ARTURO BOTELLA GARCÍA-GÓMEZ              No disponible

Arturo Botella 2003 - © Miguel Ángel Aguilar

 

Nacido el 26 de enero de 1977, Albacete

Como ya se ha visto claramente arriba, yo nací un veintiseis de Enero del año 1977 (me disculparán si no recuerdo la hora, pero es que entonces era muy pequeño) y de momento no me he muerto (aunque para eso siempre estamos a tiempo). Lo de en medio tampoco tiene por que importarle a nadie.


" Espera, vamos a hacerlo bien "

Alberto López Aroca, una noche caminando
por el parque Abelardo Sánchez

.

  Datos artísticos y literarios

Relato y poesía

  • PUBLICACIONES

1995: "Fábulas Extrañas nº10", con un relato escrito a medias con Alberto López Aroca (lo justo es repartir culpas a partes iguales).

1997: "Calíope nº1", con tres poemas (la culpa ahora es sólo mía).

1999: "Fábulas Extrañas nº43", con un cuento recatadamente camuflado; "Cizalla - Fin de Milenio", con un poema; "Luvatar: Hazañas y Maravillas de una Pulga", con un editorial y un cuento.

2001: "Ayvelar nº12", con un cuento y dos poemas.

2003: "Ayvelar 10º Aniversario", con un cuento  

  • LIBROS

-  Es incluido como autor en la antología de poesía La generación fanzine. Poetas de Albacete para el siglo XXI de Arturo Tendero (2001, antología, ed. Diputación de Albacete)

  • POÉTICA

A gusto del consumidor.

  Datos de interés
  • ME GUSTA

La música (la que me gusta)

El cine (el que me gusta)

La literatura (pero no toda)

Cenar fuera de casa (siempre que es posible, y mientras no sea posible siempre)

  • NO ME GUSTA

Casi todo lo demás

  • MIS ENLACES FAVORITOS (internet)

www.google.com;

www.soundtrack.net

www.albaceteliterario.com (por supuesto)
.

  Textos del autor  on-line

He vuelto al paisaje de mi infancia
(Incluido en La generación fanzine)


He vuelto al paisaje de mi infancia

a mecerme entre olas y nostalgias

y dejarme llevar por las corrientes

al lugar de mi ultimo naufragio.

He dejado atrás toda mi vida

sus recuerdos, sus relojes y rutinas

y he traído hasta aquí mis viejas carnes

despojadas de sus ropas y su orgullo

esperando tal vez inútilmente

encontrar un último consuelo.

No he olvidado el mar

ni el agua salada,

y a cambio de ese gesto tan pequeño

el mar es generoso y me consuela

y el agua es más dulce en mis pulmones.

Mira el Sol, está encallado

en la línea de unión de ambos océanos,

hundiéndose impotente, llama a llama,

mientras baña de fuego las dos aguas.

Cuando ya no queda sangre

y todo es roca

exhala el último suspiro y al fin se apaga.

 

Índice   

Corren días extraños con multitudes absurdas agolpadas
(Incluido en La generación fanzine)


Corren días extraños con multitudes absurdas agolpadas

en cien millones de plazas desiertas de todo el mundo

y la mirada puesta en un presente de luces planetarias de colores

y en un mañana de cristales rotos

que hoy pisan descuidados los fantasmas.

Las sirenas llaman sin descanso a los perdidos,

y los matan coreadas por el llanto

de árboles cansados, infestados

por una plaga de insectos con voz de niño.

Ensucian mucho.

No importa que en las sombras no haya nada,

están las sombras y con eso basta. Así la sangre

es más oscura,

pero mancha igual que cualquier otra porquería

y los barrenderos en bandadas grises

dejan todo lo que recogen bajo el asfalto,

y esto no solo es peligroso, también es malo,

llegados hasta aquí ya vemos el fondo.

Si dios nos olvidó o se descojona poco importa,

olvidémosle nosotros y cantemos: ...nueve, diez, once

y DOCE!!!!!

Índice  

 

La Nostalgia
(Incluido en La generación fanzine)

 

La Nostalgia

 

La nostalgia es un sentimiento

muy mal entendido

 

Nadie añora los días

que ya se fueron

 

Nadie

 

nadie añora esos días

 

Los días que añoran

los días que todos añoran

son esos otros días

que nunca fueron

 

La Nostalgia

 

la nostalgia

 

la nostalgia es un sentimiento

muy raro

 

Índice  

 

PASIVIDAD
(Incluido en La generación fanzine)

 

PASIVIDAD

 

Comprendo muy bien la pasividad.

A veces sucede

que como un espectador morboso

te sientas en la última fila

y te limitas a contemplar

en la distancia

como destrozas tu vida

en sesión continua,

sin interrupciones ni cortes

programados

para espacios publicitarios.

Y es un asiento incomodo,

y hay un olor a rancio,

pero aun así estás quieto.

Aunque te pique la nariz,

aunque se te duerman las piernas

y aunque te duela terriblemente

la cabeza,

estás quieto, estás tranquilo

y estás llorando

(eso sí, unas lágrimas discretas

que manan invisibles por el nervio)

Todo lo más que te permites

es algún grito silencioso

de cuando en cuando

que no es más que una muestra inútil

de agonía, estamos de acuerdo,

pero que no deja de ser necesaria

en estos tiempos.

 

Aunque parezca mentira, es más fácil

levantarse

estando de pie que sentado.

 

Índice  

 

la rueda de la fortuna
(publicado originalmente en cizalla-fin de milenio. Incluido en La generación fanzine)

 

la rueda de la fortuna

ayer la vi otra vez

estuve con ella tomando café

hablando

y le dije que no estaba enfadado

que no importaba

que me encontraba bien

que son cosas que pasan

y después me fui mi casa

y decidí que estaba cansado

que estaba harto

y me emborraché

y decidí que me iba a matar

y enseguida empecé a sentirme mal

y a vomitar

y recuerdo que me dolía mucho la cabeza

y no recuerdo casi nada más

pero sí recuerdo que me maté

que me tomé un frasco entero de pastillas

y me abrí las venas al rato

medio dormido

sólo por si acaso

 

eso fue ayer

y no sé muy bien lo que ha pasado

pero si estoy muerto no he notado ningún cambio.

 

Índice  

 

antaño sabían
(publicado en ayvelar nº12)

 

antaño sabían

que la vida es cosa de los vivos

que la noche es cosa de los muertos

que entre sueños y fogatas

descansan los pilares

que detrás de los espejos nos espía

el destino

como puede

y que la luz fue cosa de Dios

a partir del primer día

 

hoy nos encontramos

con la triste realidad

de que toda la responsabilidad de iluminar nuestras ciudades

ha recaído

sobre un sufrido grupo de electrones

que trabaja sin descanso

y no conoce siquiera

el concepto mismo de la queja

pese a sus lamentables condiciones

laborales

 

Índice  

 

cálculo numérico
(publicado en ayvelar nº12)

 

cálculo numérico

 

intentaré hacerle ver nuestro problema.

la vida, estaremos de acuerdo,

no es más que una acumulación

de momentos, con lo que en principio

debería bastarnos con sumarlos. listo.

pero he aquí que tenemos un número

infinito de momentos, lo que arruina

el sumatorio, y nos deja condenados

a una complicada integración de dudosos

resultados, a una simple aproximación numérica,

incapaz de darnos más que una estimación

muy limitada de una serie finita

de momentos. Y eso es hoy por hoy,

con todo lo que sabemos, lo más

que podemos alcanzar: un puñado

de puntos blancos en el firmamento

y una inmensidad de negro inventado

de relleno.

 

Índice  

 

LA PIEDRA EN EL EJE DEL MUNDO
(publicado en Fábulas Extrañas nº43)

 

 LA PIEDRA EN EL EJE DEL MUNDO

Dejad que os cuente algo sobre una piedra. No era ni demasiado grande ni demasiado pequeña, no era un objeto hermoso, pero tampoco resultaba feo. Era redonda, pero no llegaba a ser una esfera. Descansaba sobre un esbelto brazo de roca en el centro exacto de una gruta cuyas paredes daban la replica perfecta a su imperfecta superficie. La gruta, el brazo y la piedra bien podrían ser naturales o no serlo, pues ni una cosa ni otra transmitían, pero nadie negaría que resultaban un conjunto de sobriedad exquisita. Tan solo cuatro extrañas marcas la enturbiaban. Cuatro marcas que recorrían la longitud del brazo. O quizá cuatro símbolos, o cuatro palabras que a nadie decían nada. Pero hay algo más que resulta interesante. Estas tres simples maravillas constituían la única superstición, la única religión y en definitiva, la única historia de los goriani, porque piedra, caverna y tierra giraban, y lo hacían de tal forma que no existía movimiento alguno.

 

Dejad que os diga algo sobre los goriani. Los goriani nacen de un vientre nocturno, blando y acuoso a otro igualmente oscuro y húmedo, pero pétreo, duro, marcado igual por lo romo que por la cortante arista. Y así, de una gruta a otra gruta la vida es noche, la vida es piedra, pero nunca, nunca jamás tiniebla, porque un goriani ve. Ve sin reflejos, ve con todo su cuerpo, con cada filamento de pelo. Y también porque un goriani es, ante todo, un ser sencillo con una existencia sencilla, y lo sencillo suele llenar tanto que deja poco espacio para otras cosas. Los días son dominio de la luz, y la luz no ama a los goriani. Los días son para el recuerdo, el recuerdo del abrazo primigenio. Los días son para el descanso en los úteros de tierra, y se afrontan en bastas congregaciones, porque en el nacimiento todos fueron iguales. Cuando la luz se va, los goriani despiertan, se disgregan en grupos de parentela, y comienzan el ascenso a las llanuras sin techo, donde la tierra espera ser trabajada, agasajada, antes de dar su premio a los goriani. Y como la tierra es vanidosa y da mucho, también es mucho lo que exige. Sin embargo, a veces hay tiempo. Tiempo para dar nombres a las cosas, para hablar y para contar historias. No muchas veces, claro, pero sí algunas.

 Dejad que os hable un poco sobre los jóvenes. Los jóvenes siempre tienen nuevas ideas, y nunca están conformes con las antiguas. Esto puede ser bueno y puede ser malo, aunque a ellos nunca les parece malo, y a los más ancianos nunca les parece bueno. Por supuesto que los jóvenes goriani no son una excepción, y Ghphp, que era joven, y era goriani, tampoco.

La existencia de Ghphp era, basicamente, igual a la de cualquier otro. Sin embargo, había una notable diferencia. Frecuentemente pensaba en ella, y pensaba en que podía haber nuevos caminos de vivirla. Con todo, Ghphp continuó llevando una vida anónima, perfectamente normal aunque algo insatisfactoria, hasta que un día, o más correctamente una noche, descubrió algo. Algo que su gente, aunque él lo ignoraba, conoció hace mucho tiempo, pero que ya había olvidado completamente. Supo lo que era un sueño. Supo lo que era una visión. Y tuvo un sueño y una visión, y esto provoco en el un cambio, que aunque era imperceptible era también manifiesto. Ahora no sólo pensaba en la posibilidad de nuevas vías de existencia. Sabía cuales eran, y que era necesario alcanzarlas. Y Ghphp empezó a hablar con otros jóvenes. Y aunque la suya era una sola voz entre el bramido del mundo, junto a ella estaba el agente del cambio más primordial y poderoso. Tenía su sueño, y su voz tendría que ser escuchada. Y su voz se escuchó, y el sueño prendió en otros corazones. Y empezaron a surgir nuevas formas de vida, y nuevos instrumentos para vivirlas. Pero también hubo quienes oyeron la voz de los ancianos, y no vieron nada bueno en el cambio, sólo caos, sólo grietas en los pilares del mundo. Y tuvieron miedo. Y también el miedo prendió en muchos corazones. Y ya no más fluyó la nueva idea como lago en deshielo, como marea. Tuvo que abrirse paso entre la tierra como un río desbordado. Fue la revolución. Fue la guerra. Y esto también fue algo nuevo para los goriani.

La revolución se extendió con rapidez, y los muertos la siguieron obedientes, muy de cerca. Y hubo lugares donde la buena nueva triunfó y arraigó con fuerza, y lugares donde la tradición aguantó la riada, no como un junco que se doblega y sobrevive, sino como un roble testarudo, que se niega a caer, y por ese simple motivo no cae. Y hubo más muertos, y finalmente la revolución se estancó y se llegó a un cierto equilibrio sin vencedores, pero sí con montones apilados de vencidos. Y Ghphp vio todo esto, y se sintió apenado por los muertos, y se sintió apenado por los que no habían comprendido su mensaje. Y pensó en como acabar con los muertos, y llevar a todos el mensaje. Y pensó que para que unas nuevas creencias imperaran, debían dejarles hueco. Y entonces vio claramente lo que tenía que hacer.

La batalla fue cruenta, porque ambos bandos, de alguna manera, sabían que sería la definitiva. Hubo muchos muertos, mucha sangre, muchos miembros y vísceras tapizando suelos y paredes de cavernas, y muchas caras amigas apagadas. Pero al final Ghphp y un puñado de los suyos alcanzaron la gruta de la Piedra en el Eje del Mundo. Y Ghphp suspiró, entró en la cueva, avanzó hasta la fina columna, alzó la mano en la que llevaba el garrote ensangrentado, y lo precipitó con fuerza hacia la piedra. Y el mundo se detuvo.

Dejad que os muestre algo sobre los Antiguos. Los Antiguos son una vieja raza que ha visto nacer y morir estrellas, y ha tenido mucho tiempo para crecer, equivocarse, aprender, y por que no, cometer estupideces.

La nave de luz de los Antiguos llegó al inmóvil planeta de los goriani, y permaneció en órbita alrededor de él durante dos días y dos noches, contemplando el infierno de fuego en que la mitad expuesta al sol se había convertido, y el infierno de hielo que era la mitad privada de él. Al tercer día descendió sobre la parte fría, y se posó justo encima de la caverna de la Piedra en el Eje del Mundo. Un Antiguo salió de ella, y bajó entre los túneles excavados por los goriani hasta alcanzar la gruta. Entró y se quedó mirándola. Estaba justo como debía estar, excepto que ninguna piedra coronaba la columna del centro. El Antiguo abrió su mano derecha y contempló la piedra que había en ella. Después, con cuidado, la colocó encima. Y el mundo comenzó a girar de nuevo.

El Antiguo permaneció un rato más en la sala, miró otra vez la columna, y leyó la inscripción que contenía: “Adorad a los Antiguos” decía. Y el Antiguo, que aunque era Antiguo era joven, hizo un gesto, quién sabe si de disgusto, y se quedó como estaba, frente a la piedra, sumido en insondables pensamientos, pues a fin de cuentas era un Antiguo y sus pensamientos debían ser insondables. Pasado un tiempo volvió a su nave de luz y abandonó para siempre el mundo de los goriani.

 

Índice  

 

 

 

COLABORACIÓN
DEL LECTOR

Si crees que puedes corregir datos o añadir información a esta sección rellena este formulario y pulsa ENVIAR.
 Los datos y consideraciones que nos envíes serán verificados antes de su publicación.
Gracias, lector, por ser parte de albaceteliterario.com

Nombre:
E-mail:
Tema que comentará
Su comentario:



Enviar un correo electrónico a la redacción
Copyright © 2004 Albaceteliterario.com. Reservados todos los derechos.
Se permite toda reproducción sin ánimo de lucro siempre que sea citada la fuente.