lo normal, y no debes sentirte acongojado, porque llegar a manejar el lenguaje escrito es tan difícil como llegar a leer y comprender la riqueza de un texto.
Cuando leí “Adelántate a toda despedida” percibí la riqueza estética, vital y cultural de un hombre de su generación, que enlaza con un límpido universo poético propio, sin énfasis y sin retórica, común en los poetas que amo. Y que conste que lo más amable que Arturo piensa de mí como escritora es que sobro. Luego, no me obliga su amabilidad.
Cuando leí la primera vez el poemario de José Manuel Martínez Sánchez “Épica del naufragio” me lo proporcionó un amigo que era jurado en un concurso, junto a otros muchos, bajo lema y sin la identidad de los autores. “Épica del fracaso” destacaba entre todos por la riqueza conceptual, léxica y estética, con los referentes literarios de un cosmopolita, del género de un Ezra Pound, de un TS Elliot, un Holderling... Pues bien, era el primer libro de un adolescente de 19 años, que ha recibido críticas de gente que no es capaz de percibir su originalidad, su riqueza semántica ni sus logros poéticos. Porque, siendo sinceros, amigo Carnicero: se te nota una cultura oral y no literaria, y por cierto, muy poco elaborada: no creo que seas capaz de degustar las exquisiteces poéticas como para opinar sobre Arturo Tendero ni sobre José Manuel Martínez Sánchez y creeme, es un placer que te estará aguardando en el futuro si sigues leyendo y reflexionando, sin dejarte influenciar por el carácter y las salidas de tono que se gaste un autor.
Y que conste que lo más amable que José Manuel Martínez Sánchez opina de mí es que soy una mediocre. Luego, no me induce a admirarlo la benevolencia que me demuestra.
Saludos cordiales
   Nombre Susie Q.     E-mail susie@s.q        Fecha 23-07-2005
gatopardo, eres insufrible. cuánta vanidad.
  Nombre Carnicero     E-mail la@carniceria.com        Fecha 23-07-2005
Idolatrada Gatopardo.
Tienes razón en todo lo que dices -y es que la ancianidad y el haber leído muchos libros debe de dar mucha sabiduría, cultura y sensibilidad, por lo que leo en tu ejemplo.
Ójala yo un día pudiera pudiera tener tanta riqueza léxica y haber leído tanto como tú y como JM que, ahora y tras reflexionar, creo que sois personas muy especiales, por encima de la media. Si algún día yo llegara, tras el estudio, la lectura y, desde luego, la luz de vuestro ejemplo, a ese nivel sería maravilloso porque así ya estaría capacitado para poder opinar sobre Arturo Tendero, o sobre JM, o sobre... qué se yo. El solo hecho de imaginarme la lista de grandes nombres como estos que se abrirían a mi degustación y disfrute ¡buah! me hace ver lo soberbio que he sido pensando que una voz -la mía- pueda valer, hoy por hoy, lo mismo que otra -la tuya, o la de JM, o la de Jesús Ferrero- y es que es verdad que la poesía verdadera y buena sólo llega a quien está preparado para ello. Y yo he notado también que tú (y JM) tenéis una gran cultura, oral, escrita, filosófica, física, etc.
De alguna manera me has cambiado la vida -oh, sí, tanto- y, a partir de hoy, intentaré mejorar mi cultura oral y literaria, y quién sabe si un día sorprenda a un jurado de los muchísimos que hay (formado por gente que sí que sabe, como tú o tanta otra gente famosa o sensible, como el jurado de Murcia que premió a JM -qué envidia ;-) con una obra de madurez. Ahora veo a JM con otros ojos, si ya tan joven es tan maduro y tan culto y cosmopolita es normal que la gente lo ataque, claro ¡porque destaca por su gran calidad y juventud! ¡ahora te entiendo Gatopardo! (y también a JM que está siendo muy maltratado, por ignorantes, como yo lo era hasta que te he leído, o por envidia. Todo encaja.) Desde aquí quiero pedir perdón a JM porque me he dado cuenta de que yo no estoy a una altura intelectual como para opinar de sus textos ni, mucho menos, para hablar mal de Él. Perdóname JM (seguro que sabrás perdonarme porque como dice, si se me permite, un dicho "perdonar es de sabios").
Necesitaba que alguien de tu valía y experiencia me descubriera estas verdades entre las que, hasta ahora, opinaba, un poco como vaca sin cencerro, sin fundamentos sólidos y de corazón como son los tuyos. Tu ayuda no ha sido para mí moco de pavo (uy, perdona, aún se me escapan ramalazos de poca cultura oral, je, lo siento, tiempo al tiempo :)
Muchas gracias, has sido muy amable y clarividente (como no podía ser de otro modo viniendo de una persona que ayuda tanto como tú). Soy un hombre nuevo.
  Nombre Joh-John     E-mail john_holmes@hotmail.john        Fecha 23-07-2005
No podría estar más de acuerdo con JM Martínez Sánchez con respecto al libro de Tendero, que a mí me parece una antología de lugares comunes torpemente hilvanados, y sin más pretensión estética que impresionar a algún jurado ganado de antemano para la causa. Me gustaría, además, añadir que aún recuerdo con desagrado aquella "Generación fanzine" que el autor tuvo la desfachatez de perpetrar hace unos años. Y no me refiero a los autores antologados, que me parecen dignos de todo elogio, sino a la actitud condescendiente del antólogo, para el que, al parecer, no existían poetas jóvenes en Albacete hasta que él los inventó con su antología, sacándolos de la nada o de las más oscuras tinieblas. Sé que más de uno se sintió ofendido a causa de tan prepotente actitud, y ahora quiero sumar mi voz al coro de los ofendidos. Por otro lado, recuerdo que en el prólogo se mezclaban párrafos de un manual de literatura de bachillerato con retazos de chismes oídos al azar , mal entendidos y peor expuestos. En fin, una lástima. Ahora, con "Adelántate a toda despedida", lo único que se confirma es que el mal antólogo es también un mal poeta. No hay sorpresas.
  Nombre Esteban       E-mail estebanbelmonte@hotmail.com        Fecha 26-08-2005
Siempre que leo "Adelántate a toda despedida", me entra un vacío que sólo olvido con el tiempo. No sé lo que este libro de poemas ha transmitido a la gente. Tampoco he leído comentarios de aquí. Pero a mí este libro me ha transmitido un sentimiento de vacío, como si de repente algo me faltara, y como no encuentro la respuesta por mí mismo, sólo con el tiempo y el olvido lo suplo.
 
  Nombre Inmaga       E-mail Inmaga87@hotmail.com        Fecha 03-03-2007
He sabido de este libro hace relativamente poco y en cuanto tuve oportunidad fui a por él.Me ha gustado muchísimo y le doy mi enhorabuena a Arturo.
Un saludo
 
  Nombre nolosé       E-mail nolosé@hotmail.com        Fecha 22-12-2007
Es penoso leer tanto comentario gratuito, superficial y malintencionado. Se nota que detrás de estas fechorías dialécticas hay mucho resentimiento y cobardía. Es un poco vergonzoso todo esto y da pena ver gente tan mezquina. La literatura es otra cosa y, a algunos, os queda muy lejos...

 

Envía tu comentario sobre este libro para ser publicado AQUÍ

Para ayudar a mantener Albaceteliterario.com
Pincha en nuestro patrocinador al menos una vez por cada visita que nos hagas:


crítica literaria


Cómo funciona esta sección
Enviar un correo electrónico a la redacción
Copyright © 2003-2005 Albaceteliterario.com. Reservados todos los derechos
Leer sobre derechos de autor y responsabilidad editorial.