SHERLOCK HOLMES


Pastiches EN ESPAÑOL

Sherlock Holmes de Baker Street

(Sherlock Holmes of Baker Street, 1962)

por William S. Baring-Gould

Sherlockianos y holmesianos suelen decir que la piedra angular de los estudios en torno al Maestro es ese maravilloso artículo (inédito, hasta donde yo sé, castellano) de monseñor Ronald A. Knox, que lleva por título Studies On The Literature Of Sherlock Holmes. Y es cierto.

No obstante, el texto elemental (después del Canon, por supuesto) con el que sin duda trabajan los esforzados pasticheros desde 1962 es esta imprescindible y deliciosa biografía de Holmes que el folclorista Baring-Gould escribió con todo el cariño del mundo, amén de un gran afán completista (afán de rellenar huecos) y el sentido común y el respeto propios de uno de los mayores seguidores del Gran Detective. Su polémica explicación al enfrentamiento de Holmes y Jack el Destripador, así como sus aportaciones al Gran Hiato, son todavía fruto de agrias polémicas. Por otra parte, sus conclusiones sobre los matrimonios del Dr. Watson parecen haber sido aceptados mayoritariamente por los escritores de pastiches.

(Hay dos ediciones de Valdemar, la última en su colección de bolsillo, El Club Diogenes —vaya, vaya—, perfectamente encontrable en librerías, a precio asequible, 9,02 euros. Por ejemplo en Estudio en Escarlata).

Sherlock Holmes contra Fu Manchú

(Ten Years Beyond Baker Street)

por Cay Van Ash

 

Brillante pastiche, narrado no por el habitual Watson (que hace una memorable aparición), sino por el Dr. Petrie, ayudante de un agente del gobierno, Sir Dennis Nayland Smith, el archienemigo del diabólico Doctor Fu Manchú. La acción transcurre casi al tiempo que His Last Bow. El enfrentamiento que cualquier aficionado no excesivamente purista (aunque quizá también les guste) esperaba se muestra aquí en toda su grandeza. Así da gusto.

(Planeta, está descatalogado, y hay que buscarlo en librerías de viejo y rastrillos).

El xangô de Baker Street

(O xangô de Baker Street, 1995)

por Jô Soares

 

Holmes en Brasil, por un brasileño, y en tercera persona portuguesa. Las críticas que yo he visto de este libro no han sido muy positivas (es, en verdad, un pastiche humorístico), pero es un buen pastiche en muchos sentidos. Aunque no esté a la altura de los textos que escribe Watson (la tercera persona se hace rara en las historias del Maestro, por mucha Piedra de Mazarino que uno lea), uno no puede perderse ni los rituales vuduístas, ni el trasunto de Hannibal Lecter, ni esta curiosísima teoría sobre Jack el Destripador.

(Editado en Siruela, creo que está conseguible en librerías más o menos normales. El preció debe estar por los 12 euros, por ejemplo, en Estudio en Escarlata o en Negra y Criminal)

Oscar & Sherlock, 1994

por Santiago Moncada

Una obra de teatro escrita para el gran Paco Morán, que es comedieta muy, muy negra, con mucha mitología creativa a la española (se habla de Mr. Hyde, de Jack el Destripador, y de otros), y está protagonizada por trasuntos de personajes de Óscar Wilde (véase El crimen de Lord Arthur Saville). Por desgracia, no he visto más que fragmentos de la representación de Morán, y en el texto publicado por la SGAE se les olvidó indicar el día de estreno en el Teatro Goya de Barcelona. En cualquier caso, el texto es simpático y siniestro a partes iguales. Por supuesto, Holmes no es nuestro Holmes.

(Supongo que al estar editada por la SGAE, será posible pedirlo en alguna librería, y no será caro. Pero nunca se sabe...)

Los años perdidos de Sherlock Holmes

(Sherlock Holmes: The Missing Years, 1999)

por Jamyang Norbu

 

 

Una vez más, el Gran Hiato es fruto de especulaciones, esta vez de mano de un autor tibetano, nacido en la capital que Holmes visitó, Lhasa. El texto está escrito por Hurree Chunder Mookerjee, un personaje al que se conoce por las obras de Rudyard Kipling, lo que hace de esta historia un buen ejemplo de mitología creativa bien documentada. Salvo por ciertas cuestiones místicas, la novela es francamente buena. No como para meterla en el Canon, pero sí para tener en cuenta todos esos detalles sobre la estancia de Holmes en Oriente.

(Editada por El Acantilado —18 euros—. En librerías como Negra y Criminal o Estudio en Escarlata).

 

Estudio en Terror

(A Study in Terror, 1966)

por Ellery Queen

Antología que incluye "Estudio en Terror"Esta novela está incluida en el volumen Jack el Rojo (Ultramar, 1990), junto a otros relatos dedicados a la figura del Destripador. La obra de Queen (Fred Dannay, que es la parte sherlockiana del dúo que escribía como Ellery Queen) es el primero de los intentos serios (antes estaba aquel episodio de los pastiches alemanes de Holmes, que por cierto, no he podido leer) de plantear a Holmes el caso del más famoso asesino múltiple de todos los tiempos. Aunque la historia no es creíble, ya que el caso de Jack está resuelto (era Sir William Gull, el médico de la reina Victoria, por si alguien no lo sabía), resulta muy satisfactori, pues el tono es sin duda el de Watson, y los personajes sí son los del Canon.

Por cierto, que es la novelización de la película de 1965, que llevaba el mismo título, y que era inferior al texto.

Muy a pesar mío, es uno de mis pastiches favoritos.

(Es carne de librerías especializadas, y probablemente, en rastrillos).

Elemental, doctor Freud

(The Seven-per-cent Solution, 1974)

por Nicholas Meyer

Es probablemente el más famoso de los pastiches holmesianos fuera de los círculos de estudiosos, pues se convirtió en un auténtico best-seller, lo cual propició el gran boom de pastiches de los años 70. Fue gracias a este fanático de Star Trek que es Meyer (es director de la segunda y sexta entrega de la saga fílmica) que las cajitas de Watson fueron saqueadas de la banca Cox & Company, y aparecieron hasta encima del armario ropero de tu abuela. (Busca en la caja del gato del vecino, que seguro que ahí también hay algún manuscrito de Watson). En aquella época, si uno no era sobrino de un tal comandante Musgrave, era primo de la señora del sobrino de Hada Watson, o era el nieto de Wisconsin del ayudante del profesor Moriarty. Lo mismo da una cosa que otra, oye.

El texto, anti-canónico (aunque a su manera es respetuoso), es excelente. La película, que dirigió el mismo Meyer, tiene un guión distinto, que ya ni recuerdo.

(Aunque las ediciones modernas —que son varias, entre ellas una de Ultramar, y la que hizo en su día Círculo de Lectores— están saldadas, no es difícil encontrarlo en librerías de viejo, rastrillos, y ferias de libro de ocasión. Se ve por ahí con facilidad).

La Aventura del Par Sin Par

(The Adventure of the Peerless Peer, 1974)

por Philip José Farmer

 

“¡Watson, deje de aprovecharse de esa mujer desnuda y venga a ayudarme!”

Sherlock Holmes

 

Tengo la impresión de que a ese fantástico investigador holmesiano que es Roger Johnson no le gustó demasiado esta fantástica humorada del señor Philip José Farmer, de Peoria, padre de la Mitología Creativa moderna.

Esta novelita es una de esas delicias que los aficionados al Maestro no deberían perderse, guste o no guste el mundo de los crossovers (cruces entre personajes diversos). Confieso que siento una especial debilidad por esta historia de Sherlock Holmes y Tarzán de los Monos, que transcurre en 1916, y por la que desfilan otros muchos personajes, como La Sombra, un jovencísimo Sir Henry Merrivale (protagonista de una serie de novelas de Carter Dickson, a quien también conocemos por el nombre de John Dickson Carr), el aviador G-8 (de cuyas novelas no conozco traducciones castellanas), algunos personajes y lugares de Rider Haggard, y muchas más referencias.

La obra es, en realidad, una forma de aclarar ciertos puntos oscuros que Farmer proponía en Tarzan Alive!, la biografía definitiva de Lord Greystoke, donde Holmes también tiene una importancia capital. Sin embargo, todas esas aclaraciones se oscurecieron cuando, a la hora de reeditar la historia en el volumen The Misadventures of Sherlock Holmes (1989), una recopilación a cargo de Sebastian Wolfe (que no tiene que ver con su homónima de 1944, que llevó a cabo Ellery Queen, y que hoy día se cotiza a precios prohibitivos), Farmer hubo de reemplazar a Tarzán por Mowgli —el protagonista de El Libro de la Selva, de Kipling—, y transformó esta obra en The Adventure of the Three Madmen.

(No existe una edición en papel de La Aventura del Par sin Par, pero un alma caritativa de la red -que ha resultado ser Javier Jiménez Barco, colaborador de diversas publicaciones especializadas de nuestro país y responsable de la mejor página sobre pulp en castellano- la vertió a nuestro idioma, y se puede encontrar aquí).

Sherlock Holmes y el misterioso amigo de Oscar Wilde

(Sherlock Holmes and the mysterious friend of Oscar Wilde, 1988)

por Russell A. BrownSherlock Holmes y el misterioso amigo de Oscar Wilde Russell A. Brown

 

“He tenido que vérmelas con cincuenta asesinos, pero el peor de ellos no me produjo nunca la repulsión que siento por aquellos que practican su vicio antinatural”

Sherlock Holmes

 

Como si se tratara de algún tipo de festival del humor, la edición española de esta novela, llevada a cabo por Valdemar, apareció con la cubierta en tono rosa, sin duda debido a la temática gay que trata la novela. La obra, fuera de ser el habitual cachondeo de “la parejita Holmes y Watson”, entra en la cuestión de la homosexualidad en la época victoriana, y más concretamente la de algunos personajes famosos, como el mismo Wilde. La historia es buena, la narración watsoniana muy correcta, y un Holmes homófobo no me parece del todo increíble. Vamos, que es un libro que está bastante bien.

(De segunda mano, y hasta hace unos años, en la madrileña Cuesta de Moyano se vendía por unos 9 euros, e inmediatamente por 15 en Estudio en Escarlata)

El caso del anillo de los filósofos

(The Case of the Philosopher´s Ring, 1978)

por Randall CollinsEl caso del anillo de los filósofos

 

Siento decirlo, pero este pastiche holmesiano en el que aparecen Aleister Crowley, Bertrand Russell, Wittgenstein y otras muchas celebridades de la época, es un verdadero tostón. He realizado al menos tres intentos de leerlo, y nada, no hay manera. Además, es una aberración cronológica, pues encontramos a Holmes y Watson viviendo en Baker Street en 1913, cuando es bien sabido que por entonces, Holmes trabajaba en el asunto Von Bork. Lo mejor de la segunda edición de Valdemar en Los Archivos de Baker Street es que lleva como complemento tres de los cuentos paródicos de Jardiel Poncela, que sí tienen gracia.

(De segunda mano, y hasta hace unos años, en la madrileña Cuesta de Moyano se vendía por 9 euros, creo. La primera edición de Valdemar ni siquiera la he visto, pero me da un poco igual. Por 15 euros, se consigue ahora mismo en Estudio en Escarlata)

Horror en Londres

(The West End Horror, 1976)

por Nicholas Meyer

 

 

Segunda aportación de Meyer, tras la exitosa Elemental, doctor Freud. Un desfile de famosos victorianos históricos (Wilde y Stoker, por ejemplo), y una buena trama. Inferior al primero, mucho mejor que el que habría de venir, el mediocre El Ángel de la Música (The Canary Trainer; las traducciones de los títulos de Meyer a nuestro idioma merecen palos).

(Librerías de viejo, rastrillos... seguro que a precios razonables)

La vida privada de Sherlock Holmes

(The Private Life of Sherlock Holmes, 1970)

por Michael y Molly HardwickLa vida privada de Sherlock Holmes

 

“Dígame, Watson: ¿qué es lo que se nutre de canarios y ácido sulfúrico, teniendo por corazón maquinaria?”

Sherlock Holmes

 

Adaptación de la excelente película de Billy Wilder, que no desmerece en absoluto al filme. En contra de lo que ocurre habitualmente con las adaptaciones a libro de películas, pienso que las de Holmes tiene un especial interés, pues rara vez coinciden plenamente con el original cinematográfico. Esto sucede, obviamente, porque las novelas casi siempre están narradas por Watson, lo que aporta una perspectiva que en las películas no podemos tener. Los autores, que suelen ser buenos conocedores de la materia canónica, hacen trabajos, cuando menos, correctos, e introducen sus propias morcillas: Ellery Queen lo hizo en Estudio en Terror, Robert Weberka lo hizo en Murder by Decree, y el matrimonio Hardwick lo hacen con mucha elegancia en este volumen.

Si alguien quiere ver a Holmes en el Lago Ness (y al monstruo, claro), este es el lugar. ¿Mycroft Holmes? Aquí. ¿La reina Victoria? Aquí. ¿Watson danzando con un ballet ruso? Aquí.

Excelente.

(Hay una primera edición de Molino de 1973, que apenas se ve por ahí. Luego está la de Valdemar, que habrá que buscar en rastrillos y librerías de segunda mano y de viejo, o bien, por 15 euros, en Estudio en Escarlata)

La Aventura del Quinteto Inacabado (1980)

por Santiago R. Santerbás

 

“Soy un admirador incondicional de Sarasate. ¿Se ha fijado usted en sus dedos? Si se hubiera dedicado a carterista... Mon Dieu!”

Sherlock Holmes

 

Se encuentra en un volumen la mar de extraño, Pickwick, Alicia y Holmes al otro lado del espejo, tanto más raro pues está editado por Anaya en la célebre colección Tus Libros (nº150, 1996), y que tuvo una edición previa bajo el título de Tres pastiches victorianos (Hiperión, 1981). El relato de Holmes (una novela corta, en cualquier caso) y narra una peripecia del Maestro en París durante el Gran Hiato, y su encuentro con el violinista Pablo Sarasate. Si a alguien le agobian las notas al pie, que se las salte; pero lo que es a mí, no me molestan ni lo más mínimo. Es uno de los mejores pastiches holmesianos escritos en nuestro idioma.

(En librerías, como Estudio en Escarlata, por 11,20 euros)

La venganza del sabueso

(The Revenge of the Hound, 1987)

por Michael HardwickLa venganza del sabueso

 

Hardwick es en realidad un escritor todoterreno, buen conocedor del Canon, y mercenario hasta cierto punto. Además de La Vida Privada de Sherlock Holmes, ha escrito novelizaciones por encargo de series televisivas como Arriba y Abajo. Su pastiche holmesiano más famoso es el ya citado, aunque tiene unos cuantos más, inéditos en castellano: The Private Life of Dr. Watson (del que hablaremos en otro lugar), una autobiografía del Maestro, varios estudios (The Sherlock Holmes Companion, The Man Who Was Sherlock Holmes), y la novela Prisoner of the Devil, que introduce a Holmes en el famoso Caso Dreyfuss, y que ha recibido las alabanzas de Isaac Asimov y de Roger Johnson, entre otros.

La venganza del sabueso es un pastiche muy grato de leer, pues Hardwick urde buenas tramas y, sobre todo, recrea muy bien el tono de Watson-Doyle. La única pega que le puedo poner a esta historia es que peca de ser un poco reaccionaria en algunos aspectos políticos. Por lo demás, es más que disfrutable.

(Editada por Valdemar en 1994. De segunda mano, y hasta hace unos años, en la madrileña Cuesta de Moyano se vendía por unos 9 euros, y ya mismo por 15 en Estudio en Escarlata)

SHERLOCK HOLMES, DERROTADO

(The Revenge of the Hound, 1987)

por Mark TwainSherlock Holmes derrotado, por Mark Twain

 

Sobre este irreverente pastiche, obra de uno de los más valorados autores de Norteamérica, creador de Tom Sawyer, Huck Finn, y autor de Un yanqui en la Corte del Rey Arturo y de Príncipe y Mendigo, se han dicho muy pocas cosas buenas. Roger Johnson prescindió de mencionarlo en su artículo-listado sobre los pastiches holmesianos, y en Sherlock Holmes a través del tiempo y el espacio se habla de él muy despectivamente.

A mí, personalmente, me gusta mucho, pero no como aventura de Holmes (el Sherlock Holmes que aparece en la historia no es más que una parodia malintencionada del Maestro), sino como relato de Mark Twain (o Samuel Clemens, si lo prefieren). El verdadero protagonista del relato (que es casi una novela corta) es Archy Stillman, un individuo al que sólo puedo comparar con el protagonista de El Perfume, la célebre novela de Patrick Süskind, y el Gran Detective sólo aparece para ser humillado públicamente, y casi ser asado vivo por una multitud enfurecida. En cualquier caso, recomiendo leer esta curiosidad literaria, pues da una idea de la verdadera importancia y fama de Holmes, que llegó a molestar incluso a ese periodista del Far-West que se inventaba las noticias cuando no ocurría nada interesante en mitad del desierto.

La única edición en castellano que yo conozco es la aparecida con fecha del 15 de mayo de 1932 en la colección Revista Literaria-Novela y Cuentos, casi en formato periódico, y de ella sólo he encontrado una pequeña referencia en el excelente artículo de Josep María Clavell, Los inicios de Sherlock Holmes en España.

(Esta edición es prácticamente inencontrable, salvo, es de suponer, en ferias de libro antiguo y de ocasión, rastrillos, etc. Como los derechos sobre la traducción —de la que no consta autor en la revista— deben haber prescrito, nos hemos tomado la libertad de escanearla y ofrecerla, tal como apareció en su día, aquí (en preparación, paciencia, amigos), con sus anuncios de libros sobre los planes quinquenales, y alguna que otra obra de Engels. Para los que prefieran leer la historia en versión original inglesa, A Double-Barrelled Detective Story, no tienen más que pinchar aquí).

SHERLOCK HOLMES-DRÁCULA: EL ENCUENTRO

(The Holmes-Dracula File, 1978)

por Fred SaberhagenSherlock Holmes-Drácula: el encuentro, por Fred Saberhagen

 

Muy importante: para comprender este pastiche, hay que leer antes La Voz de Drácula, que es el comienzo de la saga ideada por Saberhagen para “redimir” la figura del Rey de los Vampiros: Drácula es el bueno de la película, Van Helsing un psicópata pervertido, etc.

Cuando la leí en su día (en 1993, que es cuando se editó, creo), me lo pasé bomba, y le tengo un cariño especial. No obstante, me resulta muy difícil intentar encajarla mentalmente dentro de la “Realidad Canónica”, sobre todo por el tratamiento que Saberhagen da al Conde. En ese sentido, es todo lo contrario que Sherlock Holmes contra Fu Manchú, que parece real como la vida misma. Además, plantea (y resuelve, cómo no) el sempiterno Caso de la Rata Gigante de Sumatra, que a estas alturas, está empezando a merecerse un extenso artículo bibliográfico, de esos que cuestan muchos dólares en Amazon, y muchas visitas al índice de pastiches inglés.

En cualquier caso, esta novela es un verdadero deleite para los que no se ofenden con facilidad.

Recientemente, he descubierto (en Amazon, claro) que Saberhagen prolongó su saga del buen Drácula hasta ocho o nueve volúmenes, y en uno de ellos volvió a recrear “el mítico equipo Holmes-Dracula”: se trata de Seancée for a Vampire, que todavía no he conseguido.

 (No la he vuelto a ver desde que me salió a la venta, ni de primera, ni de segunda mano. Sin embargo, es de suponer que Timun Mas, que es quien editó este libro, sabrá algo al respecto...)

LA ÚLTIMA AVENTURA DE SHERLOCK HOLMES

(The Last Sherlock Holmes Story, 1978)

por Michael DibdinLa última aventura de Sherlock Holmes, por Michael Dibdin

 

Sobre esta novela se han dicho muchas cosas, sobre todo malas. El problema es que no se puede hablar de ella sin “destriparla” (las comillas están justificadas, se lo aseguro a ustedes). Yo la leí con muchísimo gusto, y aunque algunos aspectos rechinaban —no hablo del argumento, sino la narración de Watson—, me voy a permitir el lujo de recomendarla a todos los que no gritan “¡Anatema!” cuando un pastiche se pasa por debajo de la pata una buena parte del Canon. Y así gritarán con razón.

Hay que admitirlo: esta novela no se puede escribir dos veces —al contrario que el Caso de la Rata Gigante de Sumatra, que lleva yo qué sé la de pastiches—, pero sí que se puede revisitar de cuando en cuando.

(Editada por Valdemar. De segunda mano, y en la Cuesta de Moyano a unos 9 euros, si es que quedan ejemplares. Por si acaso, por 15 eurillos, en Estudio en Escarlata)

LA SRA. HUDSON Y EL MISTERIO DE LOS ESPÍRITUS

(Mrs. Hudson and the Case of the Spirits’ Curse, 2004)

por Martin DaviesLa señora Hudson y el misterio de los espíritus, por Martin Davies

 

“¡Bravo, señora Hudson!”

Sherlock Holmes

 

¡Anatema! (Ahora me toca a mí hacer de pureta).

Curioso pastiche, con pretensiones de desmitificación, y que promete ser el primero de una serie dedicada a las aventuras de la señora Hudson, ama de llaves de Holmes y Watson.

Se deja leer muy bien, la trama es correcta y divertida (por cierto, que nos hallamos ante un Caso de la Rata Gigante de Sumatra), pero la idea de Davies, que recuerda en cierto modo al excelente filme Sin Pistas, de convertir a la discreta señora Hudson en el verdadero cerebro tras las hazañas de Baker Street, no deja de rechinar.

En mi opinión, algunos detalles hacen más gracia que otros (la aparición de Raffles, el ladrón de guante blanco, está muy bien traída y resulta simpática), y hay que admitir que el concepto es original —aunque según Roger Johnson, ya existía un precedente a la hora de traer a la Hudson hasta el mundo de los detectives, Elementary, Mrs Hudson de Sidney Hosier, 1996—, y sobre todo, muy ingenioso.

Disfrutable a distintos niveles.

(Editado por Lumen en 2004, debe costar 19 euros, y está disponible en librerías como Negra y Criminal, o Estudio en Escarlata)

UNA LÍNEA INCOMPLETA, 1977

por Juan BenetUna línea incompleta, por Juan Benet

 

“How would Region do?”

Sherlock Holmes

 

Un relato incluido en el segundo volumen de Alianza Editorial de los Cuentos Completos de Benet. Tengo la sensación de que este pastiche ha pasado desapercibido durante años a la mayoría de aficionados holmesianos de nuestro país, o al menos, yo nunca he visto una reseña al respecto.

Juan Benet hizo girar su obra escrita (pues también era pintor, y sus collages eran exquisitos) en torno a una población ficticia llamada Región (es inevitable acordarse de Macondo, Vetusta, Arkham, Innsmouth, Castle Rock, Derry, y otros muchos lugares), que fue visitada por Holmes cuando el Dr. Moore Agar, de Harley Street, le recomendó tomarse unas vacaciones en marzo de 1896 —del mismo modo en que el Gran Detective y Watson marcharían a Cornualles justamente un año después, según se cuenta en La Aventura del Pie del Diablo—. Lo cierto es que las fechas —no indicadas explícitamente en el texto de Benet, aunque se pueden deducir fácilmente por las referencias al estudio de Holmes sobre los Motetes Polifónicos de Orlando di Lassus— concuerdan con la cronología de Baring-Gould, cosa que, a estas alturas, a nadie habrá de extrañar, pues es la más consultada y aceptada por los pasticheros de este y el otro lado del océano.

El relato está compuesto por tres capitulillos, dos escritos por Benet, y uno redactado en inglés (y presentado por Benet sin traducir), que nadie dudaría en atribuir a al doctor Watson. César Abrantes, hijo del cacique de Región, Honorio Abrantes, recurre al Maestro cuando su prometida muere en circunstancias extrañas.

Creo que este texto merecería un análisis detenido, junto con otras especulaciones sobre la presencia de Holmes en España —pienso en Los Secretos de San Gervasio, de Carlos Pujol, y en el reciente El pescador de pájaros, que sitúa al Gran Detective en Granada, amén de Sherlock Holmes y las Huellas del Poeta, de Rodolfo Martínez—. Mi breve aportación al paso de Holmes por nuestro país es un breve fragmento, apenas unas líneas de procedencia incierta, y se puede encontrar aquí.

Joan Proubasta, presidente del Círculo Holmes, escribió al menos un artículo sobre el Maestro en España, pero desgraciadamente no ha caído aún en mis manos. ¿Hablará Proubasta del paso del Maestro por Región?

(Al ser de la colección de Alianza de bolsillo, supongo que estará disponible en librerías, y costará unos 8 euros)

UNA AVENTURA DE SHERLOCK HOLMES, 1968

por Juan PeruchoRosas, diablos y sonrisas, por Juan Perucho

 

Escrito originalmente en catalán, es un breve relato corto, escrito con el peculiarísimo estilo del llorado Juan Perucho, que se puede encontrar en las compilaciones Rosas, diablos y sonrisas (existen diversas ediciones, entre ellas una muy accesible, la de Austral), y también Las sombras del mundo (colección Alianza 100).

Es un texto que rara vez se menciona en listados de pastiches, y aunque en realidad es un artículo sobre la historia de las ligas femeninas (ligas de modista, no agrupaciones feministas) y absolutamente anticanónico, resulta muy simpático. Aquí se menciona el inexistente —pero no por ello menos deseable— Murder and Fashion, por el Dr. Watson (Owen Limited, London, 1968).

Por cierto, Moriarty y Fu Manchú aparecen en el cuento; y por si alguien no lo sabía, Perucho es uno de los grandes de la literatura, pastichera o no: por sus páginas han desfilado el Capitán Nemo, Hércules Poirot, Allan Quatermain, el conde Drácula, James Bond, Philo Vance, el profesor Challenger, Phileas Fogg, y toda clase de monstruos, aventureros, detectives y sombras misteriosas, de esas que uno sólo puede ver con el rabillo del ojo.

(En librerías)

LA GUERRA DEL DOCTOR WATSON, 2004

por Juan García Rodenas

 

Es éste un excepcional pastiche, amén de trabajo de investigación. En esta ocasión, Holmes cede todo protagonista al bueno de John Watson, y con el escenario de la Batalla de Maiwand (27 de julio de 1880), García Rodenas realiza un despliegue de erudición militar, médica, geográfica y literaria que, al menos a mí, me ha convencido. Y para lograr una mayor verosimilitud, el relato está contado en tercera persona, todo un riesgo que el autor ha asumido cuando lo más fácil habría sido dejar que fuera el mismo doctor quien nos narrara sus aventuras afganas, como ya hizo en su día Michael Hardwick en The Private Life of Dr. Watson, o James Lowder en The Weeping Masks (contenido este último en la antología Shadows Over Baker Street). Y es que, en contra de lo que dije a Juan García en su momento —pues insistí mucho en que esa historia debía contarla Watson—, la caja de metal guardada en la banca Cox & Company ya ha sido suficientemente saqueada hasta la fecha. (Me consta que muchos holmesianos, como el señor Joan Proubasta, comparten esta opinión).

(El relato se encuentra contenido en Paradol Chamber Vol. I, nº3, que es el boletín de circulación interna de la Academia de Mitología Creativa “Jules Verne” de Albacete. Apenas queda algún ejemplar extraviado; no obstante, espero que esta historia vea la luz de nuevo en un volumen colectivo de pastiches que anda rondándome la cabeza desde hace varios años. Paciencia)

LA AVENTURA DEL MAGNICIDIO RESUELTO, 2005

por Juan García RodenasLa Aventura del Magnicidio Resuelto, por Juan García Rodenas (parte 4)

 

Otro excelente pastiche de García Rodenas, creador del Inspector Serrano (el policía español experto en casos paranormales).

En esta ocasión, el autor recoge los testimonios de un agente de la célebre Pinkerton, que se encuentra con el joven Holmes en Estados Unidos, en los tiempos en que el Maestro andaba haciendo sus pinitos como actor con la compañía Sasanoff. El misterio en cuestión no puede ser más atractivo: el asesinato de Abraham Lincoln. Los invitados a esta fiesta holmesiana son verdaderamente excepcionales: Don César de Echagüe (más conocido como El Coyote), Gideon Spillet (un periodista yanqui, presente durante el polémico asunto de La Isla Misteriosa), la familia Marsh de Innsmouth, y sólo Dios sabe cuántos más.

El texto se publicó como faldón en Ínsula, suplemento cultural del diario El Pueblo de Albacete, durante cuatro números —Ínsula 11 a 14—.

(Habrá que tener paciencia, pues este es uno de los relatos que habrá de engrosar mi proyectado volumen de pastiches holmesianos)

HABLA SHERLOCK HOLMES, 1977

por Fernando SavaterCriaturas del aire, por Fernando Savater

 

“Y tal es mi auténtica fuerza: conceder siempre más respeto a lo posible que a lo simplemente verosímil”.

Sherlock Holmes

 

Un breve monólogo incluido en el volumen Criaturas del aire (1º ed. de 1979), que recoge la serie escrita por Savater en la revista Lui.

Es un texto muy grato de leer, enfocado, como suele ser habitual en este autor, hacia la perspectiva de la Filosofía, con ciertos tintes didácticos. Este libro resulta imprescindible para el coleccionista no sólo de pastiches holmesianos, pues se trata de toda una colección de monólogos de los más diversos personajes: Drácula, Mr. Hyde, Phileas Fogg, el Hombre Invisible, Charles Dexter Ward, Tarzán, Conan, Fu Manchú, Simbad, e incluso un último guiño al lector, con el monólogo de ese personaje ficticio que se llama Fernando Savater.

(Editado por Destino, en la colección Destinolibro, esa blanca y de bolsillo. En su día me costó unas 700 pesetas, y supongo que ahora, seguramente reeditado, andará por los 6 o 7 euros. Espero que siga en las librerías)

RESPUESTA PAGADA

(Reply Paid, 1942)

por H.F. Heard (Gerald Heard)Respuesta pagada, por H.F. Heard (Gerald Heard)

 

Impresionante, imprescindible, y a mi modo de entender las cosas, uno de los pocos textos no canónicos que merecen ser incluidos en cualquier cronología holmesiana, aunque no por los motivos habituales.

Para empezar, esta es la segunda novela de la tres que el filósofo inglés Gerald Heard (bajo el pseudónimo de Herald F. Heard) escribió sobre un detective muy curioso: se trata de un anciano apicultor que vive cerca de una aldea de Sussex. Y en contra de lo que cualquiera podría suponer, responde al nombre de Mr. Mycroft.

Baring-Gould mencionaba en su biografía del Maestro la primera novela de Heard, A Taste For Honey (1941), a la que otorgaba bastante valor. Roger Johnson, en Romancing the Holmes, aclaraba que el señor Heard había escrito tres novelas de Mr. Mycroft y dos relatos cortos que habían aparecido en Ellery Queen´s Mystery Magazine. El primero de estos relatos está incluido en The Misadventures of Sherlock Holmes (1989), a cargo de Sebastian Wolfe, y lleva por título Mr. Montalba, Obsequist (sept. 1945), y todavía no ha caído en mis manos. El segundo es The Enchanted Garden (marzo de 1949), que se puede encontrar en el impresionante The Game Is Afoot (1994) de Marvin Kaye (que comentaré en la sección de Pastiches en Inglés).

Probablemente, lo mejor de Respuesta Pagada (y de toda la serie de Mr. Mycroft) es el narrador, el señor Syney Silchester, un individuo mezquino, envidioso y francamente desagradable que resulta un perfecto contrapunto del doctor Watson, a la hora de hacer de colaborador —o cronista— de Holmes en los años 30 y 40. El Maestro, en esta novela, es exactamente lo que debía ser nuestro Gran Detective a edad muy avanzada: un profesional de excepcional inteligencia —pero consciente de sus limitaciones—, más interesado, si cabe, en la naturaleza humana que el Holmes del gasógeno, la pipa y el batín, perfectamente adaptado a los tiempos, y en modo alguno retirado de la circulación, pues sigue prestando sus servicios a clientes selectos y misteriosos. La novela no posee ninguna de las manidas referencias al Canon (ni Baker Street, ni Moriarty, ni Rata Gigante de Sumatra, ni monsergas), sino breves y sutiles comentarios, en absoluto explícitos, que evocan en los holmesianos el recuerdo de otros tiempos ya pasados... lo que no deja de otorgarle una mayor credibilidad que los habituales pastiches basados en la biografía y cronología de Baring-Gould (y conste que yo soy el primero que peca en este sentido; la obra de Heard me ha dado una buena lección). Además, la obra tiene mucho interés por sí misma, independientemente de que sea o no un pastiche de Holmes. Excelente.

Hasta hace poco, creía que las novelas de Heard estaban inéditas en castellano, pues no se mencionaba en artículo bibliográfico alguno, pero encontré la referencia a una novela titulada Predilección por la miel en una colección de novela policíaca, editada en Argentina por Emecé en los años 40, y supe que estaba en un afortunado error.

(Respuesta Pagada, según la edición de Emecé de 1949, y con traducción de Raquel Lozada de Ayala, está en un ftp de la red, y de ahí lo he rescatado para que cualquiera pueda descargarlo con sólo pinchar aquí)

LAS NUEVAS AVENTURAS DE SHERLOCK HOLMES

(The New Adventures of Sherlock Holmes, 1987)

Antología a cargo de Martin Harry Greenberg y Carol Lynn Rössel WaughLas Nuevas Aventuras de sherlock Holmes, antología de Martin H. Greenberg

 

“Creo que Watson ha resuelto el caso”.

Sherlock Holmes

 

Este volumen contiene 16 textos, casi todo pastiches, salvo algún ensayo, procedentes de diversos autores:

La Máquina Infernal, de John Lutz; El último brindis, de Stuart M. Kaminsky (autor conocido por sus novelas ambientadas en el Hollywood cinematográfico); La habitación fantasma, de Gary Alan Ruse; El regreso de la banda de lunares; de Edward D. Hoch; La aventura del Incomparable Holmes, de Jon L. Breen; Sherlock Holmes y “La Mujer”; de Michael Harrison (Harrison se puso en la piel del Maestro para escribir I, Sherlock Holmes), Las sombras en el prado, de Barry Jones; La aventura del Secuestro Gowanus, de Joyce Harrington; El doctor y la señora Watson en casa, de Loren D. Estleman (teatrillo guasón, por el responsable del primer Sherlock Holmes vs. Dracula, y de Dr. Jekyll and Mr. Holmes); Los dos lacayos, de Michael Gilbert; Sherlock Holmes y Muffin, de Dorothy B. Hughes; El curioso ordenador, de Peter Lovesey; La aventura del Francotirador Persistente, de Lillian de la Torre; La casa que Jack construyó, de Edward Wellen; El caso del Doctor, de Stephen King; Moriarty y el auténtico mundo del Hampa, de John Gardner (un ensayo del autor de The Revenge of Moriarty y The Return of Moriarty).

A estos habría que sumar los habituales complementos que los amigos de Valdemar introducían en la colección Los Archivos de Baker Street, en este caso, dos cuentecillos humorísticos de Jardiel Poncela: La momia analfabeta del Craig Museum y El anarquista incomprensible de Piccadilly Circus.

Lo cierto es que no recuerdo gran cosa de estos relatos (muy mala señal), salvo que algunos eran tontunas (La casa que Jack construyó y La aventura del secuestro Gowanus), otros secuelas sin demasiadas pretensiones (El regreso de la banda de lunares, Sherlock Holmes y “La Mujer”), y el resto, normalitos. Destacaría, sin pensarlo, El caso del Doctor, de Stephen King, que ya había leído en su compilación de relatos Pesadillas y Alucinaciones. Este cuento es muy bueno, trata un caso de habitación cerrada (una debilidad mía, como cualquier otra), y encima está bien escrito. Sólo por eso, el volumen ya merece la pena —bueno, por eso y por Jardiel Poncela—. Por otra parte, para ser un libro “autorizado por los herederos de Conan Doyle”, y conmemorativo del centenario de la aparición de A Study in Scarlet, deja mucho que desear.

(Editado por Valdemar. De segunda mano, y en la Cuesta de Moyano a unos 9 euros, si es que quedan ejemplares. Con seguridad, está en la librería amiga NEGRA Y CRIMINAL, por 16,83 euros, si no me equivoco, y por 15 en Estudio en Escarlata)

Adiós, Sherlock Holmes

(Exit Sherlock Holmes, 1977)

por Robert Lee Hall

Adiós, Sherlock Holmes

 

Uno de los primeros pastiches de Holmes que leí (en la edición de Planeta, no en la que ahora mismo está en mi poder, la de Valdemar), y que resulta más que satisfactorio, y no sólo por motivos sentimentales.

Incompatible con una parte del Canon, esta obra de ciencia-ficción —que no lo parece— revisa los hechos posteriores al Gran Hiato, propone una teoría cuando menos escandalosa, y presenta la mejor versión de Wiggins (sí, el raterillo y comandante de los Irregulares) que he visto en mi vida. P.D. James hizo una valoración muy positiva de esta obra de Robert Lee Hall, y Roger Johnson, en su Romancing the Holmes, se entusiasmó tanto que destripó el libro.

Imprescindible.

(La edición de Valdemar, en la preciosa colección Los Archivos de Baker Street, está disponible en librería Estudio en Escarlata de Madrid)

Las hazañas de Sherlock Holmes

(The Exploits of Sherlock Holmes, 1954)

por Adrian Conan Doyle y John Dickson Carr

Las hazañas de Sherlock Holmes

“Para el lirismo, temo que tenga usted que dirigirse a Watson”.

Sherlock Holmes

 Las hazañas de Sherlock Holmes

Junto a Elemental, doctor Freud y Sherlock Holmes de Baker Street, esta colección es la más conocida en nuestro país (y quizá allende las fronteras) en cuanto a pastiches se refiere. Ha sido reseñada hasta la saciedad, y en general, la crítica está de acuerdo en que el trabajo del polémico hijo de Conan Doyle y el señor Dickson Carr se aproximan mucho a los relatos canónicos. La mayoría de los relatos son “casos no contados por Watson”, basados en las referencias del doctor. Es de sumo interés, por ejemplo, La Aventura del Milagro de Highgate, un divertidísimo acercamiento al problema del señor James Phillimore (que no deja de ser una debilidad para servidor de ustedes).

Existe una tempranísima edición en castellano, a cargo de la barcelonesa editorial Éxito (1955), y años más tarde, Valdemar abrió su colección Los Archivos de Baker Street con esta compilación. Asimismo, se puede encontrar hoy día en dos volúmenes, también de Valdemar, en la colección El Club Diógenes, números 1 y 116.

(La edición de 1955 es difícilmente encontrable, y lo mismo vale para el volumen 1 de Los Archivos de Baker Street. Los dos volúmenes de El Club Diógenes son accesibles prácticamente en cualquier librería decente, y Valdemar sigue sirviéndolos con normalidad, que yo sepa. Rondarán los 6 euros cada volumen, como mucho. Encontrables en Estudio en Escarlata, aquí y aquí).

Los casos nunca contados por el Dr. Watson

(The Further Adventures of Sherlock Holmes, 1985)

Antología a cargo de Richard Lancelyn Green

Los casos nunca contados por el Dr. Watson

 

Volumen infinitamente superior al anterior. Recoge pastiches tempranos, escritos en su mayoría por investigadores holmesianos y sherlockianos, en los que el amor por el Gran Detective rezuma en cada palabra. Casi todos son tan buenos como los textos canónicos —algunos incluso mejores—, y resulta incluso más agradable y agradecido de leer que la compilación de Adrian Conan Doyle y John Dickson Carr (de hecho, se incluye uno de los casos de Las Hazañas de Sherlock Holmes). Sólo por la erudita introducción de Richard Lancelyn Green, que habla de los autores de los pastiches con gran autoridad y conocimiento, ya merece la pena hacerse con este libro.

Como este volumen está reseñado hasta la saciedad, me abstendré de detenerme a hablar de cada uno de los cuentos (aunque no descarto hacerlo en el futuro, pues lo merece): aquí está el celebérrimo La Aventura del Hamlet Único, de Vincent Starrett (considerado el mejor pastiche sherlockiano por la crítica tradicional), La Aventura del Coche de Primera Clase, de Ronald A. Knox (el iniciador de los writings about the writings con Studies on the Literature of Sherlock Holmes), una meritoria versión de la “aventura del político, el faro, y el cormorán amaestrado” (un caso no contado por Watson), y el polémico La Aventura del Banquero de Sheffield (The Man Who Was Wanted), de Arthur Whitaker (léelo en su versión original inglesa aquí), un texto que fue descubierto tardíamente por Heskeath Pearson, y que se atribuyó durante un tiempo a Conan Doyle.

El Bien en estado puro.

(Editado por Valdemar. Disponible en la librería Estudio en Escarlata de Madrid por 15 euros)

Los secretos de San Gervasio, 1994

por Carlos Pujol

Los secretos de San Gervasio, 1994, por Carlos Pujol

 

“Siempre me he preguntado por qué los poetas no pueden expresarse con más claridad y sencillez, como si temieran ser prosaicos cuando se les entiende todo”.

Dr. John H. Watson

 

En contra de la opinión de Eduardo Giménez, esta narración del doctor Watson no me ha parecido aburrida. Cierto es que el aficionado holmesiano no se va a encontrar aquí con las habituales tramas detectivescas que pueblan los pastiches, ni tampoco disparates (con o sin gracia) de los parodistas de toda la vida de Dios; no obstante, esta excursión del Maestro por Barcelona se lee con sumo agrado.

Carlos Pujol era amigo del difunto (y llorado) Juan Perucho, y aunque no llega a los extremos imaginativos del “mágico catalán”, su versión de Watson se aproxima, en mi opinión, a la que habría dado Perucho si en algún momento nos hubiera brindado una aventura de Sherlock Holmes más larga que su interesante “Caso de la Jarretera” (del que ya hemos hablado antes).

Muy recomendable para pasar un par de noches en vela, fumando en pipa y tomando algún licor noble, y acaso alguna bebida caliente.

(Disponible en Negra y Criminal al precio de 6,90 euros)

 

Próximamente, más pastiches holmesianos

 

 

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