Título: 22 VENTANAS ABIERTAS
RELATOS DE VERANO Y OTOÑO 2004 DE LA BIBLIOTECA DE ALBACETE

Autor: José Manuel Hernández Miralles, Isabel Córcoles Ortega, Vicente Martínez, Josefina Escobar Martínez, Ana Martínez Castillo, Javier Sánchez Gutiérrez, Luis M. Mascullán, David Jareño Alonso, Ricardo Fernández Moyano, Juan Conesa Sánchez, María Castillo López, J.J. Santiago Martín, Luz María del Carmen, Inmaculada Belda Pérez, Antonia Sánchez Verdejo, María Teresa Sandoval Parrado, Roberto Aliaga, Nieves Milagros Martín García, Ana Molina Manuel Soria e Ismael Juzgado (Prólogo de Llanos Moreno Ballesteros)

Género: Relatos (180 pag. / año 2005 mayo)

Sinopsis: Veintidos creaciones literarias (relatos narrativos en su gran mayoría) que fueron editadas por separado y en fotocopias durante el verano y el otoño del año 2004 por la Biblioteca Pública del Estado en Albacete, y que ahora ven la luz de nuevo a través esta edición especial, por iniciativa de la Biblioteca y con la colaboración de la publicación Albaceteliterario.com
Los relatos y poemas que se recogen en este libro tienen la particularidad de que no están escritos por autores que puedan consultarse en una biblioteca, sino por  lectores, en su mayor parte albaceteños, que suelen frecuentar las bibliotecas y que, por esta vez, han cambiado la afición de leer páginas por la de escribirlas.

Editor: Biblioteca Pública de Albacete (JCCM) y Albaceteliterario.com
Precio: Gratuito

Distribución: Solicitando el libro a la Biblioteca Pública del Estado en Albacete (C/ San José de Calasanz 14, 02002 Albacete. Teléfono 967 59 03 42)


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22 ventanas abiertas
  
por Ángel Martínez Alcalá 

Es casi estúpido tener que decir que cada escritor fue antes lector consumado. Parece algo evidente, pero en este caso no está de más recordarlo. A muchos nos gustaría que se fomentase la aparición de nuevos escritores, pero nadie en ese momento exacto en el que... Fíjense, que me parece que nunca hasta ahora había pensado en ello. ¿En qué momento decide Kafka dar el salto? ¿Y Poe, Cortazar o Chandler?

La literatura suele usarse por la evasión que brinda. En ocasiones puede ser compleja y plantearnos graves dilemas, pero no deja de ser como una playa en cuyas aguas nos metemos por placer y, si el oleaje es favorable, sólo exige alguna brazada a cambio de no tragarnos. Por más que nos guste el baño no tenemos por qué sentir la necesidad de hacernos exploradores abisales. Mira que, de pequeños, a  muchos nos cuesta perderle el miedo al agua, pero jamás en la vida se le pierde el respeto. ¿Cuándo nos vemos preparados para adentrarnos en lo inmenso del océano?

Por este trance habrá pasado la mayoría de los autores de 22 Ventanas Abiertas, y no es para menos. La Biblioteca Pública de Albacete  ha puesto a su alcance la posibilidad de publicar sus trabajos, con todo lo que eso pueda significar para ellos, además esta biblioteca también es responsable de otras muchas iniciativas entre las que destacan los clubes de lectura, que han dado una respuesta que nadie podía imaginar. Así es como un grupo de lectores, de repente, se ha planteado la posibilidad real de darse a conocer como autores, dejarse leer, lanzar un mensaje propio. Es maravilloso, y les felicito por todo cuanto he dicho, en serio. Lo que pasa es que al publicar uno se expone a la crítica.

Es lo que tiene.

 Personalmente –eso ante todo-, creo que 22 Ventanas Abiertas puede ser un buen libro de piscina para este verano. Lo corto de sus colaboraciones, la variedad de tendencias y el diseño simple hacen de él un libro apto para toda la familia, desde el abuelo nonagerio que siempre te llama Paquito (te llames como te llames) hasta ese sobrino pelmazo que nunca te deja echar la siesta (y que además pasa de leer). El formato, así con letra grande, lo hace apetecible y cómodo. Sin embargo, como con playa y piscina ya vamos de veraniegos, advertiré que fuera de tales sitios el libro pierde un poco su encanto.

Vale, 22 Ventanas Abiertas no deja de ser un libro, para lo bueno y para lo malo, pero mientras lo leamos no se nos irá de la cabeza el regusto a aficionado. Al fin y al cabo es la colaboración voluntaria de unos lectores que quieren tantear el terreno, y en principio nada más. No creo que se les pueda exigir demasiado, porque todos, en mayor o menor medida, nos han aportado algo. Hay obras realmente buenas, la mayoría son aceptables y sólo dos o tres se verían como malas, pero el lector, que no es tonto, ya sabrá juzgar cada colaboración por su valía propia.

Sería eterno ponerme a reseñar las colaboraciones una por una, y además sería cruel resaltar a unos y olvidar a otros. En este caso prefiero evitar que alguien pueda sentirse herido, por más que haya pedantes que se lo merezcan, como tampoco quiero que alguien pueda convertirse en un cretino, por ser bien criticado apenas mete en el agua un dedo del pie. Me quito el mochuelo por el agüita, por el respeto que causa el mar. Yo lo conozco, y da canguelo. Por eso es que un libro convencional o un fanzine no saldrían tan bien parados, pues en ellos se supone que el autor se ha lanzado de lleno al agua, con jueces ojo avizor, y a veces no se nada tan bien como se cree. Aquí, decía, hablamos de una toma de contacto con la enormidad, y eso se merece un respeto mayor aún que lo normal. Por eso creo que sabrán ustedes comprenderme.

Con todo, el libro puede merecer la pena, y quizá uno de los peores escritores de 22 Ventanas Abiertas sea el nuevo Carlos Ruiz Zafón. Quien sabe si a usted le gustará lo que yo creo malo y evitará lo que yo creo bueno. Hay críticos que dicen que el Episodio III de Star Wars es una basura.

Para que vean.

Mayo 2005


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   Nombre José Antonio Lato Nogales       E-mail elpoetasevillano@hotmail.com       Fecha 13-06-2005
Pues hombre, cada cosa es lo que es. Yo no he leído este libro todavía, pero sí muchos de los relatos breves publicados el año pasado por la biblioteca pública. No se le puede exigir a la gente que hace un libro como este una calidad exquisita, cosa que tampoco tienen muchos escritores ya consagrados. Creo que a la gente hay que darle rienda suelta, y ofrecerle la oportunidad de expresar lo que quiera, como quiera y dónde quiera. Un libro de estas características no creo que asuma el papel de una editorial en busca de premios nóbel, no. Si pensamos que este tipo de libros deben salpicar calidad por todas sus páginas, caemos en el grave error de juzgar a un grupo de personas, aficionadas a la lectura, que desean compartir alguna historia con los demás. Así de sencillo.
   Nombre Jacinto Paz       E-mail japaz3@ono.com       Fecha 16-06-2005
Como parece que el crítico ha perdido un poco la ferocidad que le caracterizaba, bien pude servir este foro para que los que hemos leído los relatos podamos expresar nuestra opinión y citar con su nombre los que más nos han gustado y también los que menos.
Ahí va mi quiniela: con el número 3, El gato tuerto de Lord Byron me recuerda a Borges y me gusta como se difine el argumento en tan pocas líneas. El segundo, Mayte en un café porque derrocha sensibilidad y jazz a espuertas. Y, con el número 1, Las caras de Bélmez porque me encanta como está escrito y porque me creo la historia. También hay textos horrorosos, pero hoy yo también estoy de buenas.

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