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LUIS CAUQUI
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“El mundo es santo” |
Nacido el 9 de abril de 1974, en Madrid Web oficial www.luiscauqui.comNací en 1974, en Madrid. Después de vivir en
varias ciudades (Madrid, Guadalajara, Alicante), llego finalmente a
Albacete en 1989. Durante el curso 1991/92 dirijo dos números de la
revista Pandemónium. En 1993 fundo, junto a Miguel Ángel Aguilar, Pedro
Tornero y José Alfonso Tornero, la revista Aventis. |
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| Datos artísticos y literarios |
Poesía, novela, relato y literatura infantil y juvenil |
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Pandemónium, Aventis, Desde el Infierno, Ayvelar, ADN, Isla Desnuda,
Mirabantur, Batíscafo, RUT, Fábulas Extrañas, Calíope, Bram, Año 1,
AB Diario de Bolsillo, Lubatar: Hazañas y maravillas de una pulga.
- Es incluido como autor en la antología de poesía La generación fanzine. Poetas de Albacete para el siglo XXI de Arturo Tendero (2001, antología, ed. Diputación de Albacete) - Tres tipos con gafas (2001, libro de poesía colectivo junto a Julián Cañizares Mata y Juan García Rodenas, ed. A.J. Academia de Samotracia) - El libro de las decisiones (2002, cuento infantil ilustrado por Alicia Gómez Molina, ed. ediciones Ayvelar) - Los amores cilícicos (celebración) (2003, poesía, ed. Que Vayan Ellos) - Los sabios de Correos (2004, novela, ed. Edelvives) - Pelos (2005, cuentos, ed. Nostrum) - La señorita Avelina no tiene tiempo para nada (2007, cuento, ed. Pearson)
ANOCHE SOÑÉ con kurt vonnegut (POÉTICA)era muy viejo y tenía un poco de mala leche. me decía: llevo sin escribir treinta años. usted cuántos tiene, jovencito. yo decía: veintinueve. y él decía: pues fíjese, cuando usted desparramaba energía leyendo mis novelas, yo ya estaba acabado. piense en lo raro que es el mundo. (y eso hago).
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| Datos de interés | |||
Supongo
que Hotmail, con lo que lo uso...
1er Premio de Poesía del Certamen Jóvenes Creadores 2003 del Ayuntamiento de Madrid, por su poemario "Los amores cilícicos (celebración)" 1er
Premio en la modalidad de Narrativa de los Premios de Arte Joven a la
Creación Literaria 2003 de la Comunidad de Madrid, por su colección de
relatos "Pelos" |
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| Textos del autor on-line | |||
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LOS
AMORES CILÍCICOS (CELEBRACIÓN) 1
SI TUVIERA QUE DEFINIR pues
lo tiraría a la izquierda, pegado
al palo, donde
pastan las vacas porque crece la hierba porque nunca pasa
una pelota por encima. por
eso te digo que te estaba esperando, que
a dónde iba, venía, que qué cosas. que
la casualidad. que
no me paso una. oh,
acércate un poco más cerca. 2
Cómo voy a querer a una pelota
nos
dijimos que no es que fuéramos tipos de esos que
entran en los bares. tipos del sexo D, que
se quedan mirando el patio como si no fuera con ellos cuando
entrando en un bar, han entrado, y todos les miran. nos
dijimos que lo nuestro había sido más fundacional, más
de yo que llego, de tú que te mueves, ¡de
nadie se entera de nada! y
luego los movimientos espasmódicos, como
siempre pasa cuando se combina alguien del sexo A con alguien del sexo C, en
una calle polvorienta, en medio del desierto. bailamos
juntos entre las escasas sombras, ¡y
todo eran preguntas y respuestas! cada
vez más grande resonaba nuestro amor A-C; al
margen de otras cosas que también resonaban lo suyo: como
el sol poniéndose a nuestra espalda, como
las piedras silenciosas esperando su oportunidad, la
zapatilla bostezando aburrida. el
hombre cilícico decía: claro claro claro y
sonreía con su mejor sonrisa y su cuerpo-bola se estiraba por las puntas, hasta
convertirse en una especie de ojo gigante sonriente. yo
decía: ¡Cómo podría no quererte! aunque
seas una pelota (pensaba).
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LA PRIMERA ESTRUCTURA: EL CARRO Y EL QUE TIRA
en
el desierto también quedaron claras muchas cosas. todo
se definió en los primeros compases el
muchacho extraterrestre era el encargado de iniciar las conversaciones. el
hombre cilícico de contemplarle cuando no hablaba. la
zapatilla de convertir las palabras del hombre cilícico en
nudos de ida y vuelta y de vuelta otra vez que
enquistaban la cabeza del muchacho extraterrestre. que
era también el que cazaba todos los bichos que comieron, el
que miraba receloso hacia el este, pero esperanzado, ¡imposible
de aclarar su futuro con todos aquellos nudos! enredándolo
todo en cambios de dirección de noventa grados, cambios
de sentido al más puro estilo despegue vertical. sin
embargo, el hombre cilícico, presa de un amor más desordenado, nunca
miraba a otra cosa que no fuera la dirección en la que no rodaba, y
la línea de sus pensamientos era tan ligera y tenue como
el brillo de su piel de metal-orgánico-de-medio-plástico. cuando
ninguno se movía, en
las largas tardes en las que el café negro parecía interminable, contemplando
la hoguera a punto de extinguirse, era
el muchacho extraterrestre el que tiraba de todo con una cuerda, y
lo llevaba unos metros más allá, contra
viento y marea. el
piano, la pecera, el hombre cilícico, la zapatilla; su
amor A-C. tengo
que resolver esa gran cuesta de arena, pensaba resoplando. cambiaba
las bes por pes. augurios
augurios, decía
la zapatilla. 4
ESTÁ BIEN: SECRETOS Y MISTERIOS (LA SEGUNDA ESTRUCTURA) empezamos
a construir una pequeña ciudad para dos, una
ciudad en la que las calles tenía su nombre automáticamente, todo
automático como siempre ocurre en estos casos, hermético, a
prueba de bombas extranjeras. bien
es verdad que con aquello nos daba la risa. ¡tan
seguros en nuestro amor A-C! humildes, remilgados, rancios. pensamos
en una mansión de lujo, en
una casa progre y urbana y con terraza de madera de terracota. podemos
hacerlo todo muy despacio. la
prisa ya no es nuestra, gordo
y orondo rodaré para ti hasta el final de esa pequeña cuesta. y
luego ya veremos.
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ILLOÉ: LA TERCERA
los
días son largos, no hay sitio para muchas cosas en
el desierto sólo se puede hablar dando
el mayor número de pistas posibles, pistas
para imaginar sobre la nada las
cosas que eran, las cosas que no eran. aquí
podemos dejar de lado, obviaremos
toda esa gente fea del metro de la línea 1, nuestra
propia gente fea del espejo. concentrémonos
los siguientes cien metros. y
yo que pensaba que mi vida no era nada, y
tú la veías de esa manera tan-tan ¿no
puedes intentar explicarlo de otra forma? claro
que sí, respondía el otro, verás,
yo quisiera decirte que sobre
todas las cosas que buscaba cuando viajé hasta aquel pueblo perdido en
medio del valle 6
LA CUARTA: AGARRA “Una
comunión como esa, jamás vi cosa parecida. No
sé, ¿tú recuerdas? Nos decían Que
el pensamiento era como un árbol, aquella profesora, tan
influyente entre nosotros los C, que ni siquiera era humanoide, vivió
dos minutos QUBA, pero qué dos minutos. Nadie
se sentirá feo en mi clase, decía (algo tan improbable), ¿seré
feo mañana?, me preguntaba yo entonces. porque
sólo allí no me sentí feo nunca jamás. hasta
hoy mismo en que vi cómo me mirabas, los
dos libres y abandonados.” (El
hombre cilícico sin su forma esférica -su ropa-, convertido
en un cubo. El
muchacho extraterrestre brillando su piel blanco-fantasmal con
su chaleco y su sombrero y sus pantalones sobre la arena). Despliega
tus manos-te por mis aristas (dice el hombre cilícico), Que
sobre todas las vías te-sienta-te tu presencia milagrosa, Quiero
vivir otra vez en el presente perfecto, Y
me convertiré en el cono más grande que ha visto esta galaxia Cuando
estalle-te y abandonemos juntos el último viaje. Y
tan en cierto modo abandonamos juntos, En
un cohete A-C disparados como rayos, Avanzando
la distancia de jornadas enteras, En
apenas segundos. En
el desierto, muy cerca del borde. Pero
dentro.
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QUINTA ESTRUCTURA: EL PALO DE LA DISTANCIA para
no perdernos por la noche, agarramos
un palo cada uno por una punta. un
palo bien normalito de esos de escobón. avanzamos
en perfecta horizontal, a perfecta distancia. en
la oscuridad del desierto donde no hay farolas, ni coches, ni
cajeros automáticos, ni 24 horas; ni
luces verdes de taxis. no
se nos ocurrió nada mejor. 8
SEXTA: DECISIONES Y REFLEJOS la
mayor parte del tiempo tomábamos decisiones precipitadas, cosas
que no se aprenden que o se saben o nada: torcer
edificios, conducir cazas, ver estructuras, adivinar
quién llama por teléfono, rodar sobre cuestas empedradas. Todas
esas decisiones formaban parte de un baile. Si
el muchacho extraterrestre movía la mano derecha hacia arriba, El
hombre cilícico se dejaba rodar unos centímetros, por ejemplo. Un
baile secreto y perfecto de las cosas casi-cotidianas porque
todavía no son cotidianas. El
preludio de un tiempo brillante y duradero como
una chimenea encendida. 9
LOS QUE HABLAN DE MÁS (SEPTIMA) tanto
tiempo juntos en aquel desierto, como
una plaza gigante en la que sólo estuviéramos dos, hablábamos
mucho. Ralentizábamos
nuestra marcha para no quedarnos sin aliento, Mientras
contábamos nuestras
vacaciones en el satélite c-15 (donde
te envuelven en una sustancia pegajosa, parecida
al ámbar. ¡lo
último en masajes espaciales!); nuestra
operación de brillo, nuestra
decepción más grande-maquillada, nuestra
peor costumbre. O
hablábamos de otro montón de cosas. desordenadas puestas todas
juntas las de los dos en un gran cuadro formaban
un mapa colosal y muy preciso. “Demonios-te,
cuéntamelo todo”. 10
NUESTRA VIDA EN EL ESTE Ya
tranquilos, bajo una lona, en las horas de más sol, El
calor nos iba matando poco a poco, Repartíamos
el agua a partes iguales, Pero
siempre nos intercambiábamos la parte mayor por la más pequeña Nuestra
generosidad sin límites. Qué
bueno. Las
dudas se iban convirtiendo en certezas. Las
certezas que volvían a invadirnos con muchas ganas. Tan
cerca ya del este, en el mismo borde, viendo
las siluetas recortadas de las ciudades. Imagínanos
en el supermercado, en boston, Con
esos precios tan imposibles y esos ocho dólares la hora Que
dicen que pagan. Cuando
en el resto del mundo pagan cinco. Una
certeza más y todo se irá al garete. Empecemos con esta nueva guerra.
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