LUIS CAUQUI                         lecauqui@hotmail.com

Luis E. Cauqui

 

“El mundo es santo”
Allen Ginsberg, El Aullido

Nacido el 9 de abril de 1974, en Madrid

Web oficial www.luiscauqui.com

Nací en 1974, en Madrid. Después de vivir en varias ciudades (Madrid, Guadalajara, Alicante), llego finalmente a Albacete en 1989. Durante el curso 1991/92 dirijo dos números de la revista Pandemónium. En 1993 fundo, junto a Miguel Ángel Aguilar, Pedro Tornero y José Alfonso Tornero, la revista Aventis.
He colaborado en muchas de las revistas y fanzines que se publican en Albacete: Desde el Infierno, Ayvelar, Bram, AB Diario de Bolsillo, Cyborg, Fábulas de Orgén, Fábulas Extrañas, Pandemónium, Miserere, Calíope, Isla Desnuda, Adentros, Rut, Mirabantur, y Batiscafo, entre otras. Y en algunas de Madrid y Valencia.
Soy autor de 2 novelas, 5 libros de poemas, varios relatos largos y un libro de cuentos. Ahora también estoy haciendo cuentos infantiles, que, muy gentilmente, ilustra Alicia.
En 1994, después de empezar dos carreras, lo dejo todo a medias y me voy a Madrid para hacer periodismo en la Complutense. Acabo en 1999.
Luego empiezo a trabajar, sobre todo en revistas, y voy desfilando por Trofeo, Arte y Subastas y Micromanía, en la que permanezco más o menos hasta finales de 2002.

En la actualidad vivo en Madrid y sigo colaborando con las revistas y fanzines de Albacete.

  Datos artísticos y literarios

Poesía, novela, relato y literatura infantil y juvenil

  • PUBLICACIONES

Pandemónium, Aventis, Desde el Infierno, Ayvelar, ADN, Isla Desnuda, Mirabantur, Batíscafo, RUT, Fábulas Extrañas, Calíope, Bram, Año 1, AB Diario de Bolsillo, Lubatar: Hazañas y maravillas de una pulga.

  • LIBROS

-  Es incluido como autor en la antología de poesía La generación fanzine. Poetas de Albacete para el siglo XXI de Arturo Tendero (2001, antología, ed. Diputación de Albacete)

Tres tipos con gafas (2001, libro de poesía colectivo junto a Julián Cañizares Mata y Juan García Rodenas, ed. A.J. Academia de Samotracia)

El libro de las decisiones (2002, cuento infantil ilustrado por Alicia Gómez Molina, ed. ediciones Ayvelar)

Los amores cilícicos (celebración) (2003, poesía, ed. Que Vayan Ellos)

Los sabios de Correos (2004, novela, ed. Edelvives)

Pelos (2005, cuentos, ed. Nostrum)

La señorita Avelina no tiene tiempo para nada (2007, cuento, ed. Pearson)

  • POÉTICA

ANOCHE SOÑÉ con kurt vonnegut (POÉTICA)

era muy viejo y tenía un poco de mala leche.

me decía: llevo sin escribir treinta años. usted cuántos tiene, jovencito.

yo decía: veintinueve.

y él decía: pues fíjese, 

cuando usted desparramaba energía leyendo mis novelas, 

yo ya estaba acabado. 

piense en lo raro que es el mundo.

(y eso hago).

 

  Datos de interés
  • MIS ENLACES FAVORITOS (internet)

Supongo que Hotmail, con lo que lo uso...
También recomiendo vivamente www.lanzadera.com/aventis. Es un prodigio de diseño.

  • PREMIOS

1er Premio de Poesía del Certamen Jóvenes Creadores 2003 del Ayuntamiento de Madrid, por su poemario "Los amores cilícicos (celebración)"

1er Premio en la modalidad de Narrativa de los Premios de Arte Joven a la Creación Literaria 2003 de la Comunidad de Madrid, por su colección de relatos "Pelos"
.

  Textos del autor  on-line
LOS AMORES CILÍCICOS (CELEBRACIÓN)

 

LOS AMORES CILÍCICOS (CELEBRACIÓN)

 

 

LOS AMORES CILÍCICOS (CELEBRACIÓN)

 

 

 

1 SI TUVIERA QUE DEFINIR

pues lo tiraría a la izquierda,

pegado al palo,

donde pastan las vacas porque crece la hierba porque nunca

pasa una pelota por encima.

por eso te digo que te estaba esperando,

que a dónde iba, venía, que qué cosas.

que la casualidad.

que no me paso una.

oh, acércate un poco más cerca.

 

 

2 Cómo voy a querer a una pelota

nos dijimos que no es que fuéramos tipos de esos

que entran en los bares. tipos del sexo D,

que se quedan mirando el patio como si no fuera con ellos

cuando entrando en un bar, han entrado, y todos les miran.

nos dijimos que lo nuestro había sido más fundacional,

más de yo que llego, de tú que te mueves,

¡de nadie se entera de nada!

y luego los movimientos espasmódicos,

como siempre pasa cuando se combina alguien del sexo A con alguien del sexo C,

en una calle polvorienta, en medio del desierto.

bailamos juntos entre las escasas sombras,

¡y todo eran preguntas y respuestas!

cada vez más grande resonaba nuestro amor A-C;

al margen de otras cosas que también resonaban lo suyo:

como el sol poniéndose a nuestra espalda,

como las piedras silenciosas esperando su oportunidad,

la zapatilla bostezando aburrida.

el hombre cilícico decía: claro claro claro

y sonreía con su mejor sonrisa y su cuerpo-bola se estiraba por las puntas,

hasta convertirse en una especie de ojo gigante sonriente.

yo decía: ¡Cómo podría no quererte!

aunque seas una pelota (pensaba).

 


 

3 LA PRIMERA ESTRUCTURA: EL CARRO Y EL QUE TIRA

en el desierto también quedaron claras muchas cosas.

todo se definió en los primeros compases

el muchacho extraterrestre era el encargado de iniciar las conversaciones.

el hombre cilícico de contemplarle cuando no hablaba.

la zapatilla de convertir las palabras del hombre cilícico

en nudos de ida y vuelta y de vuelta otra vez

que enquistaban la cabeza del muchacho extraterrestre.

que era también el que cazaba todos los bichos que comieron,

el que miraba receloso hacia el este, pero esperanzado,

¡imposible de aclarar su futuro con todos aquellos nudos!

enredándolo todo en cambios de dirección de noventa grados,

cambios de sentido al más puro estilo despegue vertical.

sin embargo, el hombre cilícico, presa de un amor más desordenado,

nunca miraba a otra cosa que no fuera la dirección en la que no rodaba,

y la línea de sus pensamientos era tan ligera y tenue

como el brillo de su piel de metal-orgánico-de-medio-plástico.

cuando ninguno se movía,

en las largas tardes en las que el café negro parecía interminable,

contemplando la hoguera a punto de extinguirse,

era el muchacho extraterrestre el que tiraba de todo con una cuerda,

y lo llevaba unos metros más allá,

contra viento y marea.

el piano, la pecera, el hombre cilícico, la zapatilla;

su amor A-C.

tengo que resolver esa gran cuesta de arena, pensaba resoplando.

cambiaba las bes por pes.

augurios augurios,

decía la zapatilla.

 

 

4 ESTÁ BIEN: SECRETOS Y MISTERIOS (LA SEGUNDA ESTRUCTURA)

empezamos a construir una pequeña ciudad para dos,

una ciudad en la que las calles tenía su nombre automáticamente,

todo automático como siempre ocurre en estos casos,

hermético,

a prueba de bombas extranjeras.

bien es verdad que con aquello nos daba la risa.

¡tan seguros en nuestro amor A-C! humildes, remilgados, rancios.

pensamos en una mansión de lujo,

en una casa progre y urbana y con terraza de madera de terracota.

podemos hacerlo todo muy despacio.

la prisa ya no es nuestra,

gordo y orondo rodaré para ti hasta el final de esa pequeña cuesta.

y luego ya veremos.

 

 


 

5 ILLOÉ: LA TERCERA

los días son largos, no hay sitio para muchas cosas

en el desierto sólo se puede hablar

dando el mayor número de pistas posibles,

pistas para imaginar sobre la nada

las cosas que eran, las cosas que no eran.

aquí podemos dejar de lado,

obviaremos toda esa gente fea del metro de la línea 1,

nuestra propia gente fea del espejo.

concentrémonos los siguientes cien metros.

y yo que pensaba que mi vida no era nada,

y tú la veías de esa manera tan-tan

¿no puedes intentar explicarlo de otra forma?

claro que sí, respondía el otro,

verás, yo quisiera decirte que

sobre todas las cosas que buscaba cuando viajé hasta aquel pueblo perdido

en medio del valle

 

 

6 LA CUARTA: AGARRA

“Una comunión como esa, jamás vi cosa parecida.

No sé, ¿tú recuerdas? Nos decían

Que el pensamiento era como un árbol, aquella profesora,

tan influyente entre nosotros los C, que ni siquiera era humanoide,

vivió dos minutos QUBA, pero qué dos minutos.

Nadie se sentirá feo en mi clase, decía (algo tan improbable),

¿seré feo mañana?, me preguntaba yo entonces.

porque sólo allí no me sentí feo nunca jamás.

hasta hoy mismo en que vi cómo me mirabas,

los dos libres y abandonados.”

 

(El hombre cilícico sin su forma esférica -su ropa-,

convertido en un cubo.

El muchacho extraterrestre brillando su piel blanco-fantasmal

con su chaleco y su sombrero y sus pantalones sobre la arena).

 

Despliega tus manos-te por mis aristas (dice el hombre cilícico),

Que sobre todas las vías te-sienta-te tu presencia milagrosa,

Quiero vivir otra vez en el presente perfecto,

Y me convertiré en el cono más grande que ha visto esta galaxia

Cuando estalle-te y abandonemos juntos el último viaje.

 

Y tan en cierto modo abandonamos juntos,

En un cohete A-C disparados como rayos,

Avanzando la distancia de jornadas enteras,

En apenas segundos.

En el desierto, muy cerca del borde.

Pero dentro.

 


 

7 QUINTA ESTRUCTURA: EL PALO DE LA DISTANCIA

para no perdernos por la noche,

agarramos un palo cada uno por una punta.

un palo bien normalito de esos de escobón.

avanzamos en perfecta horizontal, a perfecta distancia.

en la oscuridad del desierto donde no hay farolas, ni coches,

ni cajeros automáticos, ni 24 horas;

ni luces verdes de taxis.

no se nos ocurrió nada mejor.

 

 

8 SEXTA: DECISIONES Y REFLEJOS

la mayor parte del tiempo tomábamos decisiones precipitadas,

cosas que no se aprenden que o se saben o nada:

torcer edificios, conducir cazas, ver estructuras,

adivinar quién llama por teléfono, rodar sobre cuestas empedradas.

Todas esas decisiones formaban parte de un baile.

Si el muchacho extraterrestre movía la mano derecha hacia arriba,

El hombre cilícico se dejaba rodar unos centímetros, por ejemplo.

Un baile secreto y perfecto de las cosas casi-cotidianas

porque todavía no son cotidianas.

El preludio de un tiempo brillante y duradero

como una chimenea encendida.

 

 

9 LOS QUE HABLAN DE MÁS (SEPTIMA)

tanto tiempo juntos en aquel desierto,

como una plaza gigante en la que sólo estuviéramos dos,

hablábamos mucho.

Ralentizábamos nuestra marcha para no quedarnos sin aliento,

Mientras contábamos

nuestras vacaciones en el satélite c-15

(donde te envuelven en una sustancia pegajosa,

parecida al ámbar.

¡lo último en masajes espaciales!);

nuestra operación de brillo,

nuestra decepción más grande-maquillada,

nuestra peor costumbre.

O hablábamos de otro montón de cosas. desordenadas puestas

todas juntas las de los dos en un gran cuadro

formaban un mapa colosal y muy preciso.

“Demonios-te, cuéntamelo todo”.

 

 

10 NUESTRA VIDA EN EL ESTE

Ya tranquilos, bajo una lona, en las horas de más sol,

El calor nos iba matando poco a poco,

Repartíamos el agua a partes iguales,

Pero siempre nos intercambiábamos la parte mayor por la más pequeña

Nuestra generosidad sin límites.

Qué bueno.

Las dudas se iban convirtiendo en certezas.

Las certezas que volvían a invadirnos con muchas ganas.

Tan cerca ya del este, en el mismo borde,

viendo las siluetas recortadas de las ciudades.

Imagínanos en el supermercado, en boston,

Con esos precios tan imposibles y esos ocho dólares la hora

Que dicen que pagan.

Cuando en el resto del mundo pagan cinco.

Una certeza más y todo se irá al garete.

Empecemos con esta nueva guerra.

 

 

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