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Sexta
entrega de Petra Delicado
por Esther
L. Calderón
Si
en la última entrega la conocida inspectora de policía se
codeaba con la burguesía barcelonesa, en ésta su nueva
aventura recorrerá los rincones oscuros de la ciudad, allí
donde vagabundos y mendigos encuentran un techo. ‘Un
barco cargado de arroz’ comienza con el asesinato de
un hombre, andrajoso pero con botas nuevas, a manos de una
banda de skins. Giménez Bartlett afirmó que “en
esta ocasión, la novela es mucho más melancólica, he
vuelto un poco a los orígenes”. El misterio está
servido.
Esta
es la sexta vez que Alicia Giménez Bartlett asigna un caso
a Petra Delicado. Los anteriores, de gran popularidad entre
lectores y televidentes, fueron llevaron a la pequeña
pantalla con el rostro de Ana Belén: “Me encantó que
ella lo interpretase, pero es curioso, yo nunca he
descrito físicamente a Petra, cada lector tiene su
propia imagen de ella. ”-aclaró la autora.
Petra
Delicado vive un romance
Petra,
como cualquier personaje sólido y bien construido, va
evolucionando a lo largo del tiempo. Ya no es esa mujer
segura de sí misma, celosa de su intimidad, casi monjil,
sino que la soledad le va haciendo mella y aparece en su
vida Ricard Crespo, un psiquiatra que le propone casi desde
el primer momento que vivan juntos. Petra está envejeciendo
y su escepticismo se acentúa: “En esta entrega los
personajes se abren un poco más, y eso se lo debo a mis
lectores, que me lo iban pidiendo ya. Primero escribes para
ti, pero luego se convierte en un diálogo.”
La
inspectora y su inseparable Fermín Garzón recorrerán
albergues, comedores de caridad y descampados en busca de
los culpables de lo que no parece del todo claro que sea un
asesinato bandálico: Un bate de béisbol junto al cuerpo no
explica la herida del bala del mendigo asesinado. Sus botas
nuevas, relucientes entre los andrajos, hacen pensar que se
es un caso mucho más complicado.
La
novela negra en España
Giménez
Bartlett, con gran éxito de crítica y público en Europa,
denunció el desprecio intelectual e institucional que se
tiene por la novela negra en España, considerada un
subgénero de la literatura. La autora afirmó que esta
entrega no es una ‘novela denuncia’, sino que ha hecho
“un intento de adentrarse en los problemas del hombre
moderno: Todas las novelas negras –continuó- tienen un
alto componente social, y para mí eso es importante. No
me identifico con los autores de mi generación que están
escribiendo ahora sobre la guerra civil, una novela debe
ser testimonio de la época, de cómo y dónde están
sucediendo las cosas. Para hablar de según qué cosas
tienes que haberlas vivido de primera mano.”
Para
‘Un barco cargado de arroz’, Giménez Bartlett estuvo
documentándose sobre el entorno de los sin techo:
“Es un tema que siempre me ha interesado mucho. Hablé con
los psicólogos, la policía y los servicios sociales y me
dieron algunos datos estremecedores: Mientras que el número
de vagabundos aumenta, sobre todo el de mujeres, la edad va
bajando. En cuanto al motivo, el 70% de las veces acaban en
la calle por problemas psiquiátricos o por alcoholismo”
–comentó Giménez Bartlett. “En la novela no hay una
historia completa de ninguno, pero sí aparecen retazos de
las vidas de los mendigos que me he ido encontrando en la
investigación”.
Septiembre
2004
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